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24/11/2021 07:12 CET | Actualizado 24/11/2021 07:12 CET

Cumplimos, garantizando un sistema público de pensiones

El Estado del Bienestar no solo se construye, se debe proteger y preservar, porque es el que garantiza instrumentos como las pensiones públicas con criterios de equidad y justicia social.

EFE
Jose Luis Escrivá.

El Congreso de los Diputados ha dado esta semana luz verde a la reforma del sistema público de pensiones que introduce el mecanismo de equidad intergeneracional. Y que sustituye al factor de sostenibilidad que puso en marcha el Partido Popular y que se traducía, en la práctica, en que a partir de 2023 las pensiones recortarían su poder adquisitivo hasta un 40% en los próximos 20 años.

Una reforma que también garantiza por ley la revalorización de las pensiones de acuerdo al aumento del coste de la vida, es decir, las pensiones subirán con el IPC cada año. Una reforma que asegura el sistema público de pensiones como columna vertebral de nuestro Estado del Bienestar. Una reforma acordada con los agentes sociales por parte del Gobierno de España, frente a la anterior reforma de Rajoy, que aprobó sin pactar con ningún grupo parlamentario, ni con acuerdo social. Una reforma que cumple con las recomendaciones de la comisión del Pacto de Toledo. Unas recomendaciones que fueron aprobadas por amplia mayoría en el Pleno del Congreso de los Diputados con dos únicos votos en contra.

El acuerdo social, clave en una democracia para avanzar en asuntos de interés general y garantizar los derechos de la ciudadanía, es la mejor herramienta para trabajar hoy en lo urgente, que son los problemas actuales pero, sobre todo, para dibujar lo importante, un mañana en el que el sistema público de pensiones y su sostenibilidad estén garantizados. Por ello, se ha adoptado la medida que mejor garantiza ese futuro, que es el aumento de las cotizaciones a la Seguridad Social de 0,6 puntos entre 2023 y 2032, con el que se va a robustecer el Fondo de Reserva.

Y en todo este debate, es importante recordar, para saber lo que cada uno ha hecho ya en el pasado. Cuando el Partido Popular llegó al Gobierno, en diciembre de 2011, el Fondo de Reserva, la hucha de las pensiones, tenía 66.815 millones de euros gracias a la gestión de José Luis Rodríguez Zapatero. Seis años después, en diciembre de 2017, solo quedaban 8.095 millones. ¿Para qué sirvieron esos miles de millones de euros que sacaron de la hucha de las pensiones? Entre otras cosas, para pagar el rescate a los bancos. Mientras aumentaba la pobreza y la exclusión social, el PP congelaba el único ingreso seguro de muchas familias, que era la pensión de los abuelos. 

El Estado del Bienestar no solo se construye, se debe proteger y preservar, porque es el que garantiza instrumentos como las pensiones públicas con criterios de equidad y justicia social. Hemos sufrido las consecuencias de años de desmantelamiento, recortes y privatizaciones del PP en la Sanidad Pública cuando irrumpió una pandemia sin precedentes. No vamos a permitir que suceda lo mismo con el sistema público de pensiones y por ello el Gobierno de Pedro Sánchez está volcado en la tarea de recuperar consensos y alcanzar acuerdos, con el objetivo de garantizar unas pensiones públicas dignas en el presente y en el futuro.

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