ECONOMÍA
03/10/2019 10:21 CEST | Actualizado 03/10/2019 12:03 CEST

De dónde viene la guerra comercial EEUU-UE y cómo afecta a España

La pelea entre las grandes aeronáuticas, Airbus (europea) y Boeing (norteamericana) arrastra a las aceitunas y el aceite, la fruta, el queso, el cerdo...

Estados Unidos logró anoche un importante tanto: la Organización Mundial del Comercio (OMC) falló a su favor y le dio luz verde para imponer sanciones comerciales a la Unión Europea por un valor de hasta 7.500 millones de dólares, unos 6.900 millones de euros. 

Ese organismo que el presidente norteamericano, Donald Trump, desprecia a diario, del que quiere sacar a su país, al que se salta a la piola para ajustar sus cuentas comerciales con China, ahora le ha reconocido que tiene razón, porque entiende que Bruselas ha entregado a la empresa aeronáutica Airbus una serie de ayudas y subsidios ilegales, según sus expertos. Y en el mundo un rival mayor para Airbus que la norteamericana Boeing. El afán proteccionista de Trump, su “América primero”, se imponen esta vez. 

La OMC le ha dicho a Washington que puede imponer estas sanciones desde el 18 de octubre. EEUU va a empezar poco a poco a cobrarse lo debido: la Oficina de Comercio Exterior ha explicado que, de momento, se impondrán aranceles del 10% a las aeronaves civiles grandes que el bloque comunitario vende a EEUU y del 25% a ciertos productos agrícolas.

Los países que sentirán el mayor “peso” de los gravámenes serán Francia, Alemania, Reino Unido y España, los “cuatro países responsables de los subsidios ilegales”, en palabras de la citada oficina. 

Entre los productos que se verán afectados por los gravámenes figura el queso fresco, las aceitunas, el aceite de oliva y productos porcinos de origen español, alemán y británico; así como el vino francés.También se verán afectados los yogures, la mantequilla, el café, as cerezas y los melocotones de la mayoría de los países de la UE. Esta es la lista completa facilitada por la Administración Trump.

Cómo afecta a España

Vista la lista de productos afectados, es evidente que hay motivos para la preocupación en España.

Los norteamericanos importan vino de nuestro país por valor de 252 millones de euros. Somos el sexto proveedor de vino en EEUU, con marcas de enorme penetración popular como Marqués de Cáceres o Campoviejo. En cuanto al aceite de oliva, España es el segundo importador de este producto en EEUU, sólo por detrás de Italia. Tampoco son menores las ventas de queso (el ICEX tiene hasta un plan de promoción específico de este producto) y de cerdo.

También se verán afectados los yogures, la mantequilla, las cerezas y los melocotones de la mayoría de los países de la UE. Listados completo de productos. 

En el caso de nuestro país, es un suma y sigue, porque ya había productos afectados, como la aceituna negra, desde 2018. Entonces, Trump decidió atacar para defender al sector aceitunero de California. Las exportaciones de este producto a Estados Unidos han caído drásticamente, y si antes suponían el 75%, ahora se han quedado al 34%, según datos de Asemesa, la patronal del sector.

El impacto que ahora mismo se calcula sobre un volumen de exportaciones españolas es de 970 millones de euros, según ha informado la organización agraria COAG. Durante el último año, el valor de las exportaciones españoles a Estados Unidos se situó en torno a los 400 millones de euros en vino, 300 millones en aceite, 180 millones en aceitunas y 87 millones en productos lácteos, fundamentalmente quesos.

El origen de la pelea

El pleito entre los dos mayores fabricantes aeroespaciales del mundo, Airbus y Boeing, es considerado como la batalla corporativa más larga de la historia reciente. Se originó en 2004, un año después de que las ventas del fabricante europeo de aviones superaran a las de su rival estadounidense por primera vez.

Estados Unidos acusó entonces al grupo espacial europeo de haber recibido subsidios ilegales desde la década de los 70, estimados en cerca 22.000 millones de dólares (unos 20.100 millones de euros), mientras que en la otra orilla la UE lanzó su propio desafío, alegando que más de 23.000 millones de dólares (21.000 millones de euros) se habían canalizado hacia Boeing de forma ilegal. En resumen, las dos partes decían que se había dopado demasiado a las firmas aeronáuticas para ser más competitivas que su adversario. 

En 2010 y 2011, la OMC ya determinó que ambas compañías recibieron miles de millones de dólares en asistencia “ilegal”. En el caso de Boeing, a través de contratos gubernamentales y exenciones impositivas, mientras que en el caso de Airbus, a través de ayudas para lanzar programas de aeronaves que eran reembolsables al momento de la entrega.

Dónde estamos ahora

El gobierno de Trump elaboró en abril pasado una lista preliminar de bienes europeos a los que planeaba imponer aranceles, desde aviones a helicópteros, pasando por alimentación y productos de lujo, por esta ayuda que tanto le enfadaba. De esta forma, ponía negro sobre blanco una amenaza que, ahora, cuaja en una decisión histórica en los 15 años de conflicto comercial que llevan arrastrando Washington y Bruselas. 

Ya en la reunión del G-7 del pasado agosto en Biarritz (Francia) se trató de este asunto, pero no se llegó a tregua alguna. 

La OMC ha determinado que el constructor aeronáutico estadounidense Boeing perdió el equivalente a 7.500 millones de dólares en ventas potenciales debido a subsidios ilegales que Gobiernos de la UE dieron a su rival europeo Airbus, otro de los fabricantes de aviones más grande del mundo. 

Francia, Alemania, España y el Reino Unido, sostiene, ofrecieron a Airbus financiación a un tipo de interés más bajo que los del mercado, lo que permitió a la compañía desarrollar algunos de sus modelos más recientes y avanzados.

La Comisión Europea, sin embargo, ha cuestionado la decisión, argumentando que las represalias comerciales en su contra son “miopes y contraproductivas”. “Si Estados Unidos decide imponer contramedidas autorizadas por la OMC, estará empujando a la Unión Europea a una situación en la que no tendremos otra opción que hacer lo mismo”, dijo en un comunicado la comisaria de Comercio, Cecilia Malmström, reiterando su voluntad de encontrar una solución. 

La OMC tomará una decisión en los próximos meses sobre el recurso presentado por la Unión Europea contra EEUU. 

Tras el anuncio del dictamen, Guillaume Faury, director ejecutivo de Airbus, hizo un llamado a buscar un mecanismo de resolución del conflicto. Los aranceles “serían una barrera contra el libre comercio y tendrían un impacto negativo en los empleos estadounidenses, en los proveedores y en los viajeros, y no solo en las aerolíneas de EEUU”, señala.

Airbus advirtió que cerca del 40% de las adquisiciones relacionadas con sus aviones proviene de proveedores aeroespaciales de EEUU, quienes generan 275.000 puestos de trabajo en la mayor economía del mundo.

Se puede negociar

La Casa Blanca ha dejado la puerta abierta a negociar y ha pedido al organismo comercial mundial que fije una reunión el 14 de octubre, para que formalmente autorice los gravámenes estadounidenses.

“Durante años, Europa ha dado subsidios masivos a Airbus que han dañado seriamente la industria aeroespacial de EEUU y a nuestros trabajadores”, ha recordado, no obstante, el jefe de Comercio Exterior de EEUU, Robert Lighthizer

El presidente Trump, por su parte, ha calificado de un “gran triunfo” el fallo de la OMC. Además, se atribuye el mérito de esa victoria, al asegurar que este organismo quería que el mandatario estuviera “feliz” porque sabe que no es favorable al libre comercio.

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