De Johnson a Truss, cómo los 'tories' británicos se jugaron la credibilidad

Los partidarios de la primera ministra británica piden darle tiempo para desarrollar su plan de crecimiento, tras el revés recibido por su estrategia fiscal.
La primera ministra británica, Liz Truss.
La primera ministra británica, Liz Truss.
OLI SCARFF/AFP via Getty Images

Cómo puede el Gobierno conservador británico recuperar la confianza de los mercados y el electorado es la pregunta que muchos se hacen este martes en el congreso anual de la formación en la ciudad inglesa de Birmingham, sin que por el momento nadie parezca tener la respuesta.

Los partidarios de la primera ministra británica, Liz Truss, piden darle tiempo para desarrollar su plan de crecimiento, tras el revés recibido por su estrategia fiscal financiada con deuda, pero muchos temen que su reputación esté ya dañada irreversiblemente.

Varios ministros, como Jacob Rees-Mogg y Kemi Badenoch, cierran filas en torno a su proyecto de expansión económica mediante incentivos a las empresas y las rentas altas, al margen de su impacto en los tipos de interés y la prima de riesgo de la deuda soberana.

Pero otros destacados conservadores, como Penny Mordaunt y Michael Gove, han criticado la posibilidad de que la jefa del Gobierno limite los subsidios sociales a los más desfavorecidos como mecanismo para reducir el endeudamiento acumulado.

Elegida por las bases conservadoras en las elecciones primarias para sustituir a Boris Johnson, Truss cuenta con escaso apoyo dentro del grupo parlamentario en la Cámara de los Comunes, lo que la hace vulnerable a rebeliones internas.

Johnson y el Brexit

Trevor Preston, un militante tory de 36 años, opina que la crisis de credibilidad de la formación gobernante empezó “con la gestión del Brexit y empeoró durante el mandato de Johnson”, acusado de financiación irregular de proyectos personales y de auspiciar fiestas ilegales en su residencia oficial del 10 de Downing Street durante la pandemia.

El referéndum sobre la salida de la Unión Europea (UE) en 2016 dejó “tocado” al partido y los sucesivos primeros ministros —Theresa May, Johnson y ahora Truss— “no han conseguido unirlo en torno a una visión de futuro”.

A pesar de lograr una mayoría absoluta en 2019, Johnson fue forzado a dimitir el pasado julio por su gestión errática y tendiente al amiguismo. “Nos desprendimos de él y ahora no tenemos otra opción que apoyar a Truss”, que le sucedió el pasado 6 de septiembre tras imponerse a Rishi Sunak en las primarias, declara a Efe.

Tanto él como Amy Tresson, abogada de 37 años del sur de Inglaterra, temen que el Partido Conservador pierda las próximas elecciones generales, previstas para 2024. “Veo difícil que recuperemos la credibilidad”, lamenta ella.

En las últimas 24 horas, el Gobierno ha revocado su polémica decisión de rebajar del 45 al 40% la banda más alta del impuesto sobre la renta, cuyo anuncio el 23 de septiembre provocó el caos en los mercados financieros, y ha adelantado la fecha en la que presentará su plan económico completo, con detalles sobre la reducción de la deuda, a fin de calmar a los inversores.

Estos cambios de opinión han socavado las credenciales de Truss y han provocado un excepcional avance de los laboristas en las encuestas de opinión de voto.

Disensión en la cúpula

El ministro de Empresa, Jacob Rees-Mogg, uno de los que de momento son leales a la primera ministra, dice a Efe que no hay que hacer caso excesivo de los mercados.

“Los mercados financieros reaccionan a diario sobre diferentes asuntos, no son el Leviatán aislado que alguna gente parece creer, sino que se trata de decisiones comerciales hechas por millones de agentes con sus intereses”, manifiesta.

Otra ministra que respalda a Truss es Kemi Bandenoch, de Comercio Internacional, que aseguró que “por supuesto” su jefa ganará las próximas elecciones, pese a las dudas expresadas en este congreso por la militancia tory.

Michael Gove, ministro de Cohesión Territorial en el Gobierno anterior de Johnson, reconoce que, a fin de perdurar, el actual Ejecutivo debe demostrar que tiene un buen plan de crecimiento.

“Liz y (el ministro de Economía, Kwasi) Kwarteng han de mostrar que tienen una estrategia clara y subrayar la importancia del crecimiento económico como vía para mejorar nuestra capacidad de proteger a los más vulnerables de la sociedad”, dijo Gove a Efe.

Pese a sus repetidas pullas al Ejecutivo, Gove asegura que “confía” en la primera ministra y vaticina que “con seguridad llegará hasta Navidad” en el cargo.