POLÍTICA
12/11/2019 21:07 CET | Actualizado 12/11/2019 21:34 CET

Del insomnio a compartir colchón: PSOE y Unidas Podemos, a un paso del Gobierno de coalición

El acuerdo situaría a Pablo Iglesias como vicepresidente si obtuviese el respaldo de otros partidos.

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Sánchez e Iglesias se abrazan tras anunciar el preacuerdo de coalición.

Del insomnio a compartir colchón. Lo que hace unos meses parecía inviable hoy se ha sellado ante las cámaras con un abrazo histórico: Pedro Sánchez y Pablo Iglesias están a un paso de formar el primer Gobierno de coalición de la historia de España desde la restauración de la democracia en 1977. Los líderes del PSOE y Unidas Podemos han rubricado en el comedor de gala de la cuarta planta del Congreso un “ilusionante” acuerdo para conformar “un Gobierno progresista de coalición”, según lo ha definido el presidente del Gobierno en funciones. El anuncio ha pillado desprevenidas al resto de fuerzas políticas y a casi todos por sorpresa.

Lo que no han conseguido en seis meses lo han logrado en menos de 48 horas después del 10-N. Aunque el resto de cargos se conocerán, según ambos partidos, cuando se supere la investidura, prevista para bien entrado diciembre, ya se ha filtrado que Iglesias se hará con con la vicepresidencia si obtuviese el visto bueno de otros partidos. De momento, la única fecha segura es la del 3 de ese mes, cuando se constituirán Congreso y Senado.

“Fuentes de la negociación cuentan a El HuffPost este lunes hubo encuentro entre Sánchez e Iglesias en La Moncloa y que fueron Adriana Lastra e Irene Montero quienes lo culminaron. Iván Redondo, jefe de Gabinete del presidente cerró los últimos flecos. Previsiblemente, Podemos no se hará con ministerios de Estado; pero sí carteras “potentes”, según informa Antonio Ruiz Valdivia. 

Si se cumplen los planes del PSOE y Unidas Podemos, el líder de la formación morada será el primer dirigente a la izquierda de los socialistas que formará parte de un Ejecutivo desde los años 30, durante la II República. Entonces ya existía el PSOE, que ahora ya no veta al líder morado, como ocurrió en julio. Podemos también se hace más flexible y, según el acuerdo, acepta promover una solución en Cataluña “dentro de la Constitución”. Los morados ya no hablan de referéndum pactado, como hacían en octubre. Se han difuminado las líneas rojas.

España dejaría de ser una excepción en Europa ya que, con este acuerdo, se sumará previsiblemente a una fórmula de Gobierno aceptada con normalidad en la mayoría de países europeos. También en las comunidades autónomas y en los ayuntamientos. Hasta ahora, los intentos de formar coaliciones desde los 90 han fracasado. 

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Sánchez e Iglesias firman el preacuerdo

Ahora sí... ¿Y antes no?

La fuerte irrupción de la ultraderecha de Vox en la Cámara Baja es la principal diferencia 198 días después de los comicios de abril. Entonces se hizo con 24 diputados, ahora tiene 52, lo que les ha convertido en la tercera fuerza del país. Y la izquierda notará su frío aliento en el hemiciclo, donde el PSOE se ha dejado 3 diputados y Podemos 7: “Lo que en abril era una oportunidad histórica, hoy es una necesidad histórica”, ha comentado Iglesias sobre la coalición entre socialistas y morados. 

El Gobierno que han ideado Sánchez e Iglesias nace con la voluntad de estar cohesionado, ser leal y aprovechar “los perfiles más idóneos” para los diferentes cargos, según el dirigente socialista. Y el líder de Podemos ha añadido que tendrá como prioridades la crisis territorial y la justicia social, “la vacuna contra la extrema derecha”.

Los resultados del 10-N han forzado a Pedro Sánchez y a Pablo Iglesias a tomar las riendas de las conversaciones para llevarlas a buen puerto personalmente. Aunque fuentes socialistas apuntan que han sido las portavoces parlamentarias, Adriana Lastra e Irene Montero, quienes han hecho el pacto, informa Antonio Ruiz Valdivia. Un cambio respecto a las negociaciones de verano, cuyo papel protagonista asumieron la vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo, y el secretario de Acción de Gobierno de Podemos, Pablo Echenique. 

Lastra fue una de las de las dirigentes socialistas más proclives al pacto con Unidas Podemos para evitar la repetición electoral. Fue ella quien avisó a Sánchez de que Podemos pedía un receso durante la sesión de investidura del presidente en funciones. Pablo Iglesias recibió minutos antes un mensaje de expresidente Zapatero en el que le animaba a pedir las políticas activas de empleo para conseguir un sí de Sánchez que no se materializó, a pesar de pedírselo desde la tribuna de oradores. Fue la primera negociación de la historia en directo para todo el país. Ni un guionista de Telecinco.

Aplausos y advertencias tras el abrazo

Pedro Sánchez ha avanzado que usará el acuerdo de El Comedor como base para aunar a más partidos y lograr la investidura. Previsiblemente se sumará Más País, cuyo líder, Íñigo Errejón, ya ha avanzado en Twitter que trabajará para que haya mayoría. “Nunca es tarde si la dicha es buena. Los españoles dieron una segunda oportunidad a un gobierno progresista para hacer un país más justo. Y hay que cumplir con ese mandato. Saludamos el preacuerdo”.

El partido verde del excolega de Iglesias ha saludado el acuerdo. Quien ya lo ha criticado con gran dureza es Santiago Abascal. También en Twitter, el líder de extrema derecha ha advertido a Sánchez: “El PSOE se abraza al comunismo bolivariano, a los aliados de un golpe de Estado, en mitad de un golpe de Estado [en referencia a Cataluña]. Le haremos responsable de cada daño que produzcan a la convivencia y al orden constitucional”. Un orden que el domingo ya avanzó que intentaría torpedear en el Tribunal Constitucional. La extrema derecha pondrá su Ejército de 52 diputados a recurrir “todas las leyes liberticidas” que se han aprobado en España.

Vox quiere ser la oposición a Pedro Sánchez, por encima del PP, que también ha subido 22 escaños, de 66 a 88, este 10-N. Y por encima también de Ciudadanos, cuyo descalabro, de 57 a 10 representantes, ha acabado este lunes con la carrera política de su ya exjefe Albert Rivera

El líder del partido ultra, pensando que un acuerdo entre Iglesias y Sánchez estaba lejos, trasladó este lunes que la responsabilidad de dejar gobernar al PSOE era de PP y Cs por compartir “muchos postulados”. Por eso, Abascal prometió que no les chantajeará en los gobiernos locales y autonómicos que apoyan juntos -como los de Madrid, Andalucía o Murcia- si se abstienen.

Los populares también han querido arremeter contra el pacto. El presidente, Pablo Casado, ha sido tajante y ya habla de Gobierno “radical”. Le ha faltado hablar de Venezuela para recordar viejos tiempos no tan lejanos: “El PP está con los españoles para representar una alternativa de futuro, alejados de los extremismos, los independentistas y los radicales”. El secretario general, Teodoro García Egea, también ha cargado contra el achuchón que se han dado Iglesias y Sánchez: “El abrazo del paro y la recesión. Sánchez ya podrá dormir tranquilo, pero los españoles no”, ha comentado Egea.  

Las cuentas de la tercera investidura de Sánchez

Ese gesto de concordia termina con los reproches. Iglesias ha remarcado que van a dejarlos atrás y a “trabajar codo con codo”. Y para contrarrestar la furia de la derecha, los socialistas ya piensan en una suma que no les comprometa con el independentismo: 120 del PSOE, más 35 de UP y 3 de Más País hacen 158. A estos esperan sumar los 7 del PNV, el único diputado del Partido Regionalista de Cantabria -que ya votó sí-, el único del Bloque Nacionalista Galego y el de Teruel Existe

Esto hacen 168. En ese punto, la llave del desbloqueo terminará girando del todo si el PSOE consigue la abstención de Cs. Si todo esto se cumple -y los independentistas no votan en contra-, Sánchez e Iglesias abrirán la puerta de La Moncloa y arrancarán una legislatura incierta con un pacto que sienta las bases de su acción política. 

Lo que queda de los naranjas, sin embargo, no ve con muy buenos ojos la llegada de Podemos a la sala de manos del país y ya han avanzado que votarán en contra: “Señor Sánchez ¿Y ahora por qué sí va a poder dormir? ¿Ya no van a ser un peligro para España?”, ha preguntado el eurodiputado y gurú económico de Ciudadanos Luis Garicano. En el caso de que Cs le diga finalmente no a Sánchez, ERC deberán votar sí. 

Con una desaceleración económica en ciernes reconocida por la ministra de Economía, y previsible vicepresidenta, Nadia Calviño, la CEOE, una de las voces más beligerantes contra Podemos, ha dicho que valorará el acuerdo de este lunes el próximo 20 de noviembre. La patronal ha vuelto a reiterar su apuesta por la formación de un Gobierno “estable y moderado”. Los empresarios también optaron en abril por la repetición de los comicios si el PSOE era capaz de desarticular a Podemos y reducir su influencia en el Congreso. Pero las urnas han dado al traste con ese plan.

Los otros intentos de coalición en España

Hace tres años, España también estuvo bloqueada. Tras las elecciones de junio de 2016, con el PP en minoría (137 escaños), Rajoy ofreció al líder del PSOE, Pedro Sánchez, y también a Ciudadanos, una gran coalición a la alemana para evitar nuevos comicios.

Pero el hoy presidente del Gobierno se negó en redondo. Lo consideró “un gran fraude”. Pero Rajoy lo veía como “lo único viable”. Al final a Sánchez le defenestraron. Una gestora se hizo cargo del partido y la mayoría de los 86 diputados socialistas se abstuvieron para permitir gobernar al PP.

Antes, el expresidente socialista Felipe González fue el primero que intentó una coalición en La Moncloa y regarla, junto a sus bonsáis, con Jordi Pujol (CiU) y Xabier Arzalluz (PNV). Era 1993 y el PSOE consiguió entonces 159 diputados. Necesitaba a vascos y catalanes, pero no quisieron entrar en el Gobierno y optaron por un pacto de legislatura. 

Aquella fue la derrota dulce de Aznar, quien tres años después sería presidente, pero quien se vio en la misma tesitura. En 1996 se hizo con 156 escaños y tuvo que negociar de nuevo con los nacionalistas. El expresidente popular les trasladó su disposición a estudiar cualquier alianza, incluida una coalición, al asumir que el mensaje de las urnas entonces era a favor de “la cultura del pacto y del diálogo”. Al final, el presidente del PP optó por un acuerdo de legislatura con CiU, el llamado pacto del Majestic, y Coalición Canaria y apoyos puntuales con el PNV.

Si los planes de PSOE y Podemos se cumplen. Los reyes Magos regalarán a España el primer Ejecutivo de coalición en cuatro décadas. La decimocuarta legislatura está a punto de empezar. Y será histórica.

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