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08/03/2021 09:29 CET

El deporte femenino en España: mejor que nunca pero aún lejos de la meta de la igualdad

Las deportistas han logrado grandes éxitos en los últimos años, sin embargo todavía sufren desigualdades frente a los hombres.

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Atlético-Barça de la Liga Iberdrola.

Un, dos, tres, salto y bandeja fácil a tablero. Paloma Sánchez, la número 15, anota el punto número 63 de la selección española de baloncesto femenino. Estamos en Perugia, es el año 1993 y España está a seis segundos de ganarle a Francia el Eurobasket. En el banquillo las jugadoras saltan de alegría. No es para menos: acaban de hacer historia y lograr el primer oro de la historia del baloncesto español. 

Ni Epi, ni Romay, ni Corbalán, ni Navarro, ni los Gasol. Fue la selección femenina y muy pocos lo recuerdan.

Era uno de los primeros grandes logros del deporte femenino junto a los de Blanca Fernández Ochoa, Arancha Sánchez Vicario, Conchita Martínez. Más tarde llegarían los éxitos de Carolina Marín, Mireia Belmonte, Lidia Valentín, Ruth Beitia, la sincronizada y más baloncesto, y balonmano, y rugby... 

Casi tres décadas después de aquella final, se emite por la televisión pública la Copa de la Reina de baloncesto coincidiendo con la semana del 8-M, día internacional de la mujer. Las cosas han cambiado y vemos algo que muchos no creerían hace apenas unos años: que televisiones privadas como Gol y Movistar+ que hayan decidido apostar por el fútbol femenino emitiendo partidos de la Liga cada semana.

“Cuando yo empecé estábamos a años luz de como estamos ahora”, reconoce a El HuffPost la veterana periodista deportiva de TVE Paloma del Río, quien asegura haber visto “en estos años una evolución tremenda”. “Ahora hay marcas que directamente quieren patrocinar el deporte femenino, cosa que era impensable hace diez años”, recuerda. 

“Evidentemente, la situación es inmejorable. Históricamente nunca ha habido tanta atención y tanto dinero, que es al final lo que interesa”, afirma Manuel Galán, periodista deportivo especializado en fútbol femenino, quien centra su mirada en el deporte rey en España. “Estamos en un momento muy bueno, porque el fútbol femenino se está consolidando muchísimo”, añade. 

“Ahora hay marcas que directamente quieren patrocinar el deporte femenino, cosa que era impensable hace diez años”Paloma del Río, periodista.

En eso ha tenido mucho que ver la llegada de un patrocinador como Iberdrola, que desde el año 2016 patrocina la Liga de fútbol femenina. En el baloncesto es Endesa, otra energética, la que patrocina este deporte en ambas categorías, masculina y femenina. 

“Esto ha ayudado mucho”, indica Del Río, que recuerda que empresas como Cofidis y Movistar se han lanzado al patrocinio de equipos deportivos femeninos. “Está creándose un cierto movimiento dentro de las marcas para que si uno apuesta, el otro acepte el órdago y también vaya. Creo que el pique sano entre marcas para patrocinar tiene que seguir y eso lo consiguen las jugadoras a base de resultados”. 

Galán, sin embargo, se hace la siguiente pregunta: “Si queremos explotar la gallina de los huevos de la eléctrica está bien, pero ¿y cuando se vaya Iberdrola qué? Cuando se acabe la burbuja, ¿hay un modelo sostenible?”. 

A tenor del análisis de ambos expertos, parece que el dinero no da la igualdad. Al menos, no la ha traído de momento. 

"Si queremos explotar la gallina de los huevos de la eléctrica está bien, pero ¿y cuando se vaya Iberdrola qué? ¿hay un modelo sostenible?"

“Está claro que queda mucho por hacer. Sobre todo en igualdad de trato”, afirma Del Río, que recuerda lo que ha sucedido durante la pandemia de coronavirus con el deporte femenino, en particular con el fútbol. 

“No puede ser que los partidos de fútbol masculinos excepcionalmente se han cancelado por algún jugador que ha dado positivo, mientras que en la categoría femenina hay muchos todavía por disputarse porque sí se han cancelado”, indica. 

La periodista lamenta que el deporte femenino todavía tenga que luchar contra esa diferencia de trato que lleva a “promesas que se hacen y no se cumplen, y  convenios que tampoco se cumplen”. “Eso, en la categoría masculina, es impensable, no ocurre. Parece que no se pueden hacer esas cosas con el deporte masculino y sí se permite con el femenino”, se queja.

De eso sabe mucho Galán, que ha trabajado como responsable de comunicación de los equipos femeninos en el Sevilla y conoce muy bien sus problemáticas. Entre las tareas pendientes, “que las jugadoras quieran condiciones más dignas”. 

“Es algo por lo que están peleando, pero es otra utopía”, responde Del Río cuando se le pregunta si es realista que jugadores y jugadoras cobren lo mismo. “A todos, cuando trabajamos en una empresa, lo normal es que no haya discriminación salarial, que haya un convenio colectivo donde pongan los salarios y que a todo el mundo, hombres y mujeres, se le pague lo mismo. En el fútbol no, como todo depende de tantos factores, de ingresos y de lo que generas, pues eso va a ser muy difícil”, añade.

"Lo que no se puede es tener a las jugadoras sin cotizar. Ese mensaje denota que los clubes no se lo acaban de tomar en serio"

“Lo irreal es lo que cobran los hombres, eso para empezar”, contesta Galán, que critica que algunos clubes pretendan “el amateurismo marrón de te pago al 75% y te meto de entrenadora del equipo infantil”. “Eso se estila mucho”, remarca el periodista en referencia al convenio colectivo, que establece una parcialidad al 75%.

“Los clubes modestos pueden decir que no tienen dinero y que con eso se consigue que sólo los clubes más potentes estén en la máxima categoría. Es el mercado amigo, lo que no se puede es tener a las jugadoras sin cotizar. Yo creo que ese mensaje denota que los clubes no se lo acaban de tomar en serio”, indica.

Galán afirma que, ante este panorama, hay muchas chicas dotadas para el deporte no eligen el fútbol porque se tienen peores condiciones laborales y eligen otras disciplinas. “Yo prefiero una liga con salarios dignos y un espectáculo menor”.

A la falta de condiciones dignas se suma un aspecto muy importante y que no siempre se tiene en cuenta: el trabajo en casa.

“Seguimos con la mentalidad de que mayoritariamente el trabajo en casa lo hacen las mujeres”, recuerda Del Río. “Después de trabajar y de entrenar, quien pone la lavadora es la mujer y quien hace la cena es la mujer”, asegura.

La periodista considera que las mujeres asumen ese rol por naturaleza. “Asumimos que nos corresponde a nosotras y no es así”. Y afirma que se ha encontrado con casos así en “casi todas” las deportistas que ha conocido. “No te digo nada si tienen hijos, porque, con niños, a la que le parte la carrera deportiva es a la mujer y la que no recibe ayudas durante el embarazo es la mujer”, agrega.

“Las chicas siguen siendo maltratadas deportivamente hablando”, afirma Del Río

Con estos mimbres, no es de extrañar que de las más de de 3,7 millones de licencias deportivas federadas que hay en España, sólo un 22,3%, 840.000, corresponden a mujeres; y que las deportistas de alto nivel sean sólo el 36% del total. 

“Las chicas siguen siendo maltratadas deportivamente hablando”, afirma Del Río sobre estas cifras que, aun así, reconoce “maravillosas” para lo que ha sido habitual en la historia del deporte. “Me encantaría que fuera el 50% de atletas profesionales, pero supongo que llegaremos”. 

Otra tarea pendiente, dice Galán, es “que sea atractiva la competición”. El periodista explica que hay muchos campos que no cumplen “los estándares mínimos para ver un buen espectáculo” y cree que se debería de debatir reducir la competición a menos equipos (actualmente hay 18). Pone el ejemplo de Inglaterra, donde empezaron con ocho clubes y fueron aumentando el número y llegando a crear una Segunda División “fuerte” que ha hecho atractiva la competición. 

Allí, se fija en clubes históricos como el Arsenal o el Manchester United, que presentan sus camisetas con las plantillas masculina y femenina juntas, y reclama “más sinergias” similares a los equipos españoles que, como el Atlético, el Barcelona, el Sevilla y este año el Real Madrid, tienen categorías femeninas. 

"En la tienda del Sevilla, cuando pregunté por el 'merchandising' del equipo femenino, me dijeron que por el Día de la Mujer sacaban una bufanda rosa"

“Nosotros, en el Sevilla, intentamos tirar mucho de los chicos, pero no había feedback de chicos a chicas, siempre era al revés. Teníamos que agarrarnos a ellos para promocionar algo y casi había que besarles los pies si conseguías que te grabasen un vídeo diciendo que hay que apoyar a las chicas”, rememora. 

También recuerda que cuando buscó en las tiendas de los equipos el merchandising del fútbol femenino este era casi inexistente. “En la tienda del Betis, una pulsera lila por dos euros. En la del Sevilla, cuando lo pedí me dijeron que por el día de la mujer sacaban una bufanda rosa”, explica. “Hace diez o quince años, en la web del Arsenal podías comprar una taza del equipo femenino”, compara.

“Hasta hace unos años no se hacían camisetas personalizadas de las mujeres. Si buscas fotos de la selección femenina del año 2005, son las mismas que las de los hombres y les quedaban grandes”, indica. 

“El deporte ha sido masculino de toda la vida”, apunta Del Río, quien recuerda que “las mujeres no han tenido acceso al deporte hasta el siglo XIX”. “Imagínate los años de retraso. Aunque estemos en una sociedad actual en la que se trata de equiparar los mismos derechos para hombres y mujeres, la realidad es que no. Todo depende del proyecto personal y el trabajo de personas implicadísimas en que esto acabe. Pero no es posible, porque la maquinaria es muy grande y tú eres un granito de arena en este desierto”, lamenta.  

La periodista cree que la responsabilidad de los medios es muy grande en esta desigualdad. “Somos portavoces y escaparate de lo que pasa en la sociedad y estoy cansada de que me digan que el deporte femenino no vende. Perdona, si le dieras cancha a lo mejor vendería. Pero si no se la das, ¿cómo va a vender?”. 

Del Río considera que no es sólo una cuestión “de audiencias” sino “de empresa”. “Los periódicos quieren vender. Y venden cuando utilizan el fútbol y mayoritariamente el masculino. Cada vez que ocurre un hecho memorable del deporte femenino, un título o un campeonato de lo que sea, ¿eso es portada de los periódicos? Pues no, porque el dueño del periódico quiere resultados y ventas. Eso no vende salvo que se les saquen los colores a través de las redes sociales, porque hay mucha gente que se cansa de estas cosas”. 

Galán llama la atención sobre ciertos “lugares comunes”. “Si yo te digo quién es el seleccionador nacional de fútbol, tú me dices Luis Enrique. Pero seleccionador es tanto Luis Enrique como Jorge Vilda. La pregunta es, ¿por qué no se dice seleccionador nacional de fútbol masculino?”. 

El deporte femenino ha avanzado, sin duda, pero la meta de la igualdad todavía queda lejos. Y si, como dice Galán, nos interesa que todos terminemos cantando lo de “yo soy español, español, español”, antes habrá que tener claro que todos somos iguales, iguales, iguales.