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01/05/2020 07:47 CEST | Actualizado 01/05/2020 07:47 CEST

Diálogo social para encauzar la actual situación de crisis

Vencer al Covid-19 es no solo un reto, sino también una oportunidad para hacer de nuestro país uno mejor y de nuestra economía, una mayor fuente de bienestar.

GABRIEL BOUYS via Getty Images
Un restaurante de Madrid cerrado durante la pandemia de coronavirus

En este Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, nuestras miradas están puestas sobre todo en cómo vamos a transitar el proceso de desescalada y de qué manera va a ser capaz España de levantarse otra vez de esta crisis sanitaria que ha devenido en otra económica, seguramente más profunda que la de 2008, pero esperamos que menos duradera. Se trata sin duda de una situación sobrevenida en la que debemos tratar de buscar una salida desde el trabajo conjunto.

Para que la salida de esta crisis sea exitosa en términos económicos y sociales es preciso dar los pasos adecuados. Desde CEOE venidos planteando los que, a nuestro criterio, son los más necesarios y adecuados. Sin embargo, sabemos que solo hay un camino a la hora de tomar decisiones y que estas sean efectivas: someter cada planteamiento al debate en el diálogo social. 

Se trata de una herramienta fundamental de concertación social y avance económico y un instrumento vital de progreso dentro del marco democrático que no nos podemos permitir dejar de lado en ningún caso. 

Recientemente, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha trazado este camino. En la segunda edición de su Observatorio, publicado el pasado 7 de abril, planteaba lo que ha llamado los cuatros pilares fundamentales en la lucha contra el Covid-19 a partir de las normas internacionales del trabajo.

En primer lugar, citaba la necesidad de estimular la economía y el empleo mediante un política fiscal activa, una orientación flexible de la política monetaria y préstamos y ayuda financiera a sectores específicos, incluida la salud. 

Vencer al Covid-19 es no solo un reto, sino también una oportunidad para hacer de nuestro país uno mejor y de nuestra economía, una mayor fuente de bienestar.

A continuación, el segundo pilar hacía una llamada a proteger a las empresas y a los empleados mediante una ampliación de las medidas de protección social, de mantenimiento del empleo y también a través de la oferta a las empresa de ayuda financiera y fiscal.

El tercer pilar se dirigía a proteger a los trabajadores en el lugar de trabajo reforzando las medidas sociosanitarias, adaptando las modalidades de trabajo, previniendo la discriminación y la exclusión o poniendo la sanidad a disposición de toda la población.

Llegados al cuarto de estos pilares, la OIT hacia un importante llamamiento a fortalecer la capacidad y la resiliencia de las organizaciones de empleadores y de trabajadores y a hacer lo mismo con el diálogo social, la negociación colectiva, las instituciones y los mecanismos de las relaciones laborales. Como decías al principio, nos sumamos intensamente a este llamamiento.

La sociedad española se va a enfrentar en los próximos meses a un camino difícil de recorrer. En el proceso de desescalada que iniciamos, las empresas y sus trabajadores tienen un reto sin precedentes desde este momento. Por eso, de nuevo insistimos en que hay que caminos que no se pueden recorrer si no es todos juntos, intercambiando ideas y enriqueciendo juntos nuestros planteamientos.

Como ha quedado demostrado, el diálogo social es un arma poderosa para encontrar soluciones en favor del bien común, que engloba, como no podía ser de otra manera, el que el mayor número de personas pueda contar con un empleo de calidad.

El diálogo social debe ser el marco natural de las reformas necesarias para la modernización de nuestro tejido productivo.

En este sentido, es de justicia reconocer el valor, no solo del diálogo social que reclamamos constantemente, sino también del papel fundamental que juegan los sindicatos dentro del marco constitucional y democrático.

No es la primera vez que desde CEOE defendemos que los sindicatos, como las propias organizaciones empresariales, son una garantía de sociedad plural y una institución necesaria para que, desde su trabajo honesto y constructivo, haya en España una tradición de concertación social que a día de hoy es un modelo fuera de nuestras fronteras.

Para terminar, vencer al Covid-19 es no solo un reto, sino también una oportunidad para hacer de nuestro país uno mejor y de nuestra economía, una mayor fuente de bienestar. Si defendemos a propósito de este Primero de Mayo el valor del diálogo social para encauzar la actual situación de crisis, también lo hacemos porque creemos que es el foro para sentar las bases de la que debe ser la recuperación y ojalá un nuevo periodo de bonanza en beneficio de todos.

En este sentido, el diálogo social debe ser el marco natural de las reformas necesarias para la modernización de nuestro tejido productivo, para hacer frente, entre otros, a los retos de la reactivación de la industria, la digitalización o el cambio climático.

Antonio Garamendi es presidente de CEOE.