Ucrania resiste la "mayor ofensiva en Europa desde la Segunda Guerra Mundial" y la 'guerra del hambre' de Putin

El Donbás, escenario de una ofensiva "despiadada", mientras Putin continúa destrozando las reservas de cereal en el país, como denuncia Von der Leyen.
Un misil revienta una industria en el este de Ucrania este martes
Un misil revienta una industria en el este de Ucrania este martes
ARIS MESSINIS via Getty Images

Diario de guerra, día 90. La invasión de Ucrania cumple ya tres meses, cronificada en su rastro de muertes y destrucción y sin perspectivas de que haya un ganador. El conflicto se disputa, a estas horas, sobre el Donbás, escenario de “la mayor ofensiva en Europa desde la Segunda Guerra Mundial”, como la ha calificado el Gobierno de Kiev.

Pero hay más ‘escenarios’ donde se juega el futuro del país y de buena parte del mundo. Davos ha sido, este martes, epicentro del mundo occidental, con la vista puesta en el presente y el futuro.

La ‘guerra del hambre’ de Putin

Ursula Von der Leyen cree que Putin no solo es culpable de los bombardeos, sino que está utilizando “el hambre y el grano” ucraniano como armas en la guerra. Desde hace semanas, la UE y otros organismos debaten cómo salvar los cultivos de cereal de Ucrania, un productor esencial que ahora ha quedado bloqueado por Rusia.

Este martes, la presidenta de la Comisión Europea ha apuntado que “la artillería rusa está bombardeando almacenes de cereales en toda Ucrania deliberadamente. Y los buques de guerra rusos en el Mar Negro están bloqueando los barcos ucranianos llenos de trigo y semillas de girasol”.

En Davos, también ha intervenido Pedro Sánchez, que ha ofrecido a España como “respuesta” a la escasez de suministro de gas de Rusia. La amenaza de bloqueo del Kremlin a los “países hostiles” continúa, con varios cortes ya efectuados contra países como Finlandia o Polonía, por lo que el presidente del Gobierno ha planteado que nuestro país tiene las capacidades necesarias para ser alternativa a la energía fósil de Moscú.

La “devastación” en el Donbás

Cueste lo que cueste, Rusia lleva semanas lanzada sobre el Donbás. “La situación en el frente es extremadamente difícil, porque puede ser que el destino del país se esté decidiendo ahora mismo”, ha asegurado el portavoz del ministerio de Defensa ucranio, Oleksander Motuziansk.

Un herido, llevado a un hospital en la región de Donetsk
Un herido, llevado a un hospital en la región de Donetsk
SOPA Images via Getty Images

Tras la toma, por asfixia, de Mariúpol y su acería de Azovstal, último bastión de la resistencia ucraniana en esta ciudad clave del sureste, todo pasa por las ciudades del este. Las provincias de Lugansk y Donetsk, que Rusia reconoce independientes y que Ucrania se niega a separar de su territorio, están siendo el escenario de “feroces combates”, como recoge la ONU. Los muertos se suceden en cada ataque, muchos de ellos civiles, como los 12 que han muerto este martes en varios bombardeos en la zona de Donetsk.

La destrucción es tal, que Kiev ha llegado a afirmar que la campaña rusa en el Donbás es “la mayor ofensiva en Europa desde la Segunda Guerra Mundial”. Desde el Ejecutivo de Zelenski consideran que el ataque ha entrado en la “fase más activa”, “una batalla sin piedad”, como ha apuntado en Twitter el ministro de Exteriores, Dimitro Kuleba.

El futuro de la OTAN pasa por España

Lo que ha ocurrido en Ucrania en los últimos tres meses ha marcado el destino no solo de Ucrania, también de naciones como Suecia y Finlandia, que han dado el paso de “protegerse” ante la “amenaza” rusa. Ambas, ya oficialmente aspirantes a formar parte de la OTAN, estarán presentes en la Cumbre de la Alianza Occidental de Madrid, del 29 al 30 de junio.

Así lo ha confirmado Pedro Sánchez, que ha remarcado su apoyo a la adhesión de las dos naciones del norte de Europa a la OTAN. Sin embargo, no será un camino de rosas, porque entre los 30 miembros aún no hay unanimidad: Turquía sigue rechazando esta ampliación.

La crisis de refugiados, 90 días después

Ucrania no es solo un campo de devastación y muerte. Los 90 días de guerra han dejado más de 6,5 millones de refugiados obligados a abandonar el país. De ellos, a Polonia han llegado más de la mitad, 3,5 millones, de acuerdo con los últimos datos de ACNUR. España también es el destino de urgencia para muchos de ellos: al menos 120.000 ucranianos han entrado en el país buscando asilo.

Pero el drama también toca de lleno a más de 8 millones de desplazados internos que, si bien no han dejado el país, sí han tenido que salir de sus viviendas y ciudades en busca de una nueva ubicación segura. Casi 15 millones de vidas destrozadas en tres meses de guerra, sin contar las víctimas mortales.

Hungría, en estado de emergencia ante la “amenaza” de la guerra

A partir de medianoche, el país magiar estará bajo el estado de emergencia para “salvaguardar los intereses de seguridad nacional”, “proteger a las familias” y garantizar que el país se queda “al margen” de la guerra en el país vecino, ha señalado Viktor Orbán.

El líder húngaro, cercano personalmente a Putin, culpa de las amenazas por igual a Rusia y a la UE. Así, ha asegurado que “la guerra y las sanciones de Bruselas (a Rusia) han provocado una gran agitación económica y aumentos drásticos de los precios. El mundo está al borde de una crisis económica”.