POLÍTICA
13/08/2019 15:37 CEST | Actualizado 13/08/2019 16:41 CEST

Díaz Ayuso se plantea 10 retos, pero no cuadran ni con su pasado ni con sus socios

Igualdad entre hombres y mujeres, derechos de personas LGTBI, sostenibilidad... Algunos de los retos de Ayuso supondrían la reversión de las políticas que su partido ha puesto en marcha durante los últimos años a nivel estatal.

Primer día de investidura y Díaz Ayuso ha salido a por todas. En un discurso de hora y media, la candidata popular a la Comunidad de Madrid ha sintetizado su programa en diez retos para la capital. Algunos de ellos hablan, incluso, de revertir las consecuencias de algunas políticas que su propio partido ha llegado a poner en práctica a nivel estatal. 

Empleo, educación, inclusividad, tecnología, igualdad... Ayuso ha tocado todos los temas que se venían hablando en la campaña. Pero si uno se para a analizarlos, se da cuenta de que algunos de ellos (los retos), de concretarse, supondrían la reversión de las políticas que su partido ha puesto en marcha durante los últimos años a nivel estatal. 

1. Pleno empleo y bajada histórica de impuestos 

Díaz Ayuso ha asegurado que su programa, consensuado supuestamente con Ciudadanos y Vox, permitirá llegar al pleno empleo tras realizar una bajada histórica de los impuestos para las familias y las empresas. La idea pasaría por bajar medio punto cada tramo del IRPF en su parte autonómica, de forma que se pague en Madrid hasta un 5,5% menos por este tributo. 

La propuesta proviene de la candidata de un partido que gobernaba cuando se realizó la mayor subida de impuestos de la historia, en 2012. Bajo el gobierno del PP también tuvo lugar la mayor cifra de desempleo de la historia de España con más de 6 millones de parados en la EPA del cuarto trimestre del 2012. 

Además, desde la reforma laboral que tuvo lugar en febrero de 2012 a cargo de Mariano Rajoy, los empleos se han transformado en trabajos temporales, precarios y con un aumento de los falsos autónomos. 

 2. La mejor Educación y en libertad

“La educación en libertad será una prioridad en mi gobierno”, han sido las palabras de Díaz Ayuso tras presumir de la gran cantidad de centros educativos que hay en la Comunidad de Madrid —públicos, privados y concertados—. 

Pero lo cierto es que tanto su partido como sus socios (Ciudadanos y Vox) se han centrado más en la educación concertada y privada que en la pública. Este año, la misma Díaz Ayuso anunciaba su intención de extender el cheque de Educación Infantil de cero a tres años a las guarderías privadas. Ciudadanos quiere propiciar un aumento de fondos públicos (más aún) a la educación concertada. 

A partir de 2012, el gobierno de Mariano Rajoy recortó en más de 10.000 millones en Educación y Sanidad, con la consecuente ausencia de recursos en las escuelas públicas, bajadas de sueldos de profesores y deterioro de uno de los grandes pilares de la sociedad española.

Además, la candidata de uno de sus apoyos, Rocío Monasterio (Vox) acumula varias perlitas respecto a la educación, como la propuesta del pin parental, que ayudaba a las familias para que sus hijos no se conviertan en homosexuales a las escuelas y así poder elegir qué contenidos aprenden. Una propuesta que generó la mofa en redes y se sumó a aquellas declaraciones en las que la candidata ultraderechista decía que en la escuela pública se enseña “zoofilia” a los niños. Vox, además ha pedido al Gobierno de Madrid que identifique a quienes dan charlas LGTBI en colegios. Cosa que de “libertad” tiene poco. 

3. La conversión de Madrid en la región mejor digitalizada de Europa

Pues eso... 

 4. La conciliación del trabajo y la natalidad 

La candidata a la investidua se ha comprometido a conciliar “el trabajo y la natalidad” con incentivos a empresas y autónomos y ampliando horarios de los centros infantiles públicos de 0 a 3 años. “Es mi compromiso personal y lo será de todos los miembros de mi Gobierno, provengan de nuestro proyecto político o de nuestros socios y apoyos. Pocas cosas preocupan más a los madrileños, en su día a día, que la conciliación entre la vida personal, laboral y familiar. Debemos superar esta barrera que aún hoy es una realidad en la carrera profesional de muchas personas, sobre todo, mujeres”, ha dicho.

Desde hace años y a través del movimiento feminista, las mujeres piden a los políticos que faciliten la conciliación. Pero no sólo con incentivos a las empresas: también con políticas antiausteridad. Además, la conciliación está altamente ligada a los roles de género y afecta en su mayoría a las mujeres. Ni el PP, ni Ciudadanos ni Vox hablan de la desigualdad de “género” como tal. Vox incluso la niega. Parece poco probable llevar a cabo políticas de conciliación sin una perspectiva de género que tenga en cuenta las desigualdades entre hombres y mujeres. 

5. La Salud universal

Díaz Ayuso se ha comprometido también a que cuando sea presidenta reducirá las listas de espera a la mitad en los hospitales, la carga burocrática del personal sanitario y modernizará y reorientará la Atención Primaria para contar con unos servicios “más accesibles”. 

Pero los Presupuestos de la Comunidad de Madrid, gobernada por el PP, reflejan que, desde 2009, hay un descenso en la financiación de lo público en beneficio de lo privado. Los médicos contaban en este reportaje de El HuffPost que tienen que “gestionar la miseria”. Los recortes en Sanidad del PP dejaron unas listas de espera interminables, medicamentos carísimos, falta de camas en los hospitales públicos y turnos eternos de trabajadores sanitarios. Diaz Ayuso dice pretender devolver la calidad a la Sanidad Pública que su propio partido, según los profesionales, dejó en estado crítico. 

6. La Seguridad para ser libres 

En materia de seguridad, Ayuso se ha propuesto “incentivar que haya más agentes velando por la seguridad de los madrileños” y “mejorar las condiciones de vida de los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado destinados en la Comunidad de Madrid”. Para ello, impulsará ayudas al alquiler, la escolarización de sus hijos y el transporte, así como convenios para la mejora de las Casas Cuartel en la región, entre otras medidas.

Una propuesta que ha sido criticada en redes sociales debido a que las fuerzas de Seguridad ya tienen algunas ayudas y a que algunos sectores y funcionarios de la Administración Pública se encuentran en situaciones más precarias y reciben menos dinero. 

7. Medio ambiente y sostenibilidad 

Se ha comprometido también a aprobar esta legislatura un ‘Plan de Movilidad Sostenible’ que permitirá una “mejor coordinación de la planificación a escala regional”. Pretende liderar junto a Ciudadanos, la movilidad eléctrica en la Comunidad.

Esto choca con lo que se ha visto durante los últimos meses en los que el Partido Popular, Ciudadanos y Vox han sido los principales críticos con la medida Madrid Central, una zona de bajas emisiones en el centro de la capital implantada por el Ayuntamiento de Manuela Carmena. Además, el compromiso histórico del PP en la lucha contra el cambio climático es, como mínimo, dudoso.

9. La igualdad de la mujer y la diversidad integradora

Ayuso no ha mencionado la expresión “violencia de género”, pero sí se ha referido a “malos tratos hacia las mujeres”, como hace Vox. Además, el partido ultraderechista con el que ha pactado la candidata popular niega la existencia de la violencia de género y ha tomado como una de sus grandes banderas la lucha contra el movimiento feminista. 

No contenta con eso, Ayuso ha hablado de los derechos de las personas LGTBI y de una “diversidad integradora” meses después de decir que el Orgullo Gay no debería celebrarse en la Casa de Campo como proponía Vox para no molestar a las familias que se reúnen allí los fines de semana. 

10. La libertad como base de su acción política

 “Si hay una palabra en la que coincidimos los tres partidos que formamos este gobierno es ‘libertad’”, ha sentenciado la candidata, cuyo programa ultraliberal recuerda mucho al de Esperanza Aguirre, de la que intentó desligarse hace unos días. Además, hace una serie de guiños al partido ultraderechista Vox, que se llena la boca con la palabra “libertad”, pero la suya es sólo para los españoles “de bien”.