INTERNACIONAL
03/01/2020 15:29 CET | Actualizado 03/01/2020 16:35 CET

Trump, sobre Soleimani: "Debería haber sido eliminado hace muchos años"

El presidente de Estados Unidos ha echado más gasolina a un conflicto que amenaza con poner en riesgo la región y más allá.

REUTERS

“Tenía que haber sido eliminado hace muchos años”. Donald Trump añade más leña al fuego entre EEUU e Irán por la muerte del general Qassem Soleimani en un bombardeo estadounidense.

Para el presidente americano, la figura del militar iraní, una de las más influyentes de toda la región, era “directa o indirectamente responsable de la muerte de millones de personas, incluidas el amplio número de protestantes muertos en Irán recientemente”.

Trump ya había calentado la opinión pública con la publicación de un tweet a primera hora de la mañana –española, noche en Estados Unidos–. Una simple imagen, la bandera de su país, sin más comentario, que se convirtió en uno de los tuits más compartidos.

“El general Qassem Soleimani ha matado o herido gravemente a miles de estadounidenses durante un período prolongado de tiempo, y estaba conspirando para matar a muchos más ... ¡pero fue atrapado! Fue directa e indirectamente responsable de la muerte de millones de personas”, ha escrito Donald Trump en el primero de sus mensajes.

Inmediatamente, ha continuado su breve hilo: “Incluido el gran número reciente de los manifestantes asesinados en el propio Irán. Si bien Irán nunca podrá admitirlo adecuadamente, Soleimani fue odiado y temido dentro del país. No están tan tristes como los líderes dejarán que el mundo exterior crea. ¡Debería haber sido eliminado hace muchos años!”

Mientras Trump se autofelicita por su operación militar, Irán clama venganza contra “los criminales que tienen las manos manchadas con su sangre [la de Soleimani] y con la de otros mártires del incidente”, ha advertido el ayatolá Alí Jamenei en una declaración retransmitida por la televisión estatal iraní.

¿Pero quién era Qassem Soleimani? El militar era el principal líderdel ala de operaciones exteriores de la Guardia Revolucionaria, un grupo terrorista según EEUU y que es el que defiende los intereses militares de Teherán en los países de la zona en los que quiere influir, de Siria a Líbano, pasando por Irak. Por tanto, era un hombre clave para mantener el control en la región, presente sobre el terreno para supervisar la labor de las milicias respaldadas por su régimen.