INTERNACIONAL
02/09/2019 09:51 CEST

El aplaudido discurso de Ocasio-Cortez en defensa de una sanidad accesible

La razón por la que ponía mojitos mientras hacía campaña: la salud de su padre y la falta de medios para atenderlo

Getty Editorial
Alexandria Ocasio-Cortez, el pasado 15 de julio, en una comparecencia en el Congreso. 

Alexandria Ocasio-Cortez ya ha hecho historia en Estados Unidos al convertirse en la mujer más joven en entrar en el Congreso. Desde su primera intervención, la demócrata, representante de Nueva York, cada vez que pronuncia sus discursos en la cámara remueve conciencias. Ocasio protagonizó hace tres semanas una sesión plenaria sobre atención médica, en la que defendió una sanidad accesible para todos. Y ahora ese vídeo ha saltado a las redes sociales y se ha viralizado, cosechando el aplauso de los más progresistas y de los que más necesitan estos cuidados. 

La congresista habló directamente de la enfermedad contra la que luchó su familia y que condicionó su vida en los últimos años: “Cuando tenía 16 años, a mi padre le diagnosticaron un cáncer de pulmón. Se sometió a pruebas experimentales para poder continuar con su vida. Mi familia casi pierde la casa para tratar de salvar su vida y tratar de mantener a nuestra familia unida”. 

Esa es la razón por la que debió ponerse a trabajar en restaurantes, desde muy joven, para ayudar a su familia. Ahí estaba cuando se metió en política, haciendo campaña mientras ponía mojitos. Pocas personas sabían esta historia: “La razón fue porque perdimos a mi padre por un cáncer raro de pulmón. Nosotros no pudimos encontrar tratamiento”. 

Unos tratamientos excesivamente caros que no todos se pueden costear. Alexandria Ocasio señala que las recompras de acciones elevan los precios de los medicamentos, algo que antes era ilegal. Al permitirlo, las empresas compran sus propias acciones con el fin de elevar el precio de las mismas. “Si elimináramos las recompras de acciones, podríamos reducir los gatos de las compañías de seguros y farmacéuticas al menos a la mitad”, sostiene Ocasio. 

“No hay razón para que un medicamento tan simple como la insulina, que cuesta 21 dólares en Canadá” en Estados Unidos cueste “1000 dólares al mes”, es decir, lo equivalente a un pago de hipoteca y, en algunos casos, dos cuotas. “Me rindo”, concluyó Alexandria Ocasio-Cortez.

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