POLÍTICA
10/02/2020 11:55 CET

El aviso de Gabilondo al sonriente Gobierno reunido en Quintos de Mora: "Cuiden no despegarse del suelo"

Tras un sondeo que "refuerza la mayoría independentista", pero del que se desprende que "la mayoría rechaza la independencia”.

“Ténganlo en cuenta los reunidos en Quintos de Mora: al afrontar todas las transformaciones económicas, estructurales digitales, tecnológicas, ambientales que están anunciando, cuiden de no despegarse del suelo ni alejarse de la gente”. El periodista Iñaki Gabilondo ha lanzado una advertencia -en el comentario en Cadena Ser La foto de la tortilla 2.0- al sonriente Ejecutivo de coalición presidido por Pedro Sánchez, que este fin de semana ha posado sonriente en la localidad toledana de Quintos de Mora, tras el sondeo publicado por La Vanguardia este fin de semana del que se desprende que “se refuerza la mayoría independentista, que rozaría ya el 50% del voto y aumentaría el número de escaños, pero la mayoría rechaza la independencia”. 

CADENA SER
El periodista Iñaki Gabilondo.

“Es decir, que el sueño se reafirma [...],  pero pesa cada vez más la necesidad de normalizar la vida y eso empuja en la dirección del pragmatismo”, ha planteado Gabilondo, antes de sentenciar: “En Cataluña, como en toda España, después de tanta hojarasca política, la vida cotidiana reclama el protagonismo que le corresponde”. 

La foto de la tortilla 2.0

La foto del Gobierno en Quintos de Mora ha venido a ser una especie de foto de la tortilla 2.0. Un grupo alegre, informal, en excursión campestre, dispuesto a transformar el país. Aquellos, los de Puebla del Río en 1974, eran amigos y aspiraban a llegar al poder.

Estos no son amigos, son de pandas diferentes y ya han llegado. Una diferencia fundamental: aquellos llegaron a tener diez millones de votos, estos están con lo justo. Los de Quintos de Mora -con una sonrisa muy bien coordinada- se mostraban contentos. Sánchez había iniciado la desinflamación del problema catalán, pero ¿por cuánto tiempo? Torra no afloja, sigue exigiendo autodeterminación, amnistía y un mediador internacional, y, además, estrecha los espacios a ERC. ¿Cuál es la baza de Sánchez? podría estar en la pelea que el independentismo catalán libra consigo mismo, entre sueños y realidad, y que se desprende del sondeo de gad3 que este domingo publicó La Vanguardia.

Dice así: “Se refuerza la mayoría independentista, rozaría ya el 50% del voto y aumentaría el número de escaños, sin embargo, la mayoría rechaza la independencia”.

Es decir, que el sueño se reafirma y -atención- el independentismo es amplísimamente mayoritario entre los más jóvenes, pero pesa cada vez más la necesidad de normalizar la vida y eso empuja en la dirección del pragmatismo.

Y es que, en Cataluña, como en toda España, después de tanta hojarasca política, la vida cotidiana reclama el protagonismo que le corresponde. Ténganlo en cuenta los reunidos en Quintos de Mora: al afrontar todas las transformaciones económicas, estructurales digitales, tecnológicas, ambientales que están anunciando, cuiden de no despegarse del suelo ni alejarse de la gente. En el capítulo social es donde coinciden su oferta más firme y la demanda creciente. Y, por favor, no guarden en un cajón el demoledor informe sobre la pobreza en España del relator de la ONU Philip Alston: es un bochorno y un compromiso.