POLÍTICA
09/04/2019 09:23 CEST

El demoledor repaso de Pepa Bueno que deja en evidencia lo desesperado que está Casado

“Mal, muy mal tienen que estar dándole las encuestas internas"

GTRES

“Puede que con estas desmesuras taponen alguna hemorragia de votos en dirección a Vox, pero al precio de eclipsar su programa, convertir al PP en una caricatura, la campaña en un circo y de no ser además nada original”. La periodista Pepa Bueno ha revelado el verdadero motivo —en su comentario ¿Y si ganan las elecciones?, en la Cadena Ser— por el que el líder del PP, Pablo Casado, se “está saltando todos los límites”, después de que este lunes afirmase que “Sánchez prefiera blanquear lo que no es posible blanquear. Prefiere manos manchadas de sangre a manos pintadas de blanco”.

“Mal, muy mal tienen que estar dándole las encuestas internas a Pablo Casado para saltarse todos los límites de esta manera”, ha planteado Bueno, quien matiza que “de los defensores de la dictadura franquista que encabezan algunas listas del partido de extrema derecha —Vox— con el que se dispone a pactar no hizo mención el líder popular”.

“Se parece básicamente al PP siempre que el PP considera que le han quitado lo que era suyo, el poder”, ha defendido Bueno, quien cree que “hay días en que Casado y también Rivera parecen náufragos de transatlánticos que bracean desesperados por subirse a una zodiac con el logotipo de Vox”.

“La fragmentación ha convertido a la derecha en un jardín de infancia lleno de enrabietados príncipes destronados”, ha sentenciado la periodista. 

 

¿Y si ganan las elecciones? 

Mal, muy mal tienen que estar dándole las encuestas internas a Pablo Casado para saltarse todos los límites de esta manera: “Sánchez prefiera blanquear lo que no es posible blanquear. Prefiere manos manchadas de sangre a manos pintadas de blanco”.

De los defensores de la dictadura franquista que encabezan algunas listas del partido de extrema derecha con el que se dispone a pactar no hizo mención el líder popular. Puede que con estas desmesuras tapone alguna hemorragia de votos en dirección a Vox, pero al precio de eclipsar su programa, convertir al PP en una caricatura, la campaña en un circo y de no ser además nada original. Se parece a Rajoy, que ya dijo sobre Zapatero: “No se puede dialogar. Es el abecé. Ni en esta materia ni en ninguna otra bajo la amenaza o el chantaje. No se puede dialogar. Si usted no cumple, le pondrán bombas. Y si no hay bombas es porque ha cedido”.

Se parece básicamente al PP siempre que el PP considera que le han quitado lo que era suyo, el poder. Cualquier presidente que ose gobernar España de otra manera es un radical.

Hay días en que Casado y también Rivera -calificando de “emergencia nacional” sacar a Sánchez de la Moncloa- parecen náufragos de transatlánticos que bracean desesperados por subirse a una zodiac con el logotipo de Vox, ese partido cuyo líder cree que en el norte de Europa hay masas de ancianos huyendo de hospitales donde ingresan por una fractura de cadera y les aplican la eutanasia. Este es el nivel de la disputa en la derecha. No es que la izquierda española esté para sacar mucho pecho en unidad y coherencia, pero la fragmentación ha convertido a la derecha en un jardín de infancia lleno de enrabietados príncipes destronados.

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