INTERNACIONAL
16/10/2020 12:57 CEST | Actualizado 16/10/2020 13:24 CEST

El expresidente francés Nicolas Sarkozy, imputado de nuevo por financiación irregular

Se le investiga por supuesta asociación de malhechores, en relación con la presunta financiación ilegal de la campaña electoral que le llevó al Elíseo en 2007.

ASSOCIATED PRESS
Nicolas Sarkozy, en un mitin en Sables d'Ollonne, en mayo de 2012. 

El expresidente francés Nicolas Sarkozy ha sido imputado por asociación de malhechores en relación con la presunta financiación ilegal de la campaña electoral que le llevó al Elíseo en 2007.

Se trata de la cuarta imputación de Sarkozy por la presunta recepción de fondos del régimen libio de Muamar el Gadafi para esa campaña, ya que antes había sido imputado por corrupción pasiva, recepción de fondos públicos malversados y financiación irregular de una campaña electoral.

Sarkozy, presidente de Francia entre 2007-2012 y que ahora tiene 65 años, fue inculpado después de que esta semana prestara declaración durante cuatro días ante el tribunal de instrucción que investiga el caso. 

Momentos después de conocer la imputación, el expresidente francés ha emitido un comunicado vía Twitter en el que se declara “inocente”. 

“He recibido la noticia con la mayor estupefacción”, comienza Sarkozy en el comunicado. En él asegura que no existe la “menor prueba de financiación ilícita”. “A lo largo de 44 horas de interrogatorio ofrecí elementos esenciales que apoyan la demostración absoluta de mi honradez”, asegura el expresidente.

“Los franceses deben saber que soy inocente de lo que se me acusa dando una credibilidad inverosímil a declaraciones de asesinos, estafadores notorios y falsos testigos”, critica Sarkozy. “Sé que la verdad acabará venciendo”, dice. 

Sarkozy pide a los ciudadanos que sigan confiando en él: “Acabaré demostrando mi total inocencia. Pondré toda la determinación y la energía de la que soy capaz. La injusticia no ganará”, concluye.

El caso

Este caso contra Sarkozy se reactivó después de que el Tribunal de Apelación de París rechazó a finales de septiembre la mayoría de los recursos que había presentado para anular esa instrucción judicial.

La investigación se abrió en 2013 y el político conservador fue imputado formalmente de los tres primeros cargos en 2018, aunque siempre ha defendido su inocencia. Una de las pruebas presentadas en su contra entonces era un documento de 2006 del jefe de los servicios secretos de Gadafi, Musa Kusa, sobre la concesión de 50 millones de euros para la campaña electoral de Sarkozy.

Tres de sus antiguos ministros, Claude Guéant, Éric Woerth y Brice Hortefeux, están también imputados.

Además, Sarkozy tiene pendientes otros dos casos con la Justicia francesa. En primer lugar, entre finales de noviembre y comienzos de diciembre será juzgado por corrupción y tráfico de influencias por supuestamente haber intentado obtener, a cambio de un favor, informes confidenciales de un magistrado en el llamado “caso de las escuchas”.

Finalmente, entre marzo y abril del año próximo se sentará en el banquillo también por una presunta financiación ilegal de su campaña presidencial de 2012, en la que fue derrotado por el socialista François Hollande

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