ECONOMÍA
09/10/2019 20:10 CEST

El olivar sale a calle para defenderse de los aranceles de EEUU

España puede perder 765 millones de euros por el castigo de Trump, con tasas del 25% sobre el aceite de oliva, la aceituna, el vino o los quesos

Jon Nazca / Reuters
Un jornalero varea un olivo, en una plantación de Antequera (Málaga).

Los datos son brutales: el impacto económico que supondrá para España la imposición de aranceles por parte de EEUU será de 765 millones de euros, sólo en el sector agroalimentario. Será el mayor damnificado -si el castigo se aplica finalmente desde el 18 de octubre-, al sufrir aranceles del 25% en productos como el aceite de oliva, aceituna, vino, queso, cítricos y porcinos.

El año pasado la industria agroalimentaria exportó por valor de 765 millones de euros, por lo que de aplicarse los gravámenes estadounidenses perdería unos 191,2 millones. El resto, el 0,8 millones hasta llegar a 192, lo sufriría el sector aeronáutico, cuyos aranceles son del 10%.

Las cifras, aportadas por el ministro de Agricultura en funciones, Luis Planas, fundamentan la protesta que este jueves, 10 de octubre, se ha convocado en Madrid. Los olivareros salen a la calle para reivindicar la necesidad de unos precios más justos en origen, que reporten rentabilidad al negocio, después de una mala campaña, y más aún si se suman los nuevos aranceles.

Convocados por las organizaciones agrarias Asaja, COAG y UPA, y las cooperativas agroalimentarias, prevén la asistencia de miles de agricultores procedentes de regiones productoras como Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura o Cataluña. El lema de la concentración en el centro de Madrid será: “Precios justos para un olivar vivo”, y en ella pedirán también cambios en los mercados que les den más rentabilidad.

Los organizadores no ven lógico que, en un contexto en el que la demanda crece por encima de la oferta, el precio en origen del aceite de oliva haya caído un 44% durante el último año (ha pasado de 3,53 euros/kilo en junio de 2018 a cotizaciones por debajo de los dos euros/kilo en la actualidad).

Son precios que los olivareros ven “claramente” por debajo de los costes de producción y cuya causa “no obedece a razones objetivas de mercado”. Por eso, señalan a la industria y a la distribución como los responsables de “banalizar” este producto y de establecer estrategias especulativas que lo deprecian.

En su defensa, los olivareros han pedido al Gobierno cambios en la Ley de la cadena alimentaria, para evitar las ventas a pérdida, y a las autoridades comunitarias que permitan activar un sistema de autorregulación voluntaria para almacenar de manera concertada una cantidad de producto en años con mucha oferta.

“Nos hunden”

Sebastián García, 42 años, agricultor del Valle de los Pedroches (Córdoba), es uno de los olivareros que acudirán hoy a Madrid. Prefiere dejarse hoy el dinero en el AVE que lamentarse mañana. “Creo que Trump no va a dar marcha atrás, que su decisión es firme. Pero si los aranceles son por ayudas a aviones, no debe pagar el campo. Ahí creo que, presionando, hay margen para que cambie de idea”, explica. En su caso, su explotación se dedica a la aceituna verde de mesa. Vende a una cooperativa de la zona que exporta a EEUU, “poco pero no tan poco como para que no se note el tijeretazo” y “con otra crisis en puertas, no nos podemos permitir perder nada”. “Si no podemos parar esto, nos tienen que compensar de alguna manera. Nos rompemos la cabeza en ver dónde vender, en ir a las oficinas de comercio exterior, informarnos de compradores seguros... para esto”, se queja. 

La estrategia del Gobierno

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) aseguró el pasado 25 de septiembre en una reunión con el sector que el objetivo del Departamento es revertir “en el medio y largo plazo” esta situación, a través de acciones como la nueva extensión de norma para la promoción o una norma de calidad del aceite que revalorice el producto.

A esta situación se ha sumado ahora la intención de Estados Unidos de imponer aranceles del 25 % a numerosos productos agroalimentarios españoles, entre los que se encuentra el aceite de oliva envasado y las aceitunas verdes de mesa.

La Asociación de la Industria y el Comercio Exportador del Aceite de Oliva (Asoliva) cree que esta tasa los expulsa del mercado estadounidense en beneficio de otros países exportadores no afectados.

España envía 120.000 toneladas de aceite de oliva al año a ese destino y venía registrando incrementos periódicamente.

En esta situación, a la que se suma la cercanía del Brexit, la viabilidad de las explotaciones de olivar tradicional de la que viven más de 250.000 familias y muchos municipios está en juego, según los organizadores de la manifestación.

La protesta comenzará a las 11:30 del jueves en la puerta de Alcalá y finalizará en la glorieta de Atocha, frente a la sede del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, donde está previsto la lectura de un comunicado conjunto.