INTERNACIONAL
11/08/2019 20:07 CEST | Actualizado 11/08/2019 20:17 CEST

El 'Open Arms' asegura que resiste y que solo desembarcaría sin permiso por "extrema necesidad"

El barco de la ONG española ha cumplido ya once días con 160 personas a bordo frente a la isla de Lampedusa.

OPEN ARMS

Open Arms aguanta —“nuestra obligación es cuidar a los inmigrantes rescatados y resistir”— y atracar en un puerto sin permiso por motivos humanitarios es “el último recurso” por el que optarían en una situación de emergencia extrema.

El barco de la ONG española ha cumplido ya once días con 160 personas a bordo frente a la isla de Lampedusa, en Italia, a la espera de que se le permita desembarcar, después de las negativas de los gobiernos italiano y maltés.

Mientras, en el Mediterráneo Central, Médicos Sin Fronteras (MSF) y SOS Mediterráneo han rescatado con el Ocean Viking a otras 81 personas  en una barca de goma poco apta para la navegación que estaba frente a las costas de Libia. Esta ha sido la tercera operación de salvamento en tres días, que eleva a 251 la cifra de rescatados.

“La estabilidad emocional a bordo del OpenArms empieza a ser difícil. Nos veremos obligados a entrar a puerto por motivos humanitarios, con todas las trabas administrativas y judiciales que puede comportar”, ha señalado el fundador de la ONG OpenArms, Óscar Camps, en una entrevista a RAC1.

Fuentes de la ONG han matizado después estas declaraciones al asegurar que “nuestra obligación es cuidar a los inmigrantes rescatados y resistir, entrar en un puerto sin permiso por motivos humanitarios sería el último cartucho, jamás pondremos en peligro la vida de las personas a bordo”.

Los responsables del buque han solicitado este domingo a Malta y a Italia la evacuación de tres personas por motivos de salud. Un portavoz de la ONG de Badalona (Barcelona) ha explicado a Efe que se trata de una mujer con una posible neumonía, de un hombre con tuberculosis y de otra mujer con un historial de tumor cerebral.

El fundador de la ONG ha lanzado un mensaje de socorro, al alertar que “la situación es muy difícil de gestionar, también dentro del equipo del OpenArms″. “Nadie entiende por qué llevamos diez días a la deriva sin tener ninguna comunicación oficial de la administración, si tanto el barco como la tripulación son españoles”, ha remarcado.

La embarcación socorrió a 55 personas el 1 de agosto, entre ellos dos bebés mellizos y una mujer embarazada, justo cuando la balsa en la que navegaban estaba “a punto de naufragar” y entraba agua, explicó entonces Camps. 

Al día siguiente fueron rescatadas otras 69 personas, incluidas dos mujeres embarazadas. Posteriormente, tuvieron que ser desembarcadas tres mujeres por motivos de salud.

En la madrugada del 10 de agosto, La Valeta pidió a OpenArms que asistiera a una embarcación en peligro con 39 personas y horas después se ofreció a acoger a estos últimos rescatados, desentendiéndose de los otros 121 porque, justificó el Gobierno maltés en un comunicado, estos no habían sido auxiliados en aguas de responsabilidad maltesa. 

Para no alterar la convivencia a bordo, la tripulación española rechazó el ofrecimiento de Malta y reiteró que todas las 160 personas debían ser desembarcadas. 

El ministro del Interior y líder de la Liga, Matteo Salvini, ha asegurado que la embarcación será multada si entra en aguas territoriales, de acuerdo con la nueva ley del país. 

El actor Antonio Banderas ha calificado de “horror” la situación de la nave y cree que “tiene que ver mucho con lo que está pasando en el mundo”.