INTERNACIONAL
17/08/2019 13:09 CEST | Actualizado 17/08/2019 19:29 CEST

Salvini autoriza contra su voluntad el desembarco de 27 menores del Open Arms

El ministro italiano de Interior asegura que lo permite contra su voluntad.

REUTERS

El barco humanitario Open Arms se declaró este sábado “en estado de necesidad” y dijo que después de 16 días sin poder desembarcar a los migrantes rescatados en el Mediterráneo ya no pueden garantizar la seguridad de las 134 personas que están a bordo.

Poco después, el ministro italiano de Interior, Matteo Salvini, ha anunciado que, a su pesar y en contra de su voluntad, autoriza el desembarco de los 27 menores no acompañados del barco. Es justo lo que le había pedido en una carta este viernes el presidente del Consejo de Ministros, Giuseppe Conte.

El desembarco se ha producido este mismo sábado por la tarde. Los menores han llegado al puerto de Lampedusa a bordo de dos lanchas de la Guardia Costera y la Guardia de Finanzas italianas y pisaron tierra firme.

“Hago esto contra mi voluntad” y solo “porque me lo ha pedido el primer ministro”, ha declarado Salvini.

“Reconozco”, añade Salvini en su misiva a Conte, “su decisión de que los (supuestos) menores a bordo del Open Arms sean desembarcados”. “Por lo tanto, contra mi voluntad y en el enésimo ejemplo de mi leal colaboración, dispongo que no se pongan obstáculos a la ejecución de su decisión”.

“Con igual sinceridad”, concluye Salvini, “le comunico mi preocupación de que su decisión pueda provocar que nos hagamos cargo de unos sujetos de manera tan irreversible como onerosa, y que podría acabar siendo indebida”.

INSPECCIÓN MÉDICA

Mientras, la justicia italiana ha ordenado una inspección médica en el buque para constatar las condiciones higiénico-sanitarias en que se encuentran los  migrantes a bordo.

“Después de 16 días a la espera de un puerto seguro donde desembarcar, de seis evacuaciones médicas y de haber informado sobre nuestra situación a las autoridades, sin que hayamos obtenido ninguna respuesta, nos encontramos en situación de necesidad y ya no podemos garantizar la seguridad de las 134 personas a bordo”, informó una portavoz de la ONG.

El barco se encuentra junto a las costas de la isla italiana de Lampedusa desde hace dos días, sin que se haya autorizado el desembarco de los migrantes, mientras la tripulación denuncia el deterioro de la situación a bordo.

Entretanto, la Fiscalía de Agrigento (en la isla italiana de Sicilia), que este viernes abrió una investigación por el supuesto delito de secuestro de personas -no dirigida contra nadie en concreto- está tratando de aclarar por qué siguen bloqueados los 134 migrantes a bordo del Open Arms junto a las costas de Lampedusa, después de que la Guardia Costera italiana asegurase que “no ve impedimentos” para el desembarco de estas personas.

INSPECCIÓN EN LAS PRÓXIMAS HORAS

Según se informó este sábado, la Fiscalía de Agrigento está examinando todos los documentos relacionados con el Open Arms, incluida una comunicación enviada por la Guardia Costera al Ministerio del Interior en la que pide “urgentemente” una solución y alega que “no hay impedimentos de ningún tipo para el desembarco”.

“En las próximas horas, es posible que podamos proceder a una inspección de Open Arms”, señaló la Fiscalía.

Cuando se cumplen 16 días desde que los inmigrantes fueran rescatados en el Mediterráneo por el buque de la ONG española, la situación a bordo es desesperada, mientras el líder ultraderechista y ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, sigue en sus trece de impedir el desembarco pese a los numerosos llamamientos.

“Día 16. El mundo es testigo de la pesadilla que les ha tocado vivir a las 134 personas que soportan la espera en la cubierta. Solo la falta de voluntad de los despachos que toman decisiones les aparta de un puerto seguro”, escribió la ONG española en su cuenta de twitter.

A lo que Salvini replicó: “En 16 días ya habríais llegado tranquilamente a vuestra casa en España. La batalla de la ONG es política, no humanitaria, jugada sobre la piel de los inmigrantes, Vergüenza. Yo no me rindo”.

La noche del pasado jueves se produjo la última evacuación, de cuatro personas, por motivos médicos, después de que la ONG alegara que requerían atención especializada.

Sin embargo, los médicos del ambulatorio de Lampedusa aseguraron que solo uno de ellos tenía “una simple otitis”, un extremo que también está investigando la Fiscalía.

La organización española pidió ayer la evacuación “con la máxima urgencia por emergencia humanitaria” de los migrantes y de la tripulación.

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, anunció el domingo que los Gobiernos de España, Alemania, Francia, Luxemburgo, Portugal y Rumanía le han transmitido su disponibilidad para acoger a una parte de los rescatados, si bien aún no se ha formalizado públicamente ningún acuerdo de reubicación. 

ITALIA, POSICIÓN “INENTENDIBLE”

Mientras, la secretaria de Igualdad del PSOE y vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo, ha opinado este sábado que Italia “tiene una posición absolutamente inentendible” en relación a los inmigrantes del Open Arms.

Calvo, que está en la Feria de Málaga, ha pedido al resto de países europeos e instituciones “que cumplan con todas sus obligaciones” para que los inmigrantes del Open Arms desembarquen.

Ha explicado, en declaraciones a los periodistas, que “hace falta que la ciudadanía, las instituciones y desde luego la democracia se defienda del radicalismo de la ultraderecha, como estamos viendo de una situación absolutamente lamentable”.

“Los puertos españoles son puertos que están abiertos, que cuando tienen barcos cuyo puerto cercano es el español no corren nunca riesgo humanitario”, ha destacado.

La vicepresidenta en funciones ha recordado que los puertos españoles están “abiertos cada día y cada noche” en el Estrecho de Gibraltar, donde trabaja Salvamento Marítimo.

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