POLÍTICA
27/05/2019 01:25 CEST | Actualizado 27/05/2019 01:27 CEST

El PSOE de Lambán se impone en Aragón, pero el PP podría gobernar

La suma de las formaciones de derecha y centro-derecha daría el mando al Partido Popular, con la incógnita del PAR

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Hasta el último minuto, Aragón ha pendido de un escaño. El continuo baile de un edil, el que marcaba la mayoría absoluta, ha tenido en vilo a los bloques de izquierdas y derecha. Y finalmente, ese asiento clave, el 34 (de 67) ha caído del lado conservador.

Si se cumple la lógica reciente de los pactos, el Partido Popular de Luis María Beamonte recuperaría el Gobierno aragonés gracias a una alianza a cuatro bandas con Ciudadanos, Vox y el Partido Aragonés Regionalista (PAR). Esa suma, si se hace efectiva, tornaría en inútil la victoria lograda esta noche por el actual presidente, el socialista Javier Lambán.

Lambán ha llevado al PSOE a sus mejores resultados de los últimos años, subiendo de los 18 a los 24 escaños. Sin embargo, el hundimiento de su principal apoyo, Podemos, ha dinamitado el bloque. La formación morada se deja por el camino nueve escaños: de 14, a 5. Los otros actores en el eje de izquierdas, la Chunta Aragonesista e Izquierda Unida, se quedan en tres y un escaño, respectivamente.

 

El PP vive en Aragón la contradicción que ya no lo es más: derrotados en votos y escaños, pero potenciales vencedores por los pactos. La lista de Beamonte se ve superada por el PSOE y cae de forma evidente (de 21 a 16 asientos), pero salva los muebles gracias, principalmente, a Ciudadanos.

La formación naranja se va a erigir en pieza clave, ocupando la tercera posición de la cámara. Es la marca más reforzada porcentualmente y logra más que doblar sus anteriores datos: de 5 a 12 escaños.

Vox, por su parte, entrará con tres escaños, los mismos que el PAR, de quien puede depender gran parte del resultado final.

 

 

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