El radical cambio de vida de Fermín, el dueño que se tiró a un canal en el programa de Chicote

Su escena en 'Pesadilla en la cocina' es de las más recordadas en la historia del programa.
La escena más famosa de 'Pesadilla en la cocina'.
La escena más famosa de 'Pesadilla en la cocina'.
laSexta

Fermín Miranda dejó en 2016 la que es uno de las escenas más míticas de la historia de Pesadilla en la cocina. No solo consiguió dejar alucinados a los espectadores, ya que incluso dejó boquiabierto a Alberto Chicote, el presentador del programa de laSexta.

Este paraguayo, dueño del tablao flamenco Ele en Utrecht (Holanda), no dudó en quitarse la americana y lanzarse al canal para recoger la guitarra española que le había tirado el cocinero. Chicote solo pudo soltar un “me cago en la leche” antes de llevarse las manos a la cabeza.

Más de un lustro después de que Miranda y su restaurante Ele, que explica que significa “La fuerza del alma”, salieran en el exitoso programa de laSexta, la vida del local ha cambiado radicalmente, pero el empresario sigue dando las gracias a Chicote por lo que supuso para él.

Actualmente Ele no existe y en su lugar hay un restaurante que hace tapas a nivel internacional, tal y como el propio músico comenta. Los problemas para Miranda comenzaron cuando el Ayuntamiento de la localidad comenzó a arreglar el paseo por canal y afectó a la terraza que tenía. “Seguía abierto, pero con menos público porque la terraza era un desastre”, recuerda Miranda.

El músico informa que recibió una ayuda de 10.000 euros y un préstamo del consistorio de 90.000 euros. “Además, me prometieron una indemnización que no me han dado”, añade.

Sin embargo, el 2020 y la llegada de la pandemia cambió completamente los planes de este músico y el rumbo de Ele. Tuvo que cerrar y no pudo recuperar todo el dinero que tenía que devolver. Consiguió vender el negocio por 27.000 euros, aunque por menos dinero del que esperaba porque el nuevo comprador no consiguió los permisos que quería, y ahora se encuentra intentando devolver lo que le queda de deuda.

En la actualidad, Miranda ha cruzado el charco para construir un espacio musical como Ele en Brasil, en la localidad Mariscal Bombinhas. “La apertura será en 18 meses. ¡Qué bonito!”, revela el músico.

El triunfal paso de Chicote por Ele

El 2016 marcó un antes y un después en el éxito del restaurante Ele. Miranda explica que antes del paso del cocinero el restaurante ya era popular, pero que tras la emisión del programa consiguió una fama mucho mayor.

Salvador, uno de los cocineros que tenía el local en aquel entonces, llamó a su hermana que se encontraba en España para que le ayudara a contactar con el programa. Finalmente lo consiguieron y Chicote viajó a Holanda para la grabación y para ayudar al local.

No pudo ser más satisfactorio para Miranda. Solo hay que ver cómo responde a la pregunta de qué tal con Chicote. “En 2016 apareció Santo Alberto Chicote, Yo hasta ahora estoy muy feliz por lo que me pasó. Es indescriptible y agradezco a todos los españoles que vinieron de todos los rincones de España a visitar Ele”, afirma.

Fermín Miranda en el restaurante Ele y con la foto de Chicote al fondo.
Fermín Miranda en el restaurante Ele y con la foto de Chicote al fondo.
Fermín Miranda

“Para mí es un santo. Si un hombre puede movilizar tanta gente, queriendo hacer el bien a la humanidad, lo mínimo que puedo hacer es llamarle santo Alberto Chicote. Gracias, gracias santo Alberto Chicote”, asegura Miranda, que reconoce que para él una persona que se interesa por la calidad de la comida merece todo su respeto, ser alabado y aplaudido por toda la gente.

Miranda tiene en tal estima al cocinero que incluso llegó a enmarcar una foto de él en el restaurante. Además, le da la razón en la famosa escena en la que se tira al canal a por la guitarra.

“Yo no soy guitarrista , pero me apegué a ella para olvidar las penas del mundo, y cuando la tiro al agua, no dudé dos veces en lanzarme. Era mi alma no la guitarra. Pero tiene razón, si puedo ir detrás de mi guitarra así, tendría que ir con esta actitud con mi restaurante”, sentencia.

De hecho, Ele no solo consiguió dar un golpe de popularidad en España, algunos medios locales se hicieron eco y el propio Miranda llegó a confesar que le dio nuevos clientes. “Se llenaba el restaurante a diario. Venían cada día 15-20 personas más”, afirmó.

Tras ese éxito y todos los problemas que ha tenido en los últimos años a raíz de la pandemia, Miranda sigue una filosofía de vivir el día a día.

La capilla a Chicote que tenía Fermín Miranda.
La capilla a Chicote que tenía Fermín Miranda.
Fermín Miranda
Txikito (Nueva York)

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