El truco para no caerse sobre el hielo es caminar como un pingüino

Las grandes placas de hielo pueden provocar caídas, resbalones y golpes.

Varias provincias españolas afrontan temperaturas por debajo de los diez grados bajo cero. Una ola de frío extremo y poco habitual que después de las nevadas provocadas por Filomena está dejando grandes placas de hielo que hacen que caminar sin resbalarse o caerse sea complicado.

Ante esta situación, lo ideal es quedarse en casa, pero si es necesario salir a la calle hay una forma de hacerlo para evitarse complicaciones: caminar como un pingüino. Sí, has leído bien, imitar el movimiento de este animal puede salvarte de más de un resbalón.

La Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física explica cómo hay que hacerlo: “Llevar los brazos sueltos y extendidos para ayudar a mantener el equilibrio, caminar despacio con pasos cortos y sin andar de puntillas, apoyando toda la planta del pie. Es importante también inclinar un poco el tronco hacia adelante. Todo ello con el fin de mantener un centro de gravedad sólido y no perder el equilibrio”.

Desde el organismo también recomiendan evitar zapatos de suela lisa y optar por modelos que tengan dibujos o la suela en forma de sierra para tener más agarre y sujeción al caminar.

Por su parte, el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid avisa de que las lesiones musculares no sólo aparecen tras caídas o golpes, también si hacemos un sobreesfuerzo. Caminar por la nieve con varios centímetros acumulados requiere un esfuerzo adicional al habitual que puede terminar en “sobrecarga muscular o tendinopatías”.

Nevadas en la península por la borrasca Filomena