INTERNACIONAL
20/06/2021 21:16 CEST | Actualizado 21/06/2021 06:12 CEST

Frenazo a la ultraderecha de Le Pen en las regionales francesas, según los sondeos

La suma de las listas de izquierdas y ecologistas supera a las de la derecha.

DENIS CHARLET via Getty Images
La ultraderechista Marine Le Pen, tras una cortina.

La derecha conservadora salió ligeramente ganadora de la primera vuelta de las elecciones regionales francesas de este domingo, aunque la izquierda resistió su empuje y la ultraderecha de Marine Le Pen vio cortadas sus expectativas. 

En una jornada electoral marcada por una abstención récord de entre el 66,5 y el 68,6%, según los sondeos, el derechista Los Republicanos (LR) parte en cabeza en seis de las trece regiones metropolitanas del país y la izquierda en cinco. Además, la derecha y la ultraderecha están codo a codo en otra región y finalmente, los nacionalistas vuelven a estar en cabeza en Córcega.

A falta de resultados definitivos, que llegarán el martes, según el Ministerio del Interior, los análisis se están haciendo con una mezcla de resultados parciales y de proyecciones a pie de urna, tanto a nivel nacional como en las diversas regiones.

El resultado tiene varias lecturas: la abstención récord; el conservador LR es el partido más fuerte (en torno al 29%); la ultraderechista RN falla a las perspectivas de las encuestas; el partido del presidente Emmanuel Macron -LREM, falto de implantación territorial- repite el mal resultado de las municipales de 2020; y la izquierda y los ecologistas, si se unen, pueden estar en cabeza.

Este lunes, los partidos mantendrán intensas negociaciones para intentar forjar alianzas de cara a la segunda ronda, que tendrá lugar el próximo domingo.

La ultraderecha, por debajo de sus expectativas

Lo más llamativo de la votación de este domingo es que la ultraderecha ha perdido fuelle y, después de que las encuestas apuntaban a que podría ser la más votada en seis de las trece regiones, solo podría encabezar el escrutinio en Provenza-Alpes-Costa Azul (PACA), donde siempre ha tenido más fuerza.

El líder socialista, Olivier Faure, anunció rápidamente que “si hay la mínima posibilidad” de que la ultraderecha gane en PACA “no habrá socialista en la segunda vuelta. Cumpliremos con nuestro deber”.

Jean-Luc Mélenchon, el líder de La Francia Insumisa (LFI), partido a la izquierda de los socialistas, se comprometió a hacer “todo lo posible para convencer a todas y todos de no dar ninguna región a la Agrupación Nacional”. “Hacemos un llamamiento para no sumar una nueva aflicción a todas las desdichas de nuestra democracia”, proclamó desde la sede de su partido.

En las regionales pueden concurrir a la segunda vuelta las candidaturas que obtienen más de un 10% de votos en la primera, aunque es corriente que haya alianzas o incluso se renuncie a participar a fin de favorecer a otras listas.

Le Pen destacó que su partido podrá participar en esa segunda ronda por todo el país. La líder ultraderechista atribuyó los resultados de su formación, mucho más débiles de lo que indicaban las encuestas, a que sus electores no han salido a votar. Por ello, urgió a los “patriotas” a que “no se dejen influir por los resultados de la primera vuelta y se movilicen”. “Debéis votar”, reiteró.

En cuanto al LR, es claramente el partido más votado, y tres de sus principales figuras (Xavier Bertrand en la región del Norte, Valerie Pecresse en Île-de-France y Laurent Wauquiez en Auvergne-Rhône-Alpes) tienen casi asegurada la reelección y pueden seguir adelante con sus aspiraciones de alcanzar la candidatura presidencial de su formación.

El mal resultado del LREM, que ha acabado cuarto, se produce a pesar de que hasta trece ministros y secretarios de Estado han figurado en alguna candidatura. Por ello, en el Ejecutivo se ha insistido en no dar una lectura nacional a estos comicios. Aún así, “es un fracaso sin precedentes para el Gobierno”, sentenció el presidente de Los Republicanos, Christian Jacob.

Y las formaciones de izquierda (socialistas, ecologistas y La Francia Insumisa), aunque concurrían separadas en casi todas las regiones, muestran en su conjunto un resultado que mira de igual a igual, e incluso supera, al conservador LR a nivel nacional. “Desde hace cuatro años se nos ha dicho que la segunda vuelta (de las presidenciales de 2022) se jugaría entre Macron y Le Pen. Hay una esperanza para la izquierda. En ese bloque el alma motriz es el PS”, recalcó Faure.

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