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09/02/2019 15:58 CET | Actualizado 09/02/2019 18:25 CET

El Madrid se engancha a la Liga en el Metropolitano (1-3)

Victoria de los de Solari ante el Atlético con polémica por las decisiones del VAR. Los blancos ya son segundos.

El Real Madrid se vuelve a enganchar a la Liga tras una meritoria victoria en el Wanda Metropolitano ante el Atlético de Madrid (1-3) con goles de Casemiro, Ramos (penalti) y Bale. El Atlético logró empatar en la primera parte gracias a un gran tanto de Griezmann, pero no plantó cara a los de Solari, que fueron claramente mejores. El VAR fue protagonista en el partido, decantando el encuentro con sus decisiones.

Los blancos ganaban el partido ya al primer cuarto de hora al convertir la primera ocasión que tuvo. Un saque de esquina hacia Sergio Ramos, sobre el que se abalanzaron hasta tres rivales rojiblancos para impedir su remate, permitió a Casemiro conectar un gran chut de media chilena y poner el 0-1 en el marcador.

Nueve minutos después, Griezmann empató a la contra. Una carrera hacia atrás de Vinicius que, entre el contacto -el brasileño reclamó falta- y la posición de Sergio Ramos, permitió a Correa lanzar un pase casi tan decisivo a Griezmann como la definición del francés, que sorteó con sutileza por debajo de las piernas la salida de Courtois (1-1). El gol, invalidado al principio por fuera de juego, lo confirmó el VAR.

La tecnología volvió a ser decisiva en el 1-2 después de que Vinicius se marchara de Giménez y este, de manera imprudente, le entrara por detrás. El árbitro pitó penalti, esperó al VAR y confirmó la decisión, aunque parecía que la falta había sido fuera del área.

Sergio Ramos, ajustando al palo derecho, marcó el 1-2 con el que el partido se marchó al descanso.

El Atlético no jugaba tanto como pretendía en el campo contrario. Y no había aparecido aún Morata. Sí lo hizo en el segundo tiempo, en una acción aislada. A falta de transiciones, el equipo rojiblanco tiró del mecanismo más directo: un pase largo de Giménez al desmarque de delantero, que la controló con la misma habilidad con la que picó el balón ante Courtois directo a la red.

Otra vez al VAR. Otra vez al límite. El árbitro y el vídeo dictaron que era fuera de juego, de nuevo con un rato de espera. Gol anulado, frustración en el Atlético y alivio para el Real Madrid, mientras pasaban los minutos y apenas nada en las áreas, salvo la volea que propuso Giménez con la repuesta consiguiente de Courtois.

Necesitaba más el Atlético, que reclamó un penalti sobre Morata, pero cuyas esporádicas ráfagas ofensivas fueron insuficientes para nivelar el choque, mientras el Real Madrid le aguardó a la expectativa, prudente y armado para ver de qué era capaz el conjunto rojiblanco y casi ya desaparecido del otro área hasta que asestó el golpe definitivo.

Tras la enésima pérdida del Atlético, lo hizo Bale, a pase de Modric para sostener que su equipo cree en LaLiga.

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