Anton Erkoreka: “Si la comparamos con pandemias históricas, la actual no es excesivamente grave”

El director del Museo Vasco de Historia de la Medicina repasa la cronología de la pandemia de gripe española y la asemeja a la de covid: "Son iguales, funcionan de la misma manera".
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Anton Erkoreka, historiador de la medicina y actual director del Museo Vasco de Historia de la Medicina y de las Ciencias.
Anton Erkoreka, historiador de la medicina y actual director del Museo Vasco de Historia de la Medicina y de las Ciencias.
CORTESÍA DE ANTON ERKOREKA

Cuenta Anton Erkoreka, director del Museo Vasco de Historia de la Medicina y de las Ciencias, que fue en 1997, con la primera infección de gripe aviar H5N1 en humanos, cuando los investigadores empezaron a preocuparse realmente por la posibilidad de que se produjera una pandemia por zoonosis, enfermedades que pasan de animales a humanos. Aquel año, en Hong Kong, el virus de la gripe aviar se detectó por primera vez en personas: de 18 infectados, murieron seis. Aunque la cifra es pequeña, “la tasa de mortalidad fue altísima”, señala Erkoreka.

“A partir de este episodio, se nos metió a todos el miedo en el cuerpo de que estas zoonosis pudieran producir pandemias gravísimas”, reconoce este historiador de la medicina. Casi por una carambola, este hecho llevó a los expertos a estudiar en profundidad epidemias similares recientes, y dieron con la llamada gripe española. Ocurrida entre 1918 y 1920, esta pandemia que mató a 40 millones de personas en el mundo era, pese a su magnitud, bastante desconocida. A principios del siglo XXI, y con el interés ‘renovado’ por estas epidemias, los científicos investigaron el agente que producía el virus, lograron identificarlo en una mujer inuit fallecida en Alaska cuyo cuerpo se había conservado en el permafrost, y el virus fue bautizado como H1N1.

A partir de ahí, se elaboraron muchos y muy detallados estudios sobre la gripe de 1918, entre ellos firmados por Erkoreka, y estos ahora vuelven a cobrar sentido. La crisis de Hong Kong no fue a más, pero el SARS-CoV-2 y su consiguiente pandemia de covid han puesto de nuevo de actualidad estas inquietudes. Anton Erkoreka ha revisado a fondo lo que ocurrió hace un siglo en el mundo con el fin de arrojar luz sobre lo que sucede desde finales de 2019, y lo ha publicado en Una nueva historia de la gripe española. Paralelismos con la covid-19 (Lamiñarra).

El director del Museo Vasco de Historia de la Medicina y de las Ciencias explica que el buen conocimiento de la gripe española “nos ha servido de comparación con lo que está pasando ahora”. Y dice más: “Ahora estamos en la misma situación”.

¿Cómo nacen las pandemias?

Cuando, en un momento determinado, un virus que solamente afecta a animales –sea el H1N1 de 1918 o el SARS-CoV-2 de ahora– de repente hace algún salto de especie y afecta a algún humano. Una vez ahí, por medio de mutaciones, ya es muy fácil que el virus pueda transmitirse a otras personas. Entonces estamos ante una potencial pandemia.

Las dos pandemias que comparamos nacieron probablemente en China; a partir de ahí, empieza su fase de expansión. Durante un período de tiempo que suele ser de dos a tres años, ese virus se va extendiendo, va impregnando a la mayoría de personas a través de olas. Durante uno o dos meses tenemos una ola, luego el virus desaparece o circula menos, al cabo de los meses vuelve una ola, y así sucesivamente, produciendo más o menos mortalidad en función de la virulencia del virus. El H1N1 era muy, muy transmisible y muy, muy virulento. El SARS-CoV-2 es muy, muy transmisible –ómicron podría ser la variante más transmisible de la historia–, pero no es ni mucho menos tan virulento como otros.

“El SARS-CoV-2 es muy, muy transmisible, pero no es ni mucho menos tan virulento como otros”

A quienes habíais estudiado bien la gripe española no os chocó tanto la llegada de esta pandemia. ¿De algún modo, lo esperabais?

Desde la pandemia de gripe rusa, es decir, desde 1889, se han ido sucediendo pandemias de aspecto similar, y todas ellas tienen un ritmo, aparecen cada 15 o 20 años, y son muy parecidas. Todas se han producido mediante olas que aparecen y desaparecen, duran entre dos y tres años, y algunas han producido una mortalidad muy importante, como el caso de la gripe española, que mató 40 millones de personas en todo el mundo. En 1918 la Tierra tenía 1.800 millones de habitantes, y una cifra de 40 millones de muertos supone una cantidad verdaderamente tremenda. Era de esperar que apareciera otra pandemia similar a esas y siguiendo el mismo ritmo que ellas.

¿Por qué se producen este tipo de ciclos por los que cada 15 o 20 años surgen nuevas pandemias?

Los ciclos no son exactos, pero, desde el siglo XX hasta ahora se han producido unas cinco o seis pandemias –algunas, de muy poco interés, como la de la gripe A en 2009–. Hay un ciclo en el que periódicamente aparece una nueva cepa, una nueva variante, un nuevo virus que provoca el desastre que ha provocado ahora el SARS-CoV-2. Eso lo esperábamos todos, igual que a partir de ahora, en algún momento, tendrá que aparecer una nueva pandemia de este tipo.

“Era de esperar que apareciera una pandemia así”

Teniendo en cuenta esta ‘regularidad’, ¿por qué de repente hay pandemias que sobresalen sobre las demás con mortalidades tan significativas como la actual o la de la gripe del 18?

La pandemia que estamos viviendo ahora, si la comparamos con las pandemias históricas, no es excesivamente grave, desde un punto de vista de cifras de mortalidad. La pandemia de gripe española mató en todo el mundo a 22 personas por cada mil habitantes; la pandemia de covid ha matado en todo el mundo a una persona por cada mil habitantes. La diferencia es tremenda.

La pandemia de gripe española fue gravísima, gravísima, y esta, bueno, ha sido una pandemia muy importante, pero está a la altura de la pandemia de gripe rusa, que mató a unas dos personas por cada mil habitantes. Es decir, no ha sido tan, tan, tan virulenta, y mucho menos si la comparamos con otras pandemias bacterianas, como pueden ser la peste o el cólera, que tienen cifras altísimas de mortalidad. La peste, en sus primeros episodios en 1348 –lo que se llamó la pandemia de peste negra–, mató entre 300 y 500 personas por cada mil habitantes. Y las pandemias de cólera del siglo XIX llegaron a matar, en algunos de sus episodios, a 60 personas por cada mil.

La pandemia que vivimos ahora ha hecho mucho daño, ha hecho mucho ruido, la hemos vivido al día, al momento, pero desde el punto de vista de la mortalidad no ha sido, ni mucho menos, muy grave, ni comparable con otras pandemias de la historia.

“Si sigue el mismo patrón que las pandemias del siglo XX, este virus pronto podría pasar de ser pandémico a ser endémico”

¿Pero sigue sus mismos patrones?

Son iguales, funcionan de la misma manera. Los virus son seres vivos, viven en nuestro mismo planeta y tienen un patrón de funcionamiento. El SARS-CoV-2 ha aparecido, ha empezado a extenderse, llevamos casi dos años y medio con él y sigue extendiéndose, pero, si sigue el mismo patrón que las pandemias del siglo XX, y yo así lo creo, pronto podría pasar de ser pandémico a ser endémico. Creo que estamos ya entrando a esa fase. Espero que para mediados o finales de este año tome otro aspecto distinto y empiece a funcionar como un virus endémico, y ahí ya veremos la forma que toma, porque aún es pronto para decirlo.

Portada del libro recientemente publicado por Anton Erkoreka.
Portada del libro recientemente publicado por Anton Erkoreka.
Editorial Lamiñarra

¿En qué momento se dio por finalizada la pandemia de gripe española?

En Europa la gripe española tuvo cuatro olas, y en todo el mundo cinco. La última ola en Europa fue en los primeros meses de 1920, y fue larga y preocupante, pero no excesivamente mortal. ¿En qué momento se pasa de una forma pandémica a endémica? Esa es la gran pregunta, y es lo que vamos a ir viendo en los próximos meses.

La gripe tiene dos presentaciones clínicas: una pandémica, que aparece cada 15 o 20 años, y una segunda forma que es la gripe estacional. La gripe estacional aparece todos los inviernos, con el frío: en otoño aparece en el hemisferio norte y tiene su pico en enero; cuando vamos entrando en la primavera, el virus no puede circular en el hemisferio norte y pasa a circular en el hemisferio sur, donde es invierno. De esta manera va pasando de un hemisferio a otro.

El ciclo es claro y lo conocemos muy bien, sería ideal que esto pasara con el SARS-CoV-2, pero posiblemente no ocurra, porque en este momento nos está afectando por igual en el hemisferio norte –en invierno– y en el hemisferio sur, que está en verano. Que ocurriera esto sería una de las posibilidades, pero hay más.

“La esperanza es que el SARS-CoV-2 mute y acabe siendo uno más de los coronavirus que simplemente producen catarros. Creo que esto puede ser lo que ocurra”

¿Cuáles son las demás posibilidades?

Otra posibilidad es que siga el rumbo de otros coronavirus, que en un momento han sido muy virulentos y que luego han ido perdiendo virulencia y transformándose. De los siete coronavirus que afectan a humanos, tres han producido grandes pandemias –el MERS, el SARS-Cov-1 y el SARS-CoV-2– y hay otros cuatro que no producen cuadros clínicos importantes, sino catarros. Se cree que, en origen, estos pueden venir de coronavirus que han producido cuadros muy graves y que luego han ido perdiendo virulencia.

La esperanza sería que este SARS-CoV-2 fuera mutando y que, al final, acabara siendo uno más de los coronavirus que simplemente producen catarritos y constipados. Creo que esto puede ser lo que ocurra en los próximos meses o años, porque el proceso puede ser muy largo. No va a ser de un día para otro.

Últimamente se habla mucho de una futura fase endémica, pero también muchos epidemiólogos critican que se está utilizando mal el término. ¿Cuál es el verdadero significado de ‘endemia’?

El significado correcto es que las enfermedades endémicas matan, y matan mucho. La tuberculosis es endémica en todo el mundo y mata 1,6 millones de personas cada año. La malaria, otra enfermedad endémica, mata 600.000 personas al año, pero ya la tenemos asumida como que es una más de las que están ahí. Las enfermedades endémicas también son enfermedades graves y son muy importantes.

Cuando sale el presidente hablando de gripalización, como diciendo que a partir de ahora no va a ser importante… No, es mentira. Las gripes estacionales matan 400.000 personas cada año en todo el mundo, y eso es muchísima gente.

“Una granja con 130.000 gallinas ponedoras puede resultar un desatino. Cuando se produce un problema por un contagio de virus, el desastre que produce es tremendo”

He leído que ahora le preocupa bastante la gripe aviar. ¿Deberíamos prestar más atención a esto?

Se han detectado brotes en Andalucía, en Castilla y León y en otros lugares de España, y en toda Europa desde finales de diciembre. En Francia han matado ya dos millones de aves, hay brotes en Países Bajos, en Reino Unido, en Israel… El responsable de esta zoonosis es el H5N1, el mismo que extienden las aves de granja en granja.

Lo que estamos viendo ahora es que a España también ha llegado, pero sólo han dado los datos cuando empezamos a decir que, por lo que pasaba en Europa, en España también tenía que haber brotes. No me podía creer que en Francia estuviera presente y aquí no. Efectivamente, la semana pasada, se empezaron a hacer públicos los datos de granjas donde ha habido esta zoonosis.

Esta es una variante de virus de la gripe muy poco transmisible entre humanos. Suele haber casos, entre la gente que manipula estas aves, de personas que pueden enfermar, normalmente no de forma grave, y luego es muy difícil que haya transmisión de persona a persona. Pero siempre hay que tener los ojos muy bien abiertos y estar atentos. Si en un momento hubiera un salto de especie y luego, por una mutación, se empieza a transmitir de persona a persona, habría que tenerlo muy en cuenta. Todas las enfermedades víricas que conocemos y que nos han afectado en los últimos tiempos (sida, ébola, zika…) vienen de animales.

¿Estos brotes recientes podrían vincularse, de alguna manera, con el actual modelo de macrogranjas?

No quiero entrar en ese tema, pero está claro que una granja con 130.000 gallinas ponedoras en Valladolid puede resultar un desatino. Cuando se produce un problema por un contagio de este virus H5N1, el desastre que produce es tremendo. Desde el punto de vista personal y humano, tener que sacrificar tales cantidades de seres vivos, sean gallinas, pollos o patos, realmente me produce una sensación tremenda.