POLÍTICA
19/11/2019 21:34 CET | Actualizado 19/11/2019 21:38 CET

Bono: "Felipe González ha sido el mejor presidente de España y Aznar, el peor"

Entrevista al expresidente del Congreso: “No estoy dispuesto a criminalizar a los millones de votantes de Vox”,

Sobre su mesa tenía 10.000 folios. Y todas sus anotaciones como presidente del Congreso, entre 2008 y 2011. Memoria pura y en primera persona de nuestro país. Al final, José Bono, aplicando una técnica periodística, ha condensado en 316 páginas lo que vivió aquellos años, bajo el título deSe levanta la sesión (Planeta).

¿Por qué escribía cada día? Quería dejar su huella y contarlo como, confiesa, hombre comunicativo, impaciente, hiperactivo. Como presidente del Congreso, indica en este especial diario, no se manda nada, pero se escucha todo. Y se llega también a conclusiones, como decía en Unidas Podemos, de que un banquero tiene mucho más poder que un diputado en España.

Conversaciones para recordar, como cuando José Luis Rodríguez Zapatero le dijo que quienes de verdad manejaban el mundo estaban en Wall Street, en la City de Londres, en China y en Arabia Saudí. Revelaciones también le hizo el expresidente del Gobierno al estilo “Montilla y Maragall han sido nuestra desgracia política”. O el momentazo en el que Mariano Rajoy le confesó: “Entré en el PP como podía haber entrado en un casino”.

Es tiempo de pasado y de presente. Es hora de hacer balance… y de contar también lo que piensa de esos días, aunque él se afane en decir: “No soy nadie”. Bono siempre será Bono.

“Chaves y Griñán son personas limpias y honradas”

Vaya día. Condena de prisión para José Antonio Griñán de seis años por el caso de los ERE y nueve de inhabilitación para Manuel Chaves. ¿Cómo se ha tomado la sentencia?

Con tristeza, porque la concepción, la idea y el cariño que tengo por Griñán, Chaves y Magdalena Álvarez no me los cambia la sentencia. Son personas decentes, limpias y honradas que no se han llevado el dinero de la Administración a su casa. Hay ladrones, gente que hurta y que se ha llevado el dinero del Tesoro Público a su personal provecho, pero en este caso estoy convencido de que no ha sido así y lamento la condena. 

Espero y deseo que el Tribunal Supremo case la sentencia y dicte otra que se acomode más a la idea que tengo, aunque hablo sin haberla leído. Las personas podemos cometer errores, y los cometemos, pero el error de ser ladrones y de robar no me cabe en la cabeza. Sinceramente creo que no lo han hecho.

CARLOS PINA
José Bono

La sentencia llega en pleno proceso de negociación de la investidura. ¿Le gusta un Gobierno del PSOE y de UP? ¿Puede dormir tranquilo teniendo a Pablo Iglesias de vicepresidente?

A mí me gustaría más que el PSOE hubiese tenido mayoría suficiente para no necesitar a nadie, y me hubiese gustado más, como a Pedro Sánchez, llegar a un acuerdo como el que llegó en 2016 con Cs, pero es imposible porque Ciudadanos se nos ha ido por el vertedero, por el sumidero y hoy es irrelevante. Incluso me hubiese gustado que PSOE y PP se llevasen mejor y pudiese haber, si no un Gobierno de coalición, un entendimiento para que los secesionistas catalanes que están entrenados y unidos se encontraran a unos constitucionalistas más unidos de lo que estamos. Pero las circunstancias son las que son y no hay otro Gobierno posible que el que ha propuesto Sánchez. No veo otro posible. Podría haber otros deseables, pero no son posibles. En ese sentido, creo que tiene que ser este. El PP ha dicho que ni se les hable. Es más, cuando llevábamos escrutado el 30% del resultado el 10-N, el Partido Popular dijo que Sánchez tenía que irse a su casa. Claro, no es manera de negociar lo que algunos dicen de un Gobierno de coalición. Es que no quieren, están en una posición levantisca. El PP podía ser un poco más humilde.

¿Por?

El PP ha tenido un Gobierno, el de Rajoy, que cayó por la corrupción, a la que tantos dirigentes del PP se habían apuntado. Fíjese, tienen expresidentes de comunidades presos, exministros… No es comparable. Hablábamos antes de los ERE, es una situación muy diferente. El PP debería ser un poco más humilde para que se pudiesen llegar a acuerdos, los que fuere, si no de Gobierno, por lo menos para defender la solidaridad de los españoles, la Constitución, la igualdad y el ‘no’ al separatismo.

No veo otro Gobierno posible que el del PSOE y Unidas Podemos

Estas elecciones han supuesto la irrupción de la extrema derecha de Vox como tercera fuerza en el país. ¿Cómo ve el fenómeno? ¿Cree que habría que aplicarle un cordón sanitario? ¿Qué se ha hecho mal?

Primero, procuro cuando tengo ocasión de meditarlo y de responder de una manera tranquila como ahora no criminalizar a nadie. Estoy radicalmente en contra del programa de Vox, me parece horrendo, pero no estoy dispuesto a criminalizar a los tres millones de votantes. En ese sentido, creo que algo hemos hecho mal para que surja alguna extrema derecha con esa virulencia y esa fuerza. La falta de entendimiento entre las fuerzas constitucionalistas respecto del problema de Cataluña ha ayudado a que crezca Vox, no tengo la más mínima duda. Y deberíamos corregirlo, por el bien de España y al margen de cómo afecte o no a Vox.

CARLOS PINA
José BOno

¿Cómo es su relación con Pedro Sánchez a día de hoy?

Bien, nos whatsapeamos de vez en cuando, no es una relación intensa. Por otra parte, es el presidente del Gobierno y yo no soy nadie. Lo que menos quiero es molestarle. Coincido con él en lo que estoy comentando, mis discrepancias no las hago públicas. Por una razón: llevo cincuenta años en la familia socialista y eso es mucho corazón y muchos sentimientos, mucha historia y tiempo para yo permitirme decir una palabra más alta que otra de mis compañeros. Y más del secretario general, eso no me lo consiento. 

¿Quién ha sido el mejor presidente de España?

Felipe González, sin duda alguna.

¿Y el peor?

Yo creo que Aznar.

Algo hemos hecho mal para que surja la extrema derecha con esa virulencia

¿Qué le parece Quim Torra?

No está a la altura de Cataluña, es una pena. Un señor que cuando le citan en un juzgado, porque ha estado jugando al ratón y al gato, que le ha faltado la valentía de decir ‘yo soy un separatista que no voy a hacer caso a los tribunales de España’... En vez de eso o huir como ha hecho su mentor Puigdemont, lo que hace es como bromitas. El otro día decía ’voy a ir al juzgado pero como he comido judías ya veremos cómo respondo al juez. ¿Qué estaba diciendo? ¿Que se iba a tirar un pedo en el juzgado? ¿Puede hacer eso un presidente de Cataluña? Está muy por debajo del pueblo de Cataluña, incluso de los separatistas.

Un presidente que dice ‘apreteu’, que se va a cortar la AP-7, a jalear a los que la están cortando, un ciudadano que dice que no le coge el teléfono el presidente del Gobierno… Si lo que hay que cogerle es la matrícula, para darnos cuenta de la pena que hay hoy en Cataluña. Es imposible encontrar un presidente peor que el que han puesto. Me produce tristeza porque Cataluña no se lo merece. Y el daño que se le está haciendo a España, y también a Cataluña, en el exterior. El otro día un embajador de España me decía ‘¿tú te imaginas el tiempo que gasto defendiendo a España y Cataluña porque la imagen que se están trasladando es muy negativa? Esas calles llenas de humo y de fuego, coches incendiados, el ‘apreteu’ a los CDR y luego les manda a los Mossos… Esto no hay quién lo entienda. En esa locura estamos.

Es imposible encontrar un presidente peor que Torra

¿Y cuál es la línea roja en la negociación con ERC para la abstención?

Es evidente que unos pocos no pueden decidir lo que tienen que decidir todos. Es decir, los catalanes no pueden decidir lo que, según la Constitución, corresponde a los españoles. El derecho a decidir, estoy de acuerdo, pero es de todos los españoles. No puede un brazo decidir por todo el cuerpo, porque afecta a todo el cuerpo. Esta es una línea roja. La identidad no está por encima de la igualdad. Me siento más cerca y más solidario de un ciudadano de Cataluña que necesita solidaridad que de una persona que no la necesita, aunque sea mi vecino en Toledo y Madrid.

CARLOS PINA
José Bono

Por cierto, en el libro le da la razón a Podemos de que un banquero manda más que un diputado en este país.

Pues sí, es que es así. Me gustaría que no se intepretara en el sentido de que estoy jaleando a Podemos. Pero es verdad, un banquero… Lo que quiero decir en el fondo es algo que pongo en el libro y que me había dicho Zapatero. Él contaba que había descubierto que el Estado del modo tradicional no existe, y que mandan la City de Londres, la bolsa de Nueva York, los inversores chinos… Hillary Clinton hizo una visita política a Pekín, a un periodista norteamericano le pareció que no había sido muy crítica con las autoridades chinas y se lo dijo. Y ella contestó que no es conveniente ser crítico con tu banquero. No es que los banqueros vayan al BOE, pero tienen poder, son los que dan el crédito y te permiten financiar la deuda. Y estamos en un momento en el que los Estados deben mucho y se endeudan. España debe cuando empieza el año todo lo que va a producir ese año, el 100% del PIB. Imagínese si mandan los banqueros.

En el libro queda claro que detrás de muchas informaciones que circulaban sobre usted, según le confesaban políticos del PP como Alberto Ruiz-Gallardón, Nacho Uriarte o Esteban González Pons, estaba María Dolores de Cospedal. ¿Era la mano negra que movía esos dosieres sobre usted?

Eso me decían. Pero al margen, hay un hecho evidente. Esta señora se tuvo que ir porque descubrieron que estaba con su marido compinchada con el desvergonzado del comisario Villarejo haciéndole encargos para que no se llegase la verdad a los juzgados o para espiar a compañeros incluso de su partido… Lo que hizo conmigo no fue nada comparado con lo que al final a ella la cogieron haciendo. Recibí una denuncia al Fiscal que estaba hecha con un poder otorgado por el PP a María Dolores de Cospedal. No me lo tiene que contar nadie, es evidente. No sé por qué razón esta señora quiso hacerme este daño, pero le pasó un poco como a la Maestra Ciruela, que no sabía escribir y puso escuela. Mire cómo ha acabado.

¿Es más juancarlista o felipista (de Felipe VI)?

El rey Juan Carlos hizo mucho por la democracia española, tuvo errores que le llevaron a perder la Corona, como todos los seres humanos. En conjunto, el balance de su reinado lo veo positivo de cara a la consolidación de la democracia. El rey Felipe VI es harina de otra costal, tiene una formación diferente, unos genes que andan más mezclados, no tiene nada que ver con su padre en cuanto a carácter ni con su abuel (que mucho don Juan, pero se ofreció a Franco para luchar en la Guerra Civil) ni con su bisabuelo Alfonso XIII, que era un rey perjuro. Felipe VI ha hecho un gran servicio a la monarquía y al país. Si no hubiese sido él el sucesor, creo que la monarquía a lo mejor ya no estaría en España.

Si no hubiese sido Felipe VI el sucesor, creo que la monarquía a lo mejor ya no estaría en España

¿Y cree que la princesa Leonor será reina de España?

He escrito un libro, pero no soy un profeta.

Pero bagaje político y experiencia tiene…

Si las cosas van como están… Todo va a depender mucho no de la pobre criatura, que es una niña, dependerá en gran medida del acierto de que su padre gestione un papel que es difícil. Creo que lo está haciendo muy bien, pero, a veces , puede haber errores que no son atribuibles al jefe del Estado y que él a lo mejor asume. Veo con amabilidad también a la familia de Felipe VI.

CARLOS PINA
José Bono

¿Quién era el mejor orador en su época como presidente del Congreso?

Había varios. Rubalcaba era uno de ellos, Erkoreka era otro.

A pesar de que le llamaba cabestro…

Sí, sí, me llamó cabestro. Luego hemos acabado siendo buenos amigos, Erkoreka era muy buen orador. Rajoy también, y Zapatero.

¿Quién le sacaba de quicio?

Lo que era superior a mis fuerzas era cuando los diputados hablaban entre ellos, no para comentar nada, sino para levantar la voz y que el murmullo impidiese que el orador en la tribuna pudiese expresarse con claridad y con discernimiento. Tuve que parar un día la sesión y decir ‘señores diputados, este es el único local de Madrid donde no se escucha al que habla. Tenemos que aprender de los españoles’. Esto, para mí, fue un verdadero martirio. Esto solía ocurrir cuando se llamaba a votación, porque cuando no se llamaba, el hemiciclo estaba muchas veces sin mucha afluencia. Este es un gran problema del parlamentarismo.

¿A quién le gusta escuchar a día de hoy?

¿Como discursos?

¿A qué políticos? Aunque no piensen igual o sí.

Bueno, es que esto es meterme en un berenjenal porque me gusta escuchar a veces a gente con la que no coincido en nada para rebatirles. Por ejemplo, Rufián en su segunda etapa, me gusta escucharle porque creo que da las claves de lo que es la secesión en Cataluña con bastante claridad. Casado habla bien, es buen orador. En el PSOE, a mí me gusta, Carmen Calvo. Pablo Iglesias es un buen orador, y Errejón también, muy documentado y serio. Le he dicho casi todo el arco parlamentario.

Cospedal se tuvo que ir porque descubrieron que estaba con su marido compinchada con el desvergonzado de Villarejo

¿Va a invitar a cenar a Errejón e Iglesias estos días?

Bueno, ya no hace falta que los invite, ya cenan por su cuenta y montan sus propias noticias. Lo hice en aquel año en el que estaban alejados de la vida oficial y me pareció que era interesante conocer de primera mano. Cenamos Emiliano García-Page, Zapatero, Errejón, Iglesias y yo en mi casa, fue muy agradable. Disiento mucho de los de Podemos, pero procurarme llevarme bien con ellos.

CARLOS PINA
José Bono

¿Y cómo se lleva la espinita de no haber sido líder del PSOE por nueve votos? Acarició La Moncloa…

No, no la acaricié. La quise, me presenté, estaba deseoso, creía que ganaba y perdí. Por nueve votos de mil, por poquita cosa. Aquello me disgustó. Fui a dar una rueda de prensa ese mismo día y dije ‘hoy no es mi día, no me pregunten, pero mañana voy a votar a Zapatero’. Al día siguiente, a pesar de que el partido estaba dividido a mitad, hicimos una unión que fue definitiva para que las cosas fueran bien. Creo que tuvimos un gran acierto. Luego quiso que fuera ministro, me nominó como presidente del Congreso. A mí se me ha pasado muy pronto aquel enfado. Creo que no me duró ni una semana, pero, claro, sí lo quise.

Hay una frase muy interesante en el libro en la que dice que tal y como están las cosas en los partidos los mejores dan paso a los manejables. ¿Hoy todos los que están en el poder han sido escogidos por ser manejables?

Hombre, no diga eso. Eso no es cierto. Lo que digo es que como sigan las cosas así los mejores darán paso a los que sean más sumisos, a los más influenciables y eso no es bueno. A mí, a ti y a cualquiera le gusta más que le aplaudan que que le piten o silben. Pero se puede aprender más de quien te critica de quien todo el día te alaba. En ese sentido, el gobernante inteligente tiene que reunirse de personas que le puedan criticar y que haya un aprendizaje. Las alabanzas de ‘Juan Pablo II, te quiere todo el mundo’... Hombre, todo el mundo no, habrá alguien que no te quiera. Es conveniente escuchar a quien no te quiere. ¿Sabes por qué? Porque puede llevar razón. Es mala cosa que la sumisión sea la que se abra paso frente a la lealtad crítica.

Soy un socialista moderado que ha sido radical ganando en las urnas

Hablando de críticas, en las primarias del PSOE cuando se mencionaba a los críticos y los barones, decían de usted que es un socialista de derechas. ¿Qué dice ante esas afirmaciones? ¿Cómo se define?

Como un socialista moderado, que he sido radical donde hay que serlo: en las urnas. Gracias a que en Castilla-La Mancha fuimos moderados tuvimos un 58,5% de voto. Y eso me permitió ser muy radical. Por ejemplo, me permitió ser la primera región que no tenía universidad y la tuvo, la quinta parte de la región no tenía water y tuvieron inodoros y cuartos de baño, la primera junto a Baleares con ley cremallera, la primera que publicó los bienes de los diputados, la que más creció en gasto social… Todo eso lo hicimos con esa moderación. A mí donde me gustaba ganarle al PP era en las urnas y ahí no les dejamos ganar nunca. Seis legislaturas continuadas con mayoría absoluta. Hay radicales de discurso que luego no pierden la ocasión de perder elecciones. Los radicales de discursos, que se vayan al PP. En mi partido quiero gente que gane las elecciones. Los programas verdaderamente radicales, y no los de boquilla, son aquellos que consiguen cambiar las cosas.

¿Qué sueño le queda por cumplir?

Ya no sueño con cosas que no han de ser. El deseo que tengo es el de todos los días levantarme con salud. Y tener el cariño de las personas con las que me relaciono. Después de muchos años, salgo a la calle y me piden fotos, la gente me trata con mucho cariño. Me encuentro feliz. Eso es a lo que aspiro, levantarme mañana como hoy, tampoco es mucho ni poco. Cuando ya se van teniendo años, pues te van aquejando dolencias y enfermedades. Yo me cuido, por ejemplo, todos los días camino dos horas, como menos de lo que quiero, no tomo cosas que no son saludables.

¿Alguien le ha pedido por favor que no publicara ningún capítulo?

No, nadie. He hecho consultas pero nadie me ha dicho esto no lo publiques. Nadie, pequeños matices.

 

Photo gallery La historia de amor y desamor entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias See Gallery