POLÍTICA
26/06/2019 22:29 CEST

Rita Maestre: "Deshacer Madrid Central sería hacer el ridículo"

Entrevista a la portavoz de Más Madrid: "Si Alfonso Ussía me insulta, pues será que algo estoy haciendo bien".

CARLOS PINA

“Rita”. Un post it con el nombre en la puerta del nuevo despacho. Las cajas de cartón se amontonan en el número 71 de la calle Mayor. Se ha traído algunos carteles de Madrid Central. Toca pasar al edificio de la oposición tras cuatro años en el Palacio de Cibeles como portavoz del Ayuntamiento de Madrid de Manuela Carmena. La derecha y la extrema derecha se aliaron de madrugada para hacer alcalde a José Luis Martínez-Almeida (PP).

Carmena dejaba la semana pasada el Ayuntamiento. Rita Maestre y Marta Higueras compartirán salomónicamente por ahora la portavocía de Más Madrid, la plataforma creada para no estar bajo el paraguas de Podemos. Ella ya no pertenece a la formación morada después de haber sido uno de sus rostros más conocidos durante su nacimiento.

Ahora, confiesa, toca dejar atrás aquellas lágrimas de la noche electoral para hacer una oposición firme ante las medidas que llegan y las propuestas de Vox que dan miedo. Defensa férrea estos días de Madrid Central -está dispuesta a dar la batalla judicial- y de los derechos LGTBi tras quitar el Ayuntamiento algunas de las banderolas encargadas por el anterior consistorio. Su bolsa de tela también evidencia su activismo feminista con el bordado “Feminazi”. 

Para los pitonisos: advierte de que no entra en sus planes ser alcaldesa de Madrid en 2023. A los que le llaman pija progre: “Si Alfonso Ussía me insulta, pues será que algo estoy haciendo bien”. Y para Pedro Sánchez: “Carmena sería mi ministra favorita del mundo”.

¿Cómo va la mudanza personalmente de pasar del Palacio de Cibeles al edificio de los grupos de oposición? ¿Ha superado ya esa tristeza y las lágrimas de la noche electoral?

Fue una noche poco feliz, no solo para mí, aunque es que yo expreso mucho mis emociones como todo el mundo puede comprobar, sino para mucha gente en Madrid. Una sensación de fin de una época y de comienzo de otra basada más en deshacer que en construir un proyecto político nuevo. Estamos muy decididos y muy firmes y empezando a aprender que desde la oposición y con el trabajo con la sociedad civil vamos a seguir defendiendo un determinado modelo. Y nos sentimos los 19 concejales de Más Madrid arropados, hay muchos madrileños detrás. Eso hace que la mudanza sea más rápida y un poco más alegre.

Y autocrítica, ¿por qué cree que le dieron los madrileños la mayoría absoluta a la derecha?

Entre 2015 y 2019 hay un cambio político importante, donde asuntos que no tienen que ver con las políticas municipales públicas, fundamentalmente el conflicto nacional, han aumentado como una preocupación para los madrileños, quizá más como españoles. También tuvo un efecto que las locales fueran después de las elecciones generales y hubo una segunda vuelta con menos movilización. Como gobierno municipal nos han quedado cosas a medias, pero las razones son más de ámbito nacional y ha pasado una cosa similar en la mayoría de los ayuntamientos del cambio. En 2019 nos hemos visto superados por una mayoría que sólo se alcanza si se tiene en cuenta como un actor normal a la extrema derecha.

Llega la extrema derecha, ¿tiene miedo?

Mucha preocupación. Ellos sobreactúan en las declaraciones, y no sé cuánto tiempo podrán seguir viviendo de un estilo de provocación, con estas cosas de elegir políticas públicas minoritarias y convertirlas en centrales en su discurso. Pero sí me preocupa que con ellos se estén normalizando discursos de odio contra las mujeres, de desprecio al colectivo LGTBi y que quieren enfrentar a los vecinos por el lugar de origen. Su presencia y su entrada normalizan discursos muy minoritarios y que estaban casi apartados.

CARLOS PINA

Conoce bien a José Luis Martínez-Almeida, ¿qué se puede esperar del alcalde?

Le conozco como concejal, no tengo relación personal. Por el momento está centrado en algo que no tiene mucho recorrido que es deshacer. Almeida y Villacís gobiernan con la idea de todo lo que haya hecho Carmena ‘no’. Ha empezado quitando pancartas y carriles bus en la A-5 y al parecer Madrid Central el 1 de julio. Es un Gobierno frentista. Rezuman un poco de sectarismo y una extrema ideologización.

¿Se podía esperar la actuación de Cs y el acuerdo a tres con la ultraderecha? Dista mucho de lo que ha pasado en Barcelona, donde Manuel Valls le ha dado sus votos sin condiciones a Ada Colau para que no gobierne el independentismo… ¿Era tan de derechas Cs y no se habían dado cuenta?

La verdad, yo no tenía ninguna duda. De hecho, la noche de las elecciones fue lo que Carmena afirmó. Más allá de las tres semanas de titulares e intentos de ocultar, cuando llegó el momento de votar lo hicieron juntos. No era inesperado, porque Cs en Madrid y la Comunidad ha vivido estos años una política basada en el ‘Carmena no’. Al principio esperábamos otra cosa, como en regeneración y transparencia. Como llevamos cuatro años así, con críticas absurdas y sobreactuadas, sus socios naturales están en la derecha y la ultra derecha. Es una estrategia mala para la ciudad de Madrid y la Comunidad, pero creen que es buena para su partido.

Por supuesto Ciudadanos sabía que el PP pactaba cosas con Vox

Vox ha desvelado un documento firmado con los populares en el que se afirmaba que habría gobierno de coalición PP-Cs-Vox, y con concejalías para los de Santiago Abascal. Estamos en ese periodo de 20 días que se han dado para negociar. Vox dice que va a pasar a la oposición. ¿Cree que lo hará o finalmente habrá un pacto para concejalías en Madrid?

Creo que es una vergüenza que hayamos vivido formaciones de gobierno con pactos secretos. Es una burla y una indignidad política. Cuando uno se sienta en política a negociar, se explican los acuerdos a la ciudadanía. Haber asumido con normalidad que hay unos señores que pactan secretamente es una vergüenza. Lo segundo, es posible que por la presión de lo que tenga que suceder en la Comunidad de Madrid, aquí el PP y Cs cedan algunos espacios de gobierno -sean concejalías de distrito o delegadas-. Es importante meter en la ecuación en Cs porque el juego de manos y el dónde está la bolita al que nos han sometido es un auténtico timo. Por supuesto Cs sabía que el PP pactaba cosas con Vox.

Por lo tanto, sí cree que hay pacto de Cs con Vox…

Las cosas se pueden hacer por acción o por omisión. Si uno está viendo que a su lado está sucediendo una cosa, está participando de la cosa. Cs tenía otra opción, y en la Comunidad puede hacer que por su acción la extrema derecha no gobierne. Cuando han elegido, lo han hecho por el camino de la extrema derecha.

Es una vergüenza que se formen gobiernos con pactos secretos

¿Y cree que en la Comunidad de Madrid pactarán de madrugada PP, Cs y Vox como con el Ayuntamiento?

No tengo ninguna duda de que van a hacer todo lo posible, incluyendo el paripé de la última hora y del pacto secreto, para formar un Gobierno no solo con la extrema derecha, sino con el partido más corrupto del Estado de las Autonomías. 

Madrid Central se convirtió en uno de los grandes focos de la oposición. El sábado habrá una gran manifestación para que no se elimine. ¿Cree que al final se podrá revertir la decisión de eliminarlo? ¿Se quedará al final? ¿Cree que habrá presión desde la UE o la ciudadanía?

Son un Gobierno de titulares y declaraciones, pero hasta la fecha no hay decisión técnica o administrativa alguna. Han anunciado que el 1 de julio deja de haber multas, pero no hay acuerdo formalmente porque saben que van a someter a la ciudad no solo a un aumento extraordinario de la contaminación, sino que además la urbe ha cambiado en cuatro años. Si las aceras de la Gran Vía se han ensanchado, caben menos coches y dejas que pasen todos, lo más probable es que en septiembre tengas un atasco que vaya de Alberto Aguilera hasta Atocha. El grupo mayoritario del Ayuntamiento no estamos solos, porque hay una parte de la ciudadanía extraordinariamente convencida de lo positivo de luchar contra la contaminación.

¿Cree que de verdad está convencida? En los barrios periféricos ha sido una crítica constante, se escuchaba el ‘no puedo ir con el coche’...

En la última encuesta que hizo el Observatorio Municipal en abril la aprobación de Madrid Central era del 65%. Incluso la gente que ha tenido que hacer algunos cambios en su vida cotidiana sabe que hay que tomar medidas y lo acepta. No estamos solos, hay una ciudadanía comprometida y hay un Gobierno en España y en la UE que esperan que no hagamos el ridículo. Deshacer Madrid Central sería hacer el ridículo. Y PP y Cs se pasaron los últimos meses pronosticando el hundimiento del comercio y de la economía madrileña, cosa que no ha sucedido. Madrid Central ha funcionado bien. Vamos a hacer todo lo que está en nuestra mano, incluyendo todas las batallas judiciales que podamos dar para no convertirnos en el hazmerreír de Europa.

CARLOS PINA

De las primeras medidas en el Ayuntamiento ha sido retirar las pancartas en algunas juntas municipales contra la violencia de género, ¿cómo lo interpreta?

El PP está deseoso de hacerle gestos a Vox y, por lo tanto, encontrar una excusa administrativa sin pies ni cabeza para hacer algo que va contra el sentido común. Y es un Gobierno extremadamente débil porque, a continuación, sale Cs a decir que en sus distritos no pasaba. Lo que revela que en Madrid ahora en función de la suerte que tenga uno de vivir en un barrio u otro va a tener unas políticas u otras. No hay una línea política negociada, hay un reino de taifas.

Otra de las medidas ha sido modificar las banderolas de las farolas por el Orgullo que había dejado preparadas el anterior consistorio y han desaparecido frases.

Estaba hechas. Empezar censurando los mensajes que hacen referencia a los mayores LGTBi y a las personas que hace cuarenta años estaba pagando con cárcel elegir libremente una vida, una identidad o una orientación es una pésima forma de entrar una ciudad en el siglo XXI y en 2019 en Europa. Les ha salido chapuceramente la cosa. Han tomado una decisión política, es una campaña que dejé firmada y producida. Alguien ha decidido que los carteles más generales salían y en los que se habla de la “represión” no. Más que una falta de respeto al Gobierno anterior es al colectivo LGTBi, que este año ha decidido que el tema del Orgullo es la memoria de la lucha. No vale acercarse a una presentación o ponerse una bandera en el avatar de Twitter cuando se niega esa memoria.

Carmena sería mi ministra favorita del mundo

¿Están en peligro algunos derechos conquistados por el colectivo LGTBi con este Ayuntamiento?

Creo que es posible que los tengamos que volver a defender y a discutir. Cuando Cs y el PP dicen que ‘no se puede politizar el Orgullo y el 8-M’, de lo que estamos hablando es de qué políticas públicas hace un gobierno o cuáles no para defender unos derechos. Eso por supuesto es política. En muchos otros países de Europa, los partidos de centro y de derecha moderada se unen a ese consenso. Aquí hay quien pretende vaciarlo de toda reivindicación.

Manuela Carmena se ha marchado. Ahora hay dos portavoces, Marta Higueras en el plano institucional y usted en medios. ¿Cómo lo interpretamos? ¿Se aplaza la batalla por la sucesión hasta septiembre y dejamos el verano tranquilo?

No, ni batalla ni aplazamiento ni sucesión son palabras que estén en el orden del día ni de ahora ni de mucho tiempo. Lo he dicho en algunas ocasiones, Carmena es insustituible y una referencia política y moral madrileña y nacional. No tiene sucesión posible. Lo que estamos haciendo es poner en marcha un proyecto nuevo que esté muy aterrizado en los barrios de Madrid. Ahora tenemos tiempo de construir una cosa sólida y con tranquilidad, con una dirección colegiada. Además de las portavoces, están Inés Sabanés, Pablo Soto y más compañeros. Queremos tenemos un modelo de organización tranquila y democrática.

¿Pero se puede estar cuatro años con esta bicefalia?

Es una forma de nombrarlo que no comparto. Parece que cualquier decisión de cómo organizarse fuera mala. No es así, al contrario, la idea de que que una sola persona debe tenerlo todo probablemente es errónea, excepto cuando uno es un ser excepcional como Manuela Carmena. Repartimos trabajo, tareas y responsabilidades. 

¿Y no se puede confundir el electorado de izquierdas? Como ha pasado con varias candidaturas, la sopa de siglas y nombres… ¿No debería tener Más Madrid una persona que encabezara la oposición y fuera el rostro contra el alcalde?

Ya digo que varios rostros son positivos, la gente tiene capacidad de entender eso. Al contrario, lo que ha flaqueado en estos años en muchos ámbitos es que hay una sola persona que manda mucho. Nos estamos fijando mucho en el modelo de Barcelona En Comú, en el que hay una dirección colegiada.

A Ada Colau no le tose mucha gente…

Como Manuela Carmena cuando era alcaldesa, en ese momento no tenía sentido. Estamos en una fase distinta, de oposición. De verdad, es bueno que haya muchas personas haciendo cosas a la vez. Los que plantean problemas son los modelos unipersonales, le está pasando a Albert Rivera y le está estallando en la cara.

CARLOS PINA

 ¿Y Más Madrid se puede convertir en Más España?

Vaya nombre…

No lo he elegido yo.

Es una demostración de que no estábamos pensando en eso cuando lo pusimos. El objetivo claro es un proyecto político nétamente madrileño porque nunca lo ha habido aquí, siempre ha sido un espejo de lo nacional y no le viene mal tener uno centrado en Madrid. Tenemos cuatro años para hacer una oposición muy firme a un Gobierno de tres derechas en la ciudad y en la Comunidad. 

¿Manuela Carmena ministra? ¿Le gustaría?

A ella no sé, a mí sí, por supuesto. No sé si está planteado formalmente, ¡qué voy a decir! Sería mi ministra favorita del mundo.

¿Y si le llaman en esta búsqueda de independientes del ámbito de la izquierda?

No me parece que esté yo en esa lista de ninguna manera. Lo que tenemos por delante es bonito, nos tiene ilusionados y estamos muy activos. No tenemos mucho tiempo para desconcentrarnos. Lo que nos viene encima en la ciudad y en la Comunidad, donde Vox ha presentados sus medidas programáticos, dan mucho miedo de verdad para las personas trans, migrantes y mujeres. 

Es razonable que el Gobierno tenga representación de las distintas partes que lo van a formar

¿Gobierno de cooperación o de coalición a nivel nacional? ¿Cuál es la mejor fórmula?

Me pilla lejos, lejísimos....

Como ciudadana, imagino que tendrá su opinión.

Lo que quiero es que haya Gobierno y que empiece desde ya, vamo tarde, en los muchos problemas que tiene España. Es razonable que ese Gobierno tenga representación de las distintas partes que lo van a formar. De hecho, era a lo que íbamos también nosotros con el PSOE en la ciudad de Madrid o que se podía plantear con Gabilondo en la Comunidad. Es razonable, pero no puedo intervenir exactamente en cómo se produzca ni cómo se llame. Me pilla lejos y como ciudadana quiero un Gobierno que haga política para la mayoría social

¿Le gustaría ver a Pablo Iglesias de vicepresidente?

Ni puedo ni debo meterme en cómo se va a configurar eso. Sí creo que debe haber una representación que reconozca las distintas partes que forman una mayoría en el Pleno del Congreso. Pero las fórmulas específicas pertenecen a los que están en el Congreso.

¿A quién votó el 28-A?

A Unidas Podemos, lo he dicho mil veces.

¿Es de Podemos ahora mismo o no?

No.

¿Cómo está el proceso?

Lo desconozco, fue un proceso que quedó en algún lugar de un limbo administrativo, pero que es irrelevante. Estamos en Más Madrid, muy refrendados en la ciudad y en la comunidad, con unos resultados extraordinarios.

No está en mis planes ser alcaldesa de Madrid en 2023

¿Qué le pareció la revisión de la sentencia de La Manada por parte del Supremo?

Una alegría y una emoción como ciudadana y como mujer muy grande. Fueron afortunadamente al núcleo de la discusión. Los jueces han sido muy claros y sirve para sentar jurisprudencia en futuras sentencias. 

¿Acabará Rita Maestre en el PSOE? Mucha gente lo dice de usted y de Errejón…

A mí afortunadamente no me lo ha dicho nunca nadie. No me gustaría la verdad, en fin. No sé por qué podría suceder. No había estado antes en política, en ningún partido. Tengo un proyecto claro para la ciudad de Madrid. No se me pasa por la cabeza y quien lo dice lo hace con insidia.

Y hay gente que dice que es una pija progre. ¿Qué les contesta?

Pues, hombre, si Alfonso Ussía me insulta, pues será que algo estoy haciendo bien.

CARLOS PINA

¿El mejor y el peor momento durante estos años en el Ayuntamiento?

Uno de los momentos más emotivos, la primera vez que se colgó la bandera LGTBI en el gran espacio frontal de Cibeles. Malo: gobernar y que sucedan accidentes mortales donde en última instancia hay una responsabilidad de lo público pero que se deben a factores coyunturales. Como cuando hay una ventisca y cae un árbol o se derrumba un edificio con personas dentro.

¿Han conseguido ya el crowdfunding para la carroza del Orgullo? ¿La veremos allí y qué canción le apetece entonar y bailar como símbolo de la libertad?

El clásico de A quién le importa, una gran canción política y además un temazo. Y, por supuesto, iré en la carroza, además de la parte de la manifestación.

¿Será Rita Maestre la alcaldesa de Madrid en 2023?

No.

¿No?

No está de ninguna forma en mis planes.

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