POLÍTICA
07/06/2020 09:27 CEST

Susana Díaz: "El clima que están generando la derecha y la extrema derecha es irrespirable"

Entrevista con la secretaria general del PSOE andaluz: "La oposición de Casado ha sido peor que desleal, ha habido momentos infames y miserables".

EL HUFFPOST
Susana Díaz

“A los que dicen lo de la ‘paguita’ los pondría a vivir con 400 euros un mes”. Así de rotunda se muestra Susana Díaz. La vida ha cambiado para todos y la secretaria general del PSOE andaluz reflexiona sobre los tiempos que transcurren y los que llegan, incorporada ya al trabajo en el cuartel general de la calle San Vicente en Sevilla. Una pandemia que le pilló tras haber dado luz a su hija Rocío en febrero. Una nueva generación se abre paso en un mundo lleno de mascarillas y sin abrazos de los abuelos.

Díaz ha tenido claro que el tipo de oposición que había que hacer en Andalucía era la contraria a la que ve en Pablo Casado (PP) y Santiago Abascal (Vox) en Madrid. “Ha habido momentos infames y miserables” por parte del Partido Popular, sostiene, a la vez que tilda de “deplorables” las acusaciones de la ultraderecha sobre el 8-M.

Sí tiene buenas palabras, en cambio, para Inés Arrimadas y los pactos alcanzados para prorrogar el estado de alarma. Todo ello con la fase 3 a las puertas, en las que las autonomías tomarán el control. Y avisa de que al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, “le tiemblan las piernas” ahora después de meses criticando a Pedro Sánchez. Lamenta que los populares le hayan dado a Vox la comisión para la reconstrucción en el Parlamento autonómico y habla de una Junta de Andalucía “presa” de la extrema derecha. Días también para pensar en la vida que llevamos. ¿Su futuro? Responde: “El que quieran mis compañeros y los andaluces”.

¿Cómo ha vivido el confinamiento y cómo lleva la desescalada? ¿Cómo ha sido ser madre en una situación inédita?

Ha sido difícil, muy duro. Lo importante es que hemos salido con salud, visto lo visto. Ha sido difícil porque nos dieron el alta en el hospital y a los pocos días entrábamos todos en el confinamiento. Al final siempre veo a mi niña y digo ‘es uno de esos niños de la generación del coronavirus’, cuyas experiencias vitales van a ser diferentes. Van a formar parte de una sociedad distinta, tardaron en salir, no pudieron abrazar a sus abuelos con la misma intensidad que hubiera hecho otro niño. Desde que nacen empiezan a vernos a todos con mascarillas, pero también puede ser una oportunidad para que crezcan en una sociedad mejor. Es de lo que se trata y lo que tenemos que intentar.

La oposición de Casado ha sido peor que desleal, ha habido momentos infames y miserables

Habla de una sociedad mejor, pero la política no ha salido así de esta situación. Ni siquiera hay un gran pacto nacional. ¿No ha estado la política a la altura en la peor situación en décadas en España?

Los españoles han sido muy sensatos, este país se ha comportado como un país maduro. Y, en cambio, el clima que están generando, sobre todo, la derecha y la extrema derecha es irrespirable. No entiendo, cuando la gente tiene esa altura de miras, que algunos estén aprovechando la situación y el virus para ir contra el Gobierno y para generar un clima de odio, de crispación y de enfrentamiento que la sociedad española no merece.

¿Qué le parece la oposición del PP y de Pablo Casado? ¿Han hecho una oposición de Estado o desleal?

Ha sido peor que desleal, ha habido momentos que han sido francamente infames y miserables. Tú no puedes jugar al politiqueo en un momento en el que la sociedad española está perdiendo miles de vidas y hay miles de familias pasándolo mal. Cada vez que veía el Congreso de los Diputados, esas imágenes, ese enfrentamiento y a los españoles metidos en sus casa, decía no quiero yo ni los socialistas andaluces que en el Parlamento autonómico se vea lo mismo. Y sabíamos que esa no era la oposición que teníamos que hacer aquí, a pesar de tener un Gobierno andaluz que nos despreciaba ni nos pasaba información ni contaba con nosotros. Teníamos claro que esa imagen que estaba dando la oposición en España de la derecha y la extrema derecha no podía darla el PSOE en Andalucía.

¿Moreno Bonilla ha sido desleal también con el Gobierno central?

Ha utilizado todo el estado de alarma para echarle la culpa al Gobierno de la nación. Y ahora que va a tener que tomar las riendas y el mando a partir del lunes le tiemblan las piernas. Se ha llevado todo el confinamiento siempre echando las culpas al Gobierno de la nación con las frases con el doble sentido tan habitual desgraciadamente en la política. Y ahora que tiene que asumir sus competencias, no tiene un plan de movilidad sobre la mesa. En una semana han dicho que las ocho provincias andaluzas tenían que pasar a la misma fase y que si no, no se pasaba, mientras que el socio de Gobierno -Cs- que si seis pasaban, había que admitirlo. Después, que el día 8 habría movilidad entre las provincias, ahora que después del día 11 porque es festivo. Todos los días demostrando el desgobierno, el caos, la descoordinación. Lo que hay de fondo es que no había planificación. No sabían qué tenían que hacer el día que asumieran íntegramente las competencias. Era más sencillo echarle la culpa al Gobierno de España y a los demás que ponerse a trabajar con rigor y garantizar la seguridad de los andaluces.

A Moreno Bonilla le tiemblan las piernas ahora que tiene que tomar las riendas

Una de las principales críticas que ha hecho Casado es que se enteraba por las ruedas de prensa de las decisiones de Sánchez. ¿A usted le ha llamado Moreno Bonilla y le ha informado de un supuesto plan de desescalada?

En ningún momento. En más de cien días sólo he recibido una llamada y no era para la pandemia ni para la crisis sanitaria, sino para otra cosa que le preocupaba: su decreto de desregularización que genera inseguridad jurídica en Andalucía. Todo lo hemos conocido a través de los medios. Pero eso no es excusa si tú quieres ayudar, aunque el otro no cumpla con su obligación y el Gobierno andaluz no recoja nuestra mano tendida y no haya sido transparente. Teníamos claro que no íbamos a imitar la actitud de Casado en el Congreso. Excusas teníamos todas las del mundo, pero no nos íbamos a portar como Casado y Abascal. 

No hay un pacto en Andalucía y la Comisión de Reconstrucción está presidida por Vox. El PSOE ha abandonado ese órgano. ¿Qué le parece que se haya designado a un miembro de este partido y qué exigen para llegar a un gran acuerdo?

Le han entregado la Presidencia que tiene que gestionar una comisión para el presente y futuro de Andalucía en el ámbito económico y social a un partido de la ultraderecha que vota en contra de la constitución de la comisión, que la denigra y dice que no cree en esta comisión porque no cree que el diálogo y el acuerdo sean posibles. Lo hacen por la debilidad, el Gobierno de Andalucía al final ha demostrado que no puede hacer nada que no lo autorice Vox. Al final quien tiene la sartén por el mango es la extrema derecha. Y lo han hecho en una semana en la que les habíamos ofrecido negociar los presupuestos. Se sentaron a negociar con Vox esa modificación de presupuestos y Vox exigió la presidencia. Moreno Bonilla le entregó el presente y el futuro de los andaluces.

Las declaraciones de Abascal son infames, miserables y deplorables

¿Teme que en esta situación de pandemia pueda crecer el populismo de ultraderecha de Vox? 

Creo que la extrema derecha está siendo blanqueda por el PP. Aquí desde el 2 de diciembre está lo que acuñaron, y ya no lo dicen, como el modelo andaluz. Lo exportaron a Madrid, Castilla y León y Murcia y lo hubieran hecho al conjunto de España si los números les hubieran dado. Es evidente que al menos hay una reflexión en Ciudadanos que los ha llevado a apoyar los estados de alarma y es una buena noticia para nuestro país. Pero quienes han blanqueado a la extrema derecha y han querido normalizar lo que en otros países europeos no es normal ha sido responsabilidad exclusiva de Casado, y en su momento de Rivera. Y en Andalucía de Moreno Bonilla.

Hablaba de ese 2-D. En aquellas elecciones andaluzas se produjo la primera irrupción de Vox en un Parlamento autonómico…

Una cosa. Perdona que interrumpa. ¿Sabe que la decisión de poner en frente a la extrema derecha en esta comisión en Andalucía ha causado estupor incluso entre las filas del PP? Hay muchos dirigentes del PP que dicen en privado que no comprenden esa decisión.

En aquella cita electoral era la gran favorita, Vox irrumpe por primera vez en un Parlamento autonómico. ¿Se siente responsable de no haber sabido luchar contra ese fenómeno? ¿No lo vieron en ese momento?

Ganamos las elecciones, pero no pudimos gobernar porque la aritmética parlamentaria le permitió al PP y a Cs pactar con la extrema derecha. En el último debate pregunté si, en el caso de que sumaran, estarían dispuestos a hacer lo contrario que se hacía en Europa. No me contestaron. Algunos decían que cómo era posible que hiciera esa pregunta, pues no contestaron porque ya tenían la respuesta. Desde ese momento, con humildad y a pesar de haber ganado esas elecciones, nos hemos ido a la oposición y de manera constructiva ayudamos en aquello que es bueno para Andalucía. Aprendemos también de las cosas seguramente que no se hicieron bien para que cuando los ciudadanos tengan que volver a depositar su confianza en nosotros sepan que hemos reconocido errores y haremos lo que se pueda hacer mejor, pero sabiendo que representamos a la mayoría de andaluces. Resulta duro que Andalucía, una tierra que ha sufrido tanto la radicalización de la extrema derecha, tenga a su Gobierno en manos y preso de esa extrema derecha.

Los ataques al 8-M son los ataques al feminismo y a la igualdad

Pedro Sánchez dijo el miércoles en el Congreso “Viva el 8-M” y le respondió Abascal que decir eso equivale a “viva la enfermedad y viva la muerte”. ¿Se debió celebrar el 8-M? ¿Se está intentando criminalizar el 8-M por parte de la derecha y de la ultraderecha como propagador del virus?

Las declaraciones de Abascal son infames, miserables y deplorables. No caben en una sociedad como la nuestra. Son la muestra evidente de que hay quien está hoy en la política española para sembrar odio, enfrentamiento y división. No tienen cabida en una sociedad con el talante tolerante como la nuestra. Que lo haga alguien que ese mismo fin de semana, en el que hombres y mujeres defendían de manera legítima la igualdad, estaba también en otro evento en el que compañeros suyos estaban defendiendo lo contrario... Los ataques al 8-M son los ataques al feminismo, a la igualdad, es una de las banderas que representa la extrema derecha. Ese mismo fin de semana había eventos deportivos, partidos de fútbol, actos lúdicos y culturales y un congreso de la propia extrema derecha. Están intentando criminalizar el movimiento en defensa de la igualdad entre hombres y mujeres.

 

¿Debe dimitir Fernando-Grande Marlaska como ministro del Interior?

Siempre he tenido, tengo y tendré un respeto profundo por la Guardia Civil. Hay que reconocer el prestigio y el trabajo que ha hecho siempre. Pero es un error y una irresponsabilidad querer utilizar por parte de algunos a la Guardia Civil para ir contra un Gobierno. Eso me lleva a una reflexión. Llevamos años pidiendo fortalecer el nivel de la política española, hay que hacerla atractiva a quienes desde el ámbito científico, cultural, judicial y el entorno social puedan aportar a la política. Si utilizamos lo más cainita para ir contra ellos, pues no estamos siendo atractivos al talento. Lo que le ha pasado a Marlaska puede valer también para los ataques injustificados al doctor Simón. 

Conoce del socialismo andaluz a María Gámez, directora general de la Guardia Civil. Esta semana se publicó una nota reservada sobre el cese de Diego Pérez de la Cobos al frente de la Comandancia de Madrid. ¿Intentó interferir en la investigación judicial?

Información no tengo. Pero sí ese reconocimiento al Cuerpo de la Guardia Civil. Por eso me parece un error y una irresponsabilidad que en la disputa entre la oposición y un Gobierno se intenten utilizar instituciones para ir contra un Gobierno. No me parece que sea bueno para nuestro país.

Uno de los grandes debates que se abre es qué pasa con la Sanidad Pública tras años y años de recortes. Durante su mandato vivió grandes manifestaciones, especialmente en Granada. ¿Considera que tiene culpabilidad por cómo está la sanidad pública andaluza? ¿Y cómo está?

Los mismos que culpabilizaban a la Sanidad Pública andaluza ahora reconocen que la mayor fortaleza que ha tenido Andalucía ha sido su sistema público andaluz. Ahora reconocen el esfuerzo que se hizo enorme para que en Andalucía no pasara como en Madrid y se han visto las diferencias entre el sistema público andaluz frente al desmantelamiento que llevó a cabo la derecha en Madrid. Entendí en esos momentos que había decisiones, como la fusión hospitalaria, que eran de gestión dentro de la propia Sanidad Pública, que si los ciudadanos no las entendían, había que cambiarlas y no pasaba nada. Aquí se salvaba el empleo público mientras que en otros sitios se desmantelaba. Aquellos que atacaban y difamaron hoy se sienten orgulloso de la Sanidad Pública. ¿Cuál es el problema hoy? Que teniendo un sistema muy potente, están cerrando centros de salud en zonas rurales, retirando pediatras en centros de salud, no están renovando los contratos que han sido indispensables durante el confinamiento y los propios sindicatos están denunciado que las contrataciones previstas para el verano son las mismas pactadas para un plan normal sin coronavirus. Al menos que respeten la fortaleza del sistema público y no deterioren. 

A los que dicen lo de la 'paguita', los pondría a vivir con 400 euros un mes

La oposición ha llegado a acusar al Gobierno de mentir con los datos de fallecidos y contagiados. ¿Ha hecho eso el Ejecutivo central y cómo valora la gestión del Ejecutivo central?

Imagínese la oposición que tenemos en España que está dispuesta a todo, a cualquier precio y de cualquier manera. Yo miro a Portugal y pienso si en algún momento el señor Casado ha visto qué hacen sus compañeros de grupo parlamentario europeo y la derecha en Portugal. Si uno valora y piensa qué hace el Gobierno de España, que mire qué opinan los británicos de la gestión, valoran mejor al Gobierno de nuestro país que al suyo propio. Pero da igual: algunos no entienden que esto no va ahora de tacticismo electoral ni de sus propios intereses, sino que va del interés de nuestro país. Todo el mundo sabe lo que quiero a mi país, no me parece patriota estar manchando en estos momentos la imagen de España utilizándolo todo en su interés electoral. Los españoles no merecen todos los días ver la imagen del Congreso de los Diputados, generar crispación, odio, insultos, en lugar de estar ayudando. Una vez superemos la situación, cada uno tendrá derecho a señalar los errores e incluso exigir responsabilidades. Pero ahora lo mínimo que se esperaba era un poquito de generosidad en España.

Si hubiera sido presidenta de la comunidad durante la pandemia, ¿habría pedido tests masivos?

Habría pedido evidentemente lo mismo que el resto de país: un trato, como ha tenido el Gobierno de la nación, por igual. Pero no permitiría que Andalucía estuviera a la cola, por ejemplo, en número de PCR por habitante. Somos la comunidad que menos test ha hecho a su población y la que tiene mayor número de profesionales sanitarios afectados, diez puntos por encima de la media, a pesar de que la incidencia que ha tenido el virus ha sido menor, gracias entre otras cosas al confinamiento. Más del 40% de personas fallecidas ha sido en residencias. Y ya no hablo del número de EPIs, mascarillas, la situación en la que han tenido que actuar nuestros profesionales ha sido absolutamente dura, difícil, insuficiente y con una falta de respeto enorme.

¿Se ha hecho la prueba?

No.

¿Va a durar cuatro años la legislatura después de ver lo que ha sufrido el Gobierno para sacar los últimos estados de alarma? ¿Durará cuatro años el Gobierno PSOE-UP?

Ese es el horizonte, estoy convencida y así me lo han trasladado los compañeros y el presidente, que es lo que desea. Creo que en el final del estado de alarma ha habido algo importante para el país: ha sido mayor el apoyo y el respaldo fruto de la voluntad de consenso del Gobierno. Hay una aritmética variable, que con mucho diálogo es posible sacarla adelante. Los acuerdos de Pedro con Arrimadas me han parecido positivos y creo que han sido buenos. Ojalá que no sea algo puntual y puedan repetirse en el tiempo en otros elementos que van a ser clave para el futuro de la legislatura.

Es un error y una irresponsabilidad querer utilizar por parte de algunos a la Guardia Civil para ir contra un Gobierno

La semana pasada se aprobaba una medida histórica, el Ingreso Mínimo Vital. Andalucía se queja como otras CCAA de que lo vayan a gestionar primero Navarra y el País Vasco. ¿Debería tener esa competencia la Junta? 

El Gobierno de Andalucía ha convertido el quejarse frente al Ejecutivo de España en su deporte nacional. Primero se queja y luego se informa. ¿Qué hubiera hecho un presidente sensible? Alegrarse de que 220.000 familias andaluzas se vayan a beneficiar del Ingreso Mínimo Vital. Esa es una buena noticia para quien lo está pasando mal. Después, si quiere gestionarlo, ponerse a trabajar para el convenio que permite que las CCAA participen. El sistema foral de País Vasco y Navarra forma parte de ese consenso constitucional. Si Andalucía quiere gestionarlo, a mí me parece bien, que se ponga a trabajar en el convenio, pero que no paralice ni impida que en este mes de junio 220.000 familias se acojan. Y un dato: el mismo día el vicepresidente de la Junta anunciaba un recurso, el presidente de la Junta se quejaba de agravio, los consejeros de distintos ramos decían que el anuncio del vicepresidente no era cierto… Ese es el nivel de descoordinación y caos. Incluso se han quejado de que los ayuntamientos participen.

¿Qué le parece que alguno le llamen la “paguita”?

A los que dicen lo de la “paguita” los pondría a vivir con 400 euros un mes a ver si siguen pensando que es una paguita. A aquellos que con tanta ligereza hablan de 400 o 500 euros, me gustaría verlos viviendo en la situación que hay en muchas familias que no consumen el mínimo de proteínas al mes, que no tienen para el consumo energético para no pasar calor en verano o frío en invierno. A lo que aspiran no es a cobrar 400 o 500 euros, sino a un empleo. Lo que da la dignidad es el empleo y lo que busca esta renta mínima es la inserción laboral, por eso va ligado a itinerarios de inserción laboral. Lo que quiero es que la gente trabaje, pero mientras tanto no podemos dejar a nadie en el camino. Hemos aprendido la lección y hay que salvar a las familias, impedir que nadie se quede en el camino para crear riqueza y generar empleo.

Unas de las preocupaciones que hay es que se produzcan rebrotes. Se ha visto el caso del macrobotellón de Tomelloso o la fiesta privada en Córdoba, con miembros de la realeza de Bélgica. ¿Teme que este tipo de comportamientos lleven al rebrote y otra vez al confinamiento?

Espero que se depuren responsabilidades a quienes tienen este tipo de actitudes. No puede salir gratis porque están poniendo en peligro la vida de los demás y la inmensa mayoría de los ciudadanos ha sido ejemplar. Por eso pedíamos al Gobierno de Andalucía, que con claridad y transparencia, informara de cuál era su plan de movilidad. 

¿Entendió el pacto del PSOE con Bildu?

Sabe, como todo el mundo, mi opinión de Bildu. No ha cambiado. No comparto ni con Bildu ni con Vox el concepto de país, con ninguno de los extremos. Lo que tampoco entendí fue la actitud del PP. En ese momento hubiera sido muy fácil recordarle las palabras de Maroto, lo de que no le dolía pactar con nadie. Hubiera esperado un poquito de más generosidad por parte del PP con España. Esa generosidad que le he reconocido públicamente a la señora Arrimadas, que a ella le venía bien pero también le venía bien a España. Ahí es donde se combina la altura de miras con la representación que se tiene de un partido.

Andalucía es muy dependiente del turismo. La campaña va a ser muy corta. ¿Qué futuro económico tiene Andalucía? ¿Teme que una crisis económica se convierta en una crisis social?

Este país, en general, como consecuencia de la crisis sanitaria tendrá que afrontar dificultades económicas. Por eso entendía necesario el diálogo, el acuerdo, arrimar el hombro todos y dimos la mano al Gobierno de Andalucía para modificar el presupuestos y para esa comisión. El turismo representa el 12% del PIB andaluz y el 13% de su empleo, tiene muchísimo músculo, tenemos un producto de calidad. Hay que apoyarlo, ha sido muy positiva la iniciativa pactada entre el Gobierno y Cs, con 2.500 millones de euros. Lo que espero es que el Gobierno andaluz, más allá del anuncio de 3000 vigilantes, se ponga también las pilas y ponga los recursos necesarios. De todas maneras, no soy tan pesimista, las cifras van a estar creo por encima de la previsión en ocupación. Animamos a que los andaluces disfruten de las playas andaluzas y del interior. Hay otros gobiernos en España que ya se han puesto las pilas como Canarias y Baleares.

Se ha demostrado que el Gobierno andaluz no puede hacer nada que no autorice Vox

Es la primera vez que hay un Gobierno de coalición desde la II República en España. Hemos visto diferencias dentro de ese Ejecutivo. ¿Es más del equipo de Nadia Calviño o de Pablo Iglesias?

Mire, soy socialista y una socialdemócrata convencida. Creo que es fundamental generar riqueza y empleo para que el bienestar de todos sea mayor y nadie se quede en el camino. Cuando se genera riqueza, hay que garantizar desde la izquierda que ese reparto sea equitativo. Ahí es donde me siento cómoda. Yo he gobernado desde la izquierda con un Gobierno de coalición de IU y desde la izquierda con un Gobierno apoyado con acuerdos parlamentarios con Cs y creo que la socialdemocracia es la garantía en momentos como este para que la salida sea justa.

Se han cumplido estos días tres años de aquellas primarias en el PSOE. En este confinamiento hemos tenido todos tiempo para reflexionar. ¿Cuál va a ser el futuro de Susana Díaz?

El que quieran mis compañeros y el que quieran los andaluces. Pero ahora lo importante no soy yo y ni siquiera el PSOE de Andalucía. Lo importante es Andalucía y lo importante es España. Y si muchos de los que están generando crispación y odio estuvieran pensando en nuestro país, el clima sería otro. Ahora mismo a este país y a muchos políticos, especialmente al señor Casado y a la derecha española, les está faltando generosidad y dejar de pensar tanto en ellos. Como lo que están haciendo no me gusta, no lo voy a hacer yo.

¿Cómo es su relación con Pedro Sánchez? ¿Han hablado durante la pandemia?

Sí, mucho. Es fluida y sé del compromiso que ha mantenido en todo momento, sabiendo la situación tan difícil que le había tocado. Hay que ponerse en la piel de un gobernante en una situación como esta. A nadie le gusta vivir una situación así, y en el momento que te toca lo más importante que tienes es tu responsabilidad con la gente. Salvando las diferencias, que son enormes, recuerdo los momentos más difíciles que tuve que vivir en la etapa de la legislatura pasada. En esos momentos no piensas ni en ti ni en el PSOE. Son duros y lo que más se agradece es tener a una oposición a la altura, que es lo que hemos procurado en Andalucía. Y es lo que no ha tenido el Gobierno de España ni él en el Congreso. Al no tenerlo él no lo ha tenido España.

Había cuatro autoridades delegadas, una era Margarita Robles, por Defensa. ¿Usted dijo que no a ese Departamento?

Mi compañero Pedro sabe perfectamente dónde quiero estar: en mi tierra, en Andalucía. Esa es mi prioridad, y estoy teniendo todo el apoyo y aliento en un momento que no es fácil. Es lo único que deseo y quiero. Desde la oposición se pueden hacer muchas cosas. Uno tiene que saber que incluso ganando las elecciones que si la aritmética parlamentaria te sitúa en la oposición, estás al servicio de la gente. Es lo que les falta a otros en España.

Cuando llegue esa nueva normalidad y acabe el decreto del estado de alarma, ¿cuáles son sus planes personales para esos días?

En Andalucía vamos a salir antes y al Gobierno de Andalucía le tiemblan las piernas ahora que vamos a salir. Ahora están delante del toro y tienen que ponerse a gestionar. En los últimos días se ha visto que les da miedo. ¿Qué voy a hacer? Prácticamente lo que estaba haciendo, trabajar y combinarlo con el entorno familiar. Me voy a alegrar por muchos andaluces que durante este tiempo me han trasladado que tienen a familiares en otras provincias y no han podido abrazarlos. Se van a reencontrar muchas familias que desgraciadamente llevan cien días separadas. Aunque no sea en primera persona, lo voy a disfrutar. Lo vamos a vivir con alegría. Y espero hacerlo con seguridad, que el Gobierno andaluz se ponga las pilas y la gente lo haga con sensatez.

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