POLÍTICA
02/12/2019 07:32 CET

Tomás Guitarte: “El Estado español nos ha condenado al olvido”

Entrevista con el diputado electo por la plataforma contra la despoblación: "¡Teruel Existe! no es flor de un día".

EFE
Tomás Guitarte, líder de ¡Teruel Existe!

Aunque poca gente lo haga ya, ¡Teruel Existe! se escribe con exclamaciones. “Porque es un grito, para avisar: ‘¡Ey! Que Teruel existe, que hay 15.000 kilómetros cuadrados por los que tiene que pasar alguna carretera, que también puede pasar por aquí algún tren’”, explica a El HuffPost Tomás Guitarte, diputado electo por la plataforma ciudadana contra la despoblación poco antes de que arranque oficialmente la nueva legislatura este martes en el Congreso. 

Este arquitecto nacido en la localidad turolense de Cutanda —actualmente con 49 habitantes en su censo— y emigrado a Valencia cuando tenía 10 años se considera “un buen ejemplo de lo que ha pasado con la provincia”. “Somos muchos los turolenses que sufrimos la emigración. Así que Teruel no sólo es los que vivimos físicamente aquí, sino también los que están fuera, los que se tuvieron que ir”, señala. Guitarte reconoce haber sido “nómada” durante muchos años, pero nunca dejó de “subir” a su pueblo (y quien tenga pueblo reconocerá ese uso del verbo “subir”, o “bajar”, dependiendo). Es más, en cuanto terminó la carrera, abrió un estudio de Arquitectura en Calamocha, el municipio al que pertenece Cutanda. Y, teniendo en cuenta que en el pueblo viven 4.600 personas, parece una buena muestra del compromiso con su tierra.     

Después de veinte años trabajando como voluntario en la agrupación ¡Teruel Existe!, este cutandino ha dado el salto al Congreso, donde espera poder ejercer influencia en la política nacional desde su escaño. De momento, tras lograr un diputado y dos senadores en las elecciones del 10 de noviembre, la gesta de ¡Teruel Existe! no es menor. “Ha sido un combate entre David y Goliat, pero, a su vez, David estaba atado de pies y manos”, describe Guitarte. “Nadie podrá decir en el futuro, ni nuestros hijos, ni nuestros nietos, que en el siglo XXI hubo un movimiento que lo intentó, pero no hizo todo lo posible”, zanja.

¿Es ahora cuando los españoles han situado a Teruel en el mapa?

Probablemente sí, por lo que nos dicen las búsquedas. Pero más allá de eso, quizás ahora se han dado cuenta de que Teruel no es un puntito en el mapa, sino que es una provincia inmensa de 15.000 kilómetros cuadrados, que es el doble que la Comunidad de Madrid y que el País Vasco, más grande que nueve Comunidades Autónomas. No hablamos de una localidad o de una ciudad, sino de un territorio amplísimo.

Mientras un problema no llega al Parlamento, no existe

¿En qué momento decidió ¡Teruel Existe! dar el salto a la política nacional?

Hemos hablado con casi todos los presidentes que ha habido, nos hemos reunido con ministros, secretarios de Estado, todos nos felicitaban por el trabajo hecho y se sorprendían por que tuvieran que hacerlo los ciudadanos, pero luego no se resolvía nada. Nos dio la impresión de que, mientras un problema no llega al Parlamento, no existe, no hay urgencia por solventarlo, no hay necesidad. Hemos hecho manifestaciones en Zaragoza, Valencia, Madrid…Entonces nos preguntábamos: ¿Qué nos falta por hacer? Sólo estar presentes en el Parlamento para intentar tener capacidad de influencia en la toma de decisiones. Y así nadie podrá decir en el futuro, ni nuestros hijos, ni nuestros nietos, que en el siglo XXI hubo un movimiento que lo intentó, pero no hizo todo lo posible. El razonamiento fue así de sencillo, no fue otro.  

¿Se imaginaban conseguir este escaño? 

Aunque parezca mentira, sí. Llevamos 20 años trabajando y nuestro mensaje ha calado muy profundamente en la sociedad turolense, recibimos el apoyo constante en todas las movilizaciones y no somos más que la traslación de un espíritu y un sentimiento muy extendidos entre todos los turolenses. No es flor de un día; son 20 años luchando por una serie de cosas necesarias. En última instancia, este movimiento surgió para poner en evidencia los problemas de la provincia, y que pasaban los años y las décadas y no se solucionaba nada. 

Todos podemos entender que en una legislatura no toque, o que estemos en época de crisis, pero cuando a lo largo de 40 años de democracia no se toman medidas para revertir este problema, entonces te das cuenta de que ni siquiera te consideran un problema, de que no eres nadie para ellos.

Se han creado dos Españas. Mientras una se ha ido desarrollando, otra se ha ido vaciando

¿No se ha hecho nada por Teruel todos estos años?

Sí se han hecho cosas importantes, precisamente gracias al movimiento ciudadano, como cuando s¡Teruel Existe! no es flor de un díae logró un transporte sanitario de emergencia que no teníamos. Pero no se han resuelto los problemas de fondo de la provincia.

Hay una tesis de 2017 de la Universidad de Zaragoza que analiza toda la red viaria española peninsular desde el siglo XX, y la conclusión no puede ser más categórica: en el siglo XX en España, el desarrollo económico y la población han ido vinculados al trazado de las autovías. Donde no ha habido autovías, se ha perdido población. Es algo científico, ya no es una charla de bar. Y, en nuestro caso, es evidentísimo. 

Nuestra provincia tenía 250.000 habitantes a principios de siglo y ahora estamos en 130.000. Mientras tanto, otras provincias han multiplicado por dos o por tres su población. Es evidente que algo no se ha hecho; y lo que no se ha hecho es dotarla de la accesibilidad que otros sitios tienen. En Teruel, pese a que ha habido soluciones planificadas por el Ministerio de Fomento, nunca se han llegado a ejecutar. Han estado incluso publicadas en el BOE, y nada; están bloqueadas por decisiones políticas y no avanzan. Si no llegan esas soluciones, la provincia avanza inexorablemente hacia la desaparición como territorio poblado.

TERUEL EXISTE
Tomás Guitarte

¿Va a convertirse, de algún modo, ¡Teruel Existe! en ‘La España Vaciada existe’?

Nosotros nos hemos presentado como ¡Teruel Existe! y por la provincia de Teruel, así que nuestro mandato es representar a la provincia. Pero también somos conscientes de que los demás ven en nosotros a una especie de hermano mayor, de ejemplo, así que vamos a transmitir las demandas que nos hagan llegar, vamos a ser portavoces de toda esta problemática que, en el fondo, es nuestra problemática. 

Salvo la petición puntual de que se haga una transición justa con el cierre de la central térmica de Andorra, todo lo que pedimos son cuestiones de ámbito nacional. Pedimos es un pacto de Estado para el reequilibrio territorial del país, porque en el franquismo se crearon los polos del desarrollo y la inversión del Estado priorizó esas zonas, y luego el Estado democrático no ha sabido corregirlo. Se han creado dos Españas. Mientras una se ha ido desarrollando, otra se ha ido vaciando.

Los fondos europeos han servido para agudizar las diferencias, ¡qué paradoja!

Luchar contra la despoblación es un mandato constitucional, es un mandato europeo, pero además creemos que el país que defendemos es mejor país que el que se está haciendo. Así será un país más parecido a Francia, Alemania o Italia, que están muchísimo más equilibrados territorialmente que el nuestro. España es único en eso, y además es un caso gravísimo, porque se ha producido por la acción errónea del Estado. El Estado es el que ha desequilibrado territorialmente el país, y en el período democrático lo ha hecho utilizando mal los miles de millones de fondos europeos destinados a la cohesión territorial. Estos fondos europeos han servido para agudizar las diferencias, ¡qué paradoja! Con ellos se han construido el AVE y las autovías radiales en vez de promover una estructura mallada u organizada de otra manera. Queremos convertir el esquema radial en mallado, como tienen los países desarrollados. Un sistema radial es propio de países coloniales y subdesarrollados. 

El mejor Ministerio de la Despoblación, este que se anuncia, sería un Ministerio de Fomento con el chip cambiado para hacer lo que no ha hecho, porque planificado está. Nuestras demandas son de ámbito peninsular.  

CHEMA MOYA/EFE
Guitarte recoge su acta de diputado.

¿Y todas estas demandas se las han hecho llegar al PSOE durante las negociaciones para formar Gobierno?

Todo esto lo sabe el presidente en funciones desde agosto, cuando tuvimos una reunión con él, y el otro día también lo pusimos encima de la mesa de negociaciones que se convocó para la investidura. Pero ahora lo que queremos es que se pase a la vía de los hechos. Esto no significa que de un día para otro lluevan los millones, sino que se desbloqueen los procedimientos administrativos. Para el pacto de Estado que proponemos por el reequilibrio y la repoblación nos hemos fijado una duración de 30 años. Lo que hay que hacer es empezar. Además tenemos ejemplos de cómo financiarlo. Los fondos europeos, por aplicación del artículo 174 del Tratado de Funcionamiento de la UE, darían a estos territorios un trato similar al que se ha venido aplicando en Canarias por su insularidad. Porque junto a las zonas insulares, se mencionan las zonas afectadas por problemas demográficos graves y permanentes. 

Y en cuanto a la contribución del Estado, sería algo similar a lo que ha hecho Alemania después del proceso de reunificación. Cuando Alemania se reunifica en el 89, se encuentra con un país desarrollado, que es la parte occidental, y con uno infradesarrollado, la Alemania del Este. Entonces crearon un pacto de solidaridad por el que durante 30 años han estado pagando un 7% sobre el impuesto de sociedades y el IRPF destinado a intentar equilibrar infraestructuras. Cada alemán pagaba un 7% de su sueldo para eso. Nosotros no decimos eso, creemos que ya hay suficiente presión fiscal en España, sino que de lo que se recauda, durante 30 años se destine el 7% del IRPF, del impuesto de sociedades y el impuesto sobre el territorio para hacer todo aquello planificado por Fomento que no se ha ejecutado supuestamente por falta de presupuesto. Porque hasta ahora siempre se ha olvidado a las zonas desfavorecidas, agrandando la brecha entre las dos Españas. No inventamos nada. Y el ejemplo de Alemania ha dado buenos resultados; no los óptimos, pero sí buenos.        

Aunque son una plataforma transversal, ¿simpatizan más con la izquierda o con la derecha? ¿Van a dar su apoyo al acuerdo PSOE-Unidas Podemos?

Somos transversales porque en la plataforma hay personas de todo tipo de ideología, pero todos luchamos por un objetivo común: que se cumplan las promesas hechas a Teruel, porque si se cumplieran, la provincia sería radicalmente distinta.

Durante la campaña dijimos que estábamos cansados de la falta de Gobierno, mientras los problemas de la vida real seguían. En nuestro caso, se aproximaba el cierre de la central térmica de Andorra, que supondría la pérdida del 10% del PIB de la provincia. Y si no se hace una transición justa es porque no hay gobierno. Así que prometimos que intentaríamos garantizar la gobernabilidad fuese quien fuese el que suscitara más apoyos. Facilitarla se puede hacer de muchas formas. Lo que no íbamos a hacer era obstaculizar, porque suponemos que ese gobierno será sensible a nuestras demandas.

Leí que usted no vive en Teruel. No deja de ser curioso, ¿no?

No, no, ha habido temporadas en las que no he vivido en Teruel, pero soy de Teruel y actualmente vivo en Teruel. Soy un buen ejemplo de lo que ha pasado con la provincia. Mi familia emigró cuando yo tenía 10 años de mi pueblo, Cutanda, un barrio de Calamocha, a Valencia. Y allí me formé, pero he estado subiendo al pueblo todo este tiempo. Lo primero que hice cuando terminé la carrera de Arquitectura fue abrir un estudio en Calamocha, que ya lleva 25 años abierto. Siempre he sido nómada; cada año recorro 55.000 o 60.000 kilómetros en coche, entre un sitio y otro. Estuviese donde estuviese, lo que siempre he hecho ha sido trabajar por la provincia. Eso la gente lo sabe. Llevo 20 años en la coordinadora, pero muchos más trabajando por Teruel. Soy fundador de la asociación de vecinos de mi pueblo, por ejemplo. Somos muchos los turolenses que hemos sufrido la emigración. Teruel no sólo es los que vivimos físicamente aquí, sino también los que están fuera, los que se tuvieron que ir. 

Hay un ejemplo sangrante que evidencia cuál era el destino que nos tenía asignado el Estado, y que lamentablemente se cumplió. En 1974, el ministro de Educación, Martínez Esteruelas, vino a Teruel a inaugurar lo que se llamaba la Ciudad Escolar, y en su discurso, dijo literalmente: “Turolenses, vosotros que estáis destinados a emigrar para hacer florecer la riqueza en las provincias colindantes; ya que tenéis que emigrar, emigrad por lo menos formados”. Es tremendo; el propio Estado ha planificado que tienes que emigrar y encima tienes que llevar riqueza a las provincias colindantes. Todo el mundo tiene en su familia a gente que ha emigrado y lo hemos sufrido mucho.

Toda la vida de un emigrado consiste en tratar de pagar un piso cuando en su pueblo, que le han obligado a dejar, tiene casa

Por eso la gente no le da importancia a cuando los ‘enemigos’ intentan malmeter diciendo que no he vivido mucho tiempo en Teruel; los grandes partidos han estado presentando durante años a políticos que no tenían la más mínima relación con la provincia. Lo importante es que muchos de los que sufrimos ese destino de la emigración hemos podido volver, pero muchos compañeros que han vuelto ven que ahora el problema se repite con sus hijos, que tienen que emigrar para formarse. La gente está muy harta; son cosas trascendentales, esto es lo serio de la vida. Es ver cómo juegan con tu vida y con tus haciendas. Toda la vida de un emigrado consiste en tratar de pagar un piso cuando en su pueblo, que le han obligado a dejar, tiene casa. Es jugar con el futuro de las personas de una manera deleznable.  

TERUEL EXISTE
¡Teruel Existe!, en defensa de un pacto de Estado contra la despoblación.

¿Es el tema de las nacionalidades un tema de ricos, como dijo el otro día en ‘Salvados’? 

A nosotros, que nos estamos jugando el día a día, la supervivencia como provincia, no se nos ocurre ponernos a filosofar en si somos una nación o qué somos, porque nuestro principal objetivo es no morir. Sólo cuando tienes satisfecha la vida y sus problemas cotidianos, ves trascendente lo otro. El propio Estado español, que debería defendernos y preocuparse por nosotros, nos ha condenado al olvido. Al que es más consecuente con su Estado es al que más marginan. Es nuestra reivindicación diaria: que se nos atienda, que se cumpla el mandato constitucional de la igualdad de oportunidades y el equilibrio territorial. ¿Quién puede dedicarse a pensar si es nación o no? Quien tiene resueltas las cosas del día a día. Es sólo una forma de decir que nosotros tenemos otras ocupaciones más urgentes, como que se renueve la carretera que lleva a tal pueblo, que lleva 50 años en las mismas condiciones.

¿Quién puede dedicarse a pensar si es nación o no? Quien tiene resueltas las cosas del día a día

A principio de siglo Teruel tenía el doble de población que Guipúzcoa; actualmente Teruel ha perdido la mitad de su población y Guipúzcoa la ha multiplicado por tres. Está claro que algo no se está haciendo bien. A lo mejor los turolenses también tenemos culpa, a lo mejor teníamos que haber hecho esto hace 25 años, pero nosotros no somos los que decidimos las inversiones.

El otro día un amigo que llevaba mucho tiempo sin ir a Madrid me llamó sorprendido porque no había visto el soterramiento de la M-30, y decía: ”¡Cuántos miles de millones se habrán gastado, y la carretera de mi pueblo, que estaba con los mismos socavones desde la época de Franco, la tuvo que arreglar el pueblo!”. Para tener cobertura de móvil, nuestro Ayuntamiento ha tenido que pagar la antena. Hay diferencias tan lacerantes que se entiende que la gente diga: “Hasta aquí hemos llegado”. Los turolenses tienen asumido que la situación no se puede mantener así más tiempo. Si no, vamos camino de nada, como decía Labordeta.  

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