POLÍTICA
10/07/2020 21:14 CEST

Epidemiología de unas elecciones

Vascos y gallegos van a votar este domingo con Urkullu y Feijóo como grandes favoritos tras una campaña con mascarilla y entre dudas por la seguridad.

Se acabó la campaña. Silencio de los políticos desde la medianoche. Ahora toca que hablen los vascos y los gallegos el próximo domingo tras dos extrañas semanas, con mítines con mascarillas. Serán los primeros comicios en pandemia, sin apenas emoción por quién ganará pero con muchas dudas sobre la seguridad del voto en tiempos de coronavirus.

Cuando Alberto Núñez Feijóo e Iñigo Urkullu convocaron las elecciones para el 5-A, nunca pensaron que llegaría una epidemia global que llevaría al país al estado de alarma y a confinarse con las medidas más restrictivas que se recuerdan. Esos comicios tuvieron que aplazarse para este 12-J, pero el virus sigue acechando y algunos de los partidos hubieran preferido no haber celebrado la cita con las urnas este domingo.

Si no se tuercen las encuestas, Feijóo y Urkullu arrasarán este domingo en sus territorios. La crisis del coronavirus no ha erosionado sus liderazgos y evidencia que los electores se refugian en valores seguros durante los días trémulos. En el caso de Galicia, el PP va camino, según el barómetro del CIS, de repetir la mayoría absoluta. Los populares dominarían el Parlamento con 40-42 escaños, quedando por detrás PSdeG-PSOE (16-18), BNG (12-14) y Galicia en Común (4-6).  

EFE
Feijóo

El tripartito de izquierdas no podría por tanto echar al popular, que ha encontrado la fórmula para aglutinar al voto desde centro derecha pasando por el galleguismo conservador hasta la extrema derecha, pues Vox no entraría en la asamblea autonómica. Tampoco Ciudadanos logra escaño, a tenor de los sondeos. En el flanco de la izquierda, el PSOE subiría un poco, el BNG aumentaría bastante pisando los talones a los de Pedro Sánchez y Galicia En Común vería desplomarse el efecto de las mareas.

Las encuestas vaticinan otra mayoría absoluta de Feijóo y una amplia victoria de Urkullu, que debería pactar

En el caso del País Vasco, Urkullu también tiene visos de superar los resultados de hace cuatro años. El sondeo preelectoral del CIS vaticina que el PNV vencerá el domingo con 31-34 escaños (ahora tiene 29), quedan por detrás Bildu (16-18). Después se situarían PSE-EE, (11-13), Podemos (11-12) y la coalición de PP+Cs (3-6). Esto supone una subida de los socialistas, mientras bajarían los ‘morados’ y la opción del centro derecha. Vox también se quedaría fuera. Pensando en el día siguiente, la opción con mayoría absoluta que tiene más visos de prosperar es la actual alianza entre los peneuvistas y los socialistas vascos, que ahora se entienden en la doble dirección de Vitoria y Madrid.

Hasta el último día ha estado planeando la duda de si se podrían celebrar las elecciones o si no es seguro. En España no se pueden desconvocar por ley unos comicios, pero en abril se logró por el acuerdo de todos los partidos políticos. En esta ocasión los dos presidentes autonómicos se han mostrado firmes en materializarlas, mientras que ha habido críticas por parte de la oposición.

EFE
URKULLU

Al final se ha pronunciado la Junta Electoral, que ha dicho que sigan adelante. Respecto al recurso puesto por el brote de A Mariña (Lugo), la JEC ha estimado que “en estos precisos momentos debe entenderse que las medidas adoptadas por la Administración garantizan unas condiciones adecuadas de circulación para poder acudir a votar”. En el caso de Ordizia, se ha pronunciado la Junta Electoral del País Vasco en el mismo sentido: se han adoptado las medidas necesarias para la prevención del coronavirus en los colegios electorales aunque señala que esas condiciones “serán objeto de seguimiento y evaluación continua a fin de garantizar su adecuación a la evolución de la situación epidemiológica y sanitaria”.

La Junta Electoral ha avalado celebrar las elecciones a pesar de los rebrotes en A Mariña y Ordizia

Lo que sí han decidido los dos gobiernos autonómicos es que las personas infectadas por coronavirus no podrán ir a votar este domingo. En el caso gallego afecta a algo más de 250 electores, mientras que en Euskadi a alrededor de 200. Desde la Xunta se ha pedido a todos “sentidiño”, con un protocolo que incluye la obligatoriedad de llevar mascarilla y mantener las distancias. Este es primer gran reto para la democracia en tiempos de coronavirus, lo que reabre el debate sobre el voto por Internet -que sólo está implantado en Estonia dentro de la UE-. 

Los votantes deberán quitarse la mascarilla si la mesa quiere comprobar su identidad totalmente y deberán mostrar su DNI pero no entregarlo para evitar posibles contagios de coronavirus. Se recomienda a los electores llevar ya el voto preparado desde casa.

Una de las principales dudas que hay es la participación del próximo domingo y cómo incidirá el coronavirus en el miedo de la gente. Urkully y Feijóo se han afanado en explicar que todo es seguro. Pero la preocupación se denota en las propias llamadas del equipo de Feijóo a los votantes en las que trasladan que las condiciones sanitarias están garantizadas y se dice que la situación “no está para jaleos ni experimentos de cinco partidos”. Y todos miran a lo que pasó en la vecina Francia en la segunda vuelta en las municipales con un récord de abstención y con la participación bajando al 40%.

Todo está preparado. Una campaña con olor a gel hidroalcohólico. Epidemiología de unas elecciones.

 

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