POLÍTICA
23/03/2021 10:46 CET | Actualizado 23/03/2021 10:52 CET

ERC y CUP fijan el plazo máximo de la mesa de negociación en dos años

Forma parte del preacuerdo para investir presidente a Aragonès y sólo podrá "consistir en la autodeterminación y la amnistía".

Europa Press via Getty Images
El candidato a la presidencia de la Generalitat por ERC, Pere Aragonès.

ERC y CUP han alcanzado un preacuerdo de investidura para investir a Pere Aragonès presidente de la Generalitat. Este pacto pone fecha límite a la mesa de negociación con el Gobierno de España, un máximo de dos años, es decir, lo que le resta de tiempo a la legislatura. 

Entre los diversos puntos acordados, han concluido que el marco de esa negociación con el Ejecutivo de Pedro Sánchez “solo puede consistir en la autodeterminación y la amnistía”. Aunque la posición de Esquerra se basa en la apuesta por el diálogo y la resolución política en ese espacio, desde la CUP han remarcado que se mantendrán en una posición de oposición al PSOE y al Gobierno central.

Para que los representantes de la formación que encabezó Dolors Sabater entrasen en la negociación tendrán que estar sobre la mesa, obligatoriamente, la autodeterminación y la amnistía a los presos. “Desde la crítica y el escepticismo la CUP se compromete a dar un cierto margen de tiempo a la Mesa de Negociación y no basará su apoyo u oposición al Govern en función de su existencia”, recoge el documento firmado, según informa Europa Press.

Desde la crítica y el escepticismo la CUP se compromete a dar un cierto margen de tiempo a la Mesa de NegociaciónFragmento del documento suscrito entre ERC y CUP

Una órgano de coordinación para independentistas

El preacuerdo contempla que durante la primera mitad de 2023 la mesa de negociación valorará su trabajo en caso de que siga vigente, analizará si ha dado sus frutos y decidirá los pasos a seguir, entre estos una hipotética finalización de esta negociación. 

En este sentido, ERC y CUP también han llegado a un acuerdo para subordinar el Consell per la República a una mesa de coordinación entre independentistas. Se trataba de una de las principales trabas para desbloquear la investidura de Aragonès. Así, a este órgano de coordinación independentista le correspondería resolver las diferencias que se deriven de la negociación con el Estado, ya que son conscientes de que “implicará desafíos y contradicciones derivadas de provocaciones y críticas”.