POLÍTICA
02/01/2020 07:20 CET | Actualizado 02/01/2020 10:26 CET

ERC decide si facilita la investidura de Sánchez entre presiones y recelos

Torra convoca a Aragonès esta mañana, antes de la votación del Consejo Nacional, para decirle que lo que pacte con el PSOE no tiene que implicar al Ejecutivo catalán

Quique Garcia / Agencia EFE
La portavoz de ERC, Marta Vilalta, el presidente del Consell Nacional, Josep Maria Jové, el coordinador nacional del partido, Pere Aragonés, y el portavoz en el Congreso, Gabriel Rufián, reunidos el lunes pasado.

Pedro Sánchez ha comenzado el año con la vista puesta en la reunión del Consell Nacional de ERC, que decide este jueves, entre presiones cruzadas, si facilita con la abstención su investidura en la votación definitiva fijada para el 7 de enero, tras la festividad de Reyes.

La abstención cuenta con el aval de la ejecutiva del partido republicano, tras el acuerdo con el PSOE sobre una mesa de diálogo entre Gobiernos para afrontar el “conflicto político” en Cataluña, pero la cuestiona parte del independentismo, con Carles Puigdemont a la cabeza, con la acusación de que supone la ruptura de la unidad de acción.

Esos recelos se hicieron más patentes el martes al anunciarse las fechas del pleno de investidura y conocer, a través de ERC, que su acuerdo con el PSOE recoge que las decisiones que salgan de la mesa de negociación entre el Gobierno y la Generalitat se someterán a una consulta de la ciudadanía de Cataluña para que las avale o las rechace.

La portavoz de Junts per Cat en el Congreso, Laura Borrás, se ha desvinculado del acuerdo con una dura crítica: “Es ir a una cita a ciegas (...) No sabemos si en esta mesa de negociación hay censura previa, si hay temas que han sido vetados. No sabemos si es un tema de negociación o de salvación para poder hacer esta investidura (...) No confiamos en las promesas vacías ni en los brindis al sol”.

A Borrás se ha unido el propio presidente de la Generalitat, Quim Torra, que ha convocado para esta mañana al vicepresidente del Govern y coordinador nacional de ERC, Pere Aragonès, para decirle que lo que pacte con el PSOE no tiene que implicar al Ejecutivo catalán. El encuentro se ha iniciado a las nueve de la mañana y apenas ha durado 45 minutos. 

Según han informado fuentes de la Generalitat a El HuffPost, Torra ha pedido “explicaciones” sobre el acuerdo de ERC con PSOE en lo que pueda afectar al Gobierno. “Cualquier acuerdo con el Gobierno de España debe estar gestionado y validado por la Presidencia del Gobierno catalán. No se puede negociar nada con el Gobierno español al margen de los acuerdos de Gobierno”, señalan. “Queda claro que el acuerdo ERC-PSOE no tiene el visto bueno del Gobierno ni la asume como tal. Es un acuerdo entre partidos”, añaden.

Torra “no se moverá”. avisan, de su exigencia del “ejercicio del derecho de autodeterminación, fin de la represión y la amnistía” de los políticos catalanes presos. Es, recuerdan desde el Palau, la “posición común consensuada por los socios del Gobierno” es el acuerdo del 14 de octubre. Han defendido, igualmente, las movilizaciones sociales a favor de la autodeterminación.

 

La sombra de Puigdemont

Detrás de Borras y Torra siempre surge la alargada sombra de Carles Puigdemont, pendiente -ahora desde el Parlamento Europeo, aunque sea con acreditación provisional- del horizonte electoral de Cataluña con la “prerrogativa” de poder adelantar los comicios y la tentación estratégica de promover otra candidatura independentista de distracción para restar apoyos a Esquerra.

Junto a Puigdemont se alinea la Asamblea Nacional Catalana (ANC), que también se ha apresurado a presionar a Esquerra con el aviso del “riesgo de una segunda Transición”, que, a su juicio, “cerraría el ciclo de la oportunidad de la independencia”.

Su presidenta, Elisenda Paluzie, ha criticado que el acuerdo entre el PSOE y ERC aparque el referéndum de autodeterminación y la “libertad de los presos políticos” y que lo centre todo en un diálogo y una negociación entre gobiernos. “Han convertido el diálogo, que es el medio, en un objetivo”, ha señalado.

En medio de estas tensiones y algunas diferencias internas, los más de 200 miembros del Consell Nacional de ERC votarán hoy (desde las cinco de la tarde y hasta las siete, aproximadamente) si facilitan la investidura, cuyas sesiones de debate previstas para el 4, 5 y 7 de enero debe aprobar formalmente la Mesa del Congreso este jueves. Ya día siguiente, el viernes día 3 de enero, Pedro Sánchez reunirá a la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE para ratificar el acuerdo con los republicanos.

Las presiones de sus rivales independentistas sobre Esquerra por su eventual apoyo al PSOE son críticas abiertas contra Sánchez por parte de los dirigentes de PP, Vox y Ciudadanos, que han recibido esos pactos aún por explicitar con palabras gruesas como traición o golpe de Estado.

A este clima de confrontación pronto se añadirán importantes sumandos judiciales, como la decisión del Tribunal Supremo sobre Oriol Junqueras o la inhabilitación de Torra, que tendrán su correspondiente repercusión en la pugna política antes, durante o después de la investidura. 

Photo gallery Sánchez e Iglesias presentan su acuerdo See Gallery