POLÍTICA
30/12/2019 18:13 CET | Actualizado 30/12/2019 18:31 CET

España exige a Bolivia que "desescale" tras el "gesto hostil" de la expulsión de diplomáticos

Y ordena la expulsión de tres diplomáticos bolivianos "en reciprocidad".

EFE
Comparecencia de la presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez (2-i) junto a la Canciller, Karen Loganric (1-i), el ministro de la Presidencia, Yerko Núñez (2-d) y el ministro de Defensa, Fernando López (1-d), este lunes, en La Paz (Bolivia).

El Gobierno español ha exigido este lunes al Gobierno boliviano que “desescale” sus afirmaciones tras el “gesto hostil” de la expulsión de parte de su personal diplomático de la Embajada española en La Paz. En reciprocidad, España ha ordenado la expulsión de tres integrantes de la delegación boliviana en Madrid.

“España exige que el actual gobierno interino de Bolivia reconduzca y desescale los contenidos de sus afirmaciones y se recupere cuanto antes el buen sentido de confianza y cooperación entre nuestros dos países, tan necesario ahora como siempre”, ha indicado la Presidencia del Gobierno en un comunicado.

Además, responde a la medida anunciada este lunes por la presidenta autoproclamada de Bolivia, Jeanine Áñez, de expulsar a la jefa de la misión diplomática y a varios funcionarios más con la expulsión “en reciprocidad” de tres miembros de la delegación diplomática boliviana en Madrid.

“En reciprocidad al gesto hostil del Gobierno interino de Bolivia de declarar como persona non grata a dos diplomáticos españoles, España ha decidido, a su vez, declarar a tres miembros del personal diplomático y consular boliviano acreditado en nuestro país”, ha explicado Presidencia.

Polémica visita

El incidente se produjo el pasado viernes, cuando policías bolivianos impidieron el acceso de dos coches diplomáticos españoles a la residencia de la embajadora mexicana en La Paz, María Teresa Mercado.

La encargada de negocios de España en Bolivia, Cristina Borreguero, realizó una visita “de cortesía” a los antiguos altos cargos del Gobierno del expresidente boliviano Evo Morales asilados en dependencias mexicanas, pero ante la presencia de miembros de la seguridad española con la mitad inferior del rostro tapada, Bolivia denunció un “atropello” a su soberanía.

Finalmente este lunes Áñez ha anunciado la expulsión de Borreguero, Mercado y del cónsul de España en Bolivia, Álvaro Fernández, así como “al grupo de los presuntamente diplomáticos encapuchados y armados”.

“España rechaza tajantemente cualquier insinuación sobre una supuesta voluntad de injerencia en los asuntos políticos internos de Bolivia”, subraya la nota de Presidencia del Gobierno de España. “Para España cualquier afirmación en este sentido, constituye una calumnia dirigida a dañar nuestras relaciones bilaterales con falsas teorías conspiratorias”, ha destacado.

El comunicado subraya que “España quiere seguir manteniendo unas relaciones estrechas de amistad y solidaridad con el país y el pueblo hermano de Bolivia, con pleno apoyo a que su voluntad democrática se exprese por los cauces legítimamente establecidos”.

Además, recuerda que “España es, y ha sido siempre, un país abierto a los ciudadanos bolivianos que han querido vivir en nuestro país, siendo en la actualidad cerca de 200.000, y encontrándose plenamente integrados en nuestra sociedad”.