Espinosa dice que la situación en el Mar Menor "no es tan grave como los ecologistas dicen"

El portavoz de la formación de ultraderecha Vox carga contra los ecologistas pese a las evidencias científicas.
Santiago Abascal e Iván Espinosa de los Monteros, en el Congreso.
Santiago Abascal e Iván Espinosa de los Monteros, en el Congreso.
Europa Press News via Getty Images

El portavoz de Vox en el Congreso de los Diputados, Iván Espinosa de los Monteros, ha asegurado que “la situación del Mar Menor no es tan grave como los ecologistas dicen” y se ha mostrado convencido de que la agricultura y la ganadería “son compatibles con el medio ambiente”.

“No se puede dejar el cuidado del medio ambiente en manos de radicales que se hacen llamar ecologistas”, ha explicado el dirigente de Vox en una entrevista en La 7 de Murcia. En su opinión “se está ideologizando un problema que nada tiene que ver con la agricultura”, y ha criticado que se trate de responsabilizar a los agricultores del deterioro de la laguna.

“En España sabemos gestionar muy bien un recurso escaso como el agua y preservar el medio ambiente sin criminalizar a los regantes, agricultores y ganaderos”, ha añadido Espinosa de los Monteros quien ha defendido la idea de VOX de impulsar un plan hidrológico nacional.

“El agua tiene que llegar a toda partes, no es de izquierdas ni de derechas, es de sentido común, porque España tiene agua de sobra y es de todos”, ha asegurado el dirigente de Vox quien ha rechazado que “se pueda compartimentar por comunidades o provincias”, porque es “un recurso estratégico”.

La realidad: el Mar Menor tiene un problema grave

Pese a las palabras de Espinosa de los Monteros, lo cierto es que el Mar Menor sufre gravísimos problemas relacionados con el vertido masivo de residuos en la albufera, que provocan la llamada bolsa anóxica, que deja sin oxígeno a los peces, provocando las imágenes que hemos visto numerosas veces de centenares de peces y crustáceos muertos en las playas.

Desde la ONG ecologista WWF, definen al Mar Menor como una “sopa marrón” y advierten que la crisis no va a remitir a corto plazo. “La turbidez invade la columna de agua en las zonas interiores y profundas de la laguna, donde apenas penetra la luz, y el fondo va perdiendo fauna, mientras las praderas de alga Caulerpa están muriendo de nuevo y el fango y las emisiones contaminantes se extienden por las aguas”.

El problema natural y social viene de lejos. El primer episodio de mortandad de peces masiva ocurrió en 2016. A lo largo de los últimos cinco años se han sucedido las intervenciones policiales, las políticas de urgencia y el hallazgo masivo de peces muertos sin que nada haya cambiado en la zona. Principalmente, a consecuencia de los vertidos agroquímicos que han poblado las aguas de residuos y de algas, que captan la gran parte del oxígeno y dejan sin luz el fondo, provocando la muerte del resto de especies.

El Mar Menor, una de las mayores lagunas litorales del Mediterráneo en 13.500 hectáreas de costa, fue incluido en 1994 en la lista de humedales inscritos en la Convención Ramsar. Siete años antes, se aprobó la ley de protección de sus usos permitidos, un texto que recurrió el PP y que fue derogada con la ley del suelo.