Manchul Kim for HuffPost
INTERNACIONAL
17/06/2019 10:21 CEST

Este grupo coreano ayuda a los homosexuales a encontrar su voz

“La cultura generalizada de odio en Corea no sólo va dirigida a los queer, sino a cualquier grupo de gente oprimida”.

Fotografías de Manchul Kim

SEÚL, Corea del Sur – Una tarde de domingo no hace mucho, los miembros de la banda G-Voice quedan en su sala de ensayos en la pequeña oficina de Chingusai o “entre amigos”, un grupo coreano por los derechos de los homosexuales.

Fundada en 2003, la banda ha sido descrita como “el K-Pop del movimiento por los derechos humanos”. Pero su repertorio también incluye canciones populares tradicionales, así como muchas composiciones originales, la mayoría basadas en sus experiencias como homosexuales en Corea.

“La música coral no consiste en que yo brille cantando solo”, explica Jeon Jae-woo, miembro fundador y director musical del grupo. “Más bien, es el proceso de ajustar y armonizar nuestras voces y crear un acorde”.

No hay proyecciones para las personas LGTBQ en Corea del Sur y la discriminación sigue siendo la norma. Hasta 2003, la homosexualidad estaba clasificada como“dañina y obscena”, según la ley coreana.

El año pasado, el Queer Culture Festival de Seúl atrajo a más de 120.000 asistentes, según sus organizadores, pero quedó arruinada por las protestas y la violencia de los grupos cristianos antihomosexuales, que irrumpieron en el evento y agredieron a los participantes,mientras que la Policía supuestamente miraba sin intervenir.

“La cultura generalizada de odio en Corea no sólo va dirigida a los queer, sino a cualquier grupo de gente oprimida”, cuenta Kang Myeong-jin, organizador del Seoul Queer Culture Festival, al Korea JoongAng Daily. “Algunas personas quieren borrar a los grupos más oprimidos de la sociedad. Pero no nos pueden borrar. Estamos aquí y tenemos que ser visibles”.

“El viaje semanal para encontrarme”

Uno de los excomponentes de G-Voice más visibles es el director de cine y activista por los derechos humanos Kim Jho Gwang-soo, uno de los pocos famosos que ha salido del armario. El matrimonio homosexual no es legal en Corea del Sur, pero en 2013 Kim Jho se casó con su pareja Kim Seung-hwan en una ceremonia simbólica. La boda, que incluía una actuación musical, fue interrumpida brevemente cuando un hombre se coló en el escenario y tiró heces y comida a la banda, afirmando que Dios le había dicho que lo hiciera.

La banda ofrece una comunidad muy necesaria, sostienen los propios miembros.

 

“G-Voice fue la primera comunidad gay a la que me uní”, señala Owen, cantante, que no quiere utilizar su nombre real porque no ha salido del armario públicamente. Lleva seis años cantando con la banda. “Si no me hubiera unido a G-Voice, el Owen de hoy no existiría... Para mí, los domingos por la tarde es el viaje semanal para encontrarme”.

Eui-seok vio por primera vez una actuación de G-Voice hace diez años, cuando empezaba la universidad. “En ese momento, tenía mucha confusión sobre mi identidad, y no tenía amigos LGTB”, dice. “Pero después de ver la actuación de G-Voice, cogí confianza”.

G-Voice se ha convertido en casi una experiencia religiosa, dice. “Es como ir a la iglesia, porque tienes tu comunidad”.

El K-Pop del movimiento por los derechos humanos

La mayoría de las canciones de G-Voice son composiciones propias. Palabras que ocultaban en su corazón ahora se han convertido en sus letras en el escenario.

“Empezamos a escribir nuestras canciones para poder cantar las historias que queríamos contar”, señala Jeon, cuya canción favorita es ‘Confession’. La letra de la canción dice así:

¿Cómo debería contar esto? ¿Por la mañana? ¿Por la noche? ¿En una carta? ¿Comiendo? ¿Debería gritarlo? ¿O llorarlo? ¿O debería guardármelo para mí mismo?

En marzo, G-Voice publicó su primer álbum completo en 16 años, con nueve canciones, entre ellas ‘Confession’ [Confesión] y ‘Open the Closet’ [Abre el armario]. Las ganancias irán a parar a Chingusai, el grupo de derechos.

Otras organizaciones de derechos coreanas apoyan a G-Voice en su lucha por las protecciones legales. “Los grupos políticamente conservadores son nuestro enemigo común, así que de algún modo estamos unidos”, afirma Jeon, que entre risas añade que se ha comparado a la banda con el super popular grupo de K-Pop BTS. “Creo que cantar nos ha elegido a nosotros en vez de nosotros cantar”.

Traducción del inglés de Marina Velasco Serrano