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22/06/2021 22:52 CEST | Actualizado 22/06/2021 23:02 CEST

Inglaterra evita sustos y pasa a octavos como líder con un gol de Sterling

Vence por 1-0 a República Checa, con la que llegaba empatada a cuatro puntos.

Laurence Griffiths via Getty Images
Sterling celebra su gol junto a Grealish

La selección inglesa certificó su clasificación para los octavos de final de la Eurocopa 2020 como la primera del Grupo D tras batir este martes en Wembley a la República Checa, gracias a un solitario gol de Raheem Sterling.

El combinado de Gareth Southgate no dio pie a la especulación y no dudó en buscar el triunfo, sobre todo en los primeros 45 minutos, pese a que ello le obligue a cruzarse ya de inicio con un componente del F, el de ‘la muerte’, aún por decidir si será Francia, Alemania, Portugal o Hungría.

Los ‘Three Lions’ fueron superiores a una República Checa, que dejó por momentos buenas maneras, pero que finalmente se vio condenada a pasar como una de las mejores terceras tras la victoria en Hampden Park de Croacia por 3-1 ante Escocia. Sin excesiva participación de Patrik Schick, los de Jaroslav Silhavy no pudieron inquietar demasiado a una zaga que acaba esta fase sin encajar, aunque también con sólo dos goles anotados.

Y ambos han sido obras de un Sterling que ha demostrado ser la mejor arma ofensiva de una Inglaterra que firmó una buena primera parte. El delantero del Manchester City avisó ya a los dos minutos con un gran desmarque y una vaselina sobre Vaclik que se estrelló en el palo.

El atacante fue junto a Kane, Grealish y Saka, sustituto de Mason Mount, un quebradero de cabeza para la defensa checa, que no pudo evitar encajar el decisivo 0-1 en el minuto 12. El centrocampista del Aston Villa penetró en el área y envió un buen centro que cabeceó a la red Sterling.

El tanto asentó a los de Southgate que pudieron hacer el segundo por medio de Kane, pero Vaclik se lo negó con una buena mano y a partir de ese momento la República Checa logró ir equilibrando el partido. De hecho, salvo otra amenaza, ya en el tramo final, del todavía delantero del Tottenham, las dos mejores opciones fueron checas. Primero con un disparo fuera del área de Holes que envió a corner Pickfod y luego con un remate de Soucek que se fue fuera por poco.

Tras el descanso, el ritmo bajó notablemente e Inglaterra pareció conformarse con el botín obtenido y dejar que fuese su rival el que llevase más la iniciativa en busca de que apareciesen espacios para sentenciar en algún contragolpe.

Pero con Schick bien controlado, los checos no fueron una amenaza y tampoco arriesgaron en exceso, ni siquiera cuando Croacia se puso 3-1 y les enviaba a la tercera plaza. Los minutos fueron pasando sin demasiada emoción y tampoco cambiaron el guión la entrada de jugadores como Rashford, Bellingham o Sancho.

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