INTERNACIONAL
29/12/2019 10:57 CET | Actualizado 29/12/2019 10:59 CET

Exteriores niega haber ayudado a asilados bolivianos a salir de la embajada de México

La ministra Margarita Robles, encargada del departamento, comparecerá en el Congreso.

Agencia EFE
Fotografía que muestra a miembros de la Policía Boliviana en el acceso de la Embajada de México, el pasado 23 de diciembre en La Paz (Bolivia). EFE/Stringer/Archivo

El Ministerio de Exteriores ha negado este sábado que una delegación diplomática haya tratado de facilitar la salida de asilados bolivianos de la residencia del embajador de México en La Paz (Bolivia), tras las acusaciones del Ejecutivo interino de Bolivia, que ha exigido responsabilidades a España.

La ministra de Asuntos Exteriores interina de Bolivia, Karen Longaric, presentó hoy una queja ante el Ministerio de Asuntos Exteriores por un incidente que, según asegura, fue provocado por funcionarios de la Embajada española, que acudieron acompañados de “encapuchados” y “presumiblemente armados” a la residencia de la embajadora de México en Bolivia.

Fue por la visita realizada por la encargada de Negocios de España a la embajada de México en Bolivia, en donde se cree que hay alrededor de una decena de asilados a los que el Gobierno interino de Bolivia acusó ante la Justicia de varios delitos, como terrorismo, y entre ellos se encuentran varios exministros del gabinete expresidente Evo Morales.

Al poco tiempo de que se conocieran los hechos en los medios de comunicación, fuentes diplomáticas afirmaron que el Ministerio de Exteriores había enviado a un funcionario para investigar la denuncia de las autoridades bolivianas, que acusan a la Embajada de España de cometer “atropellos” contra la soberanía de Bolivia.

Exteriores ha emitido un comunicado en el que ha negado que la visita de la encargada de Negocios de España fuera para “facilitar la salida de las personas” y ha afirmado que dicha visita se hizo únicamente “por cortesía”

Asimismo, ante la acusación de que la delegación española estaba acompañada por hombres “encapuchados y presumiblemente armados”, las mismas fuentes solo aclararon que se trataba de “personal de seguridad”, sin entrar en detalles sobre la composición del grupo.

Posteriormente, Exteriores ha emitido un comunicado en el que ha negado que la visita de la encargada de Negocios de España fuera para “facilitar la salida de las personas” y ha afirmado que dicha visita se hizo únicamente “por cortesía”.

El Gobierno interino de bolivia ha responsabilizado del “incidente” al propio presidente en funciones del Ejecutivo, Pedro Sánchez, y le ha pedido que “asuma su responsabilidad”.

Espera que se realice una investigación y pide a España que no diga que fue “un desliz” el tener “cuatro encapuchados armados” como personal que acompaña a la delegación diplomática, mientras que sostiene que Sánchez está “co-gobernando con Podemos”, partido al que califica de “agitadores académicos” que quieren venir a Bolivia a hacer “colonialismo de complicidad criminal”.

PP y Vox han reaccionado al poco tiempo de que se conociera la noticia y han pedido al Gobierno explicaciones sobre el incidente y que sean en el Congreso de los Diputados.

El vicesecretario de Participación del PP, Jaime de Olano, ha dicho que se conocen pocos detalles sobre lo ocurrido y que su partido cree que los españoles deben saber “a qué se dedica su cuerpo diplomático en cualquier país del mundo”.

El Ministerio de Asuntos Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación ha anunciado, en el mismo comunicado en el que negaba que España hubiera intentado ayudar a los asilados, que la ministra de Defensa y encargada del departamento, Margarita Robles, comparecerá en el Congreso de los Diputados cuando la investigación esté completa y “sus resultados hayan sido analizados”.

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