Tensa paz interna en el PP: Ayuso descoloca a Génova con su respuesta al plan energético de Sánchez

Desde el entorno de Feijóo consideran que Ayuso “sigue su línea disonante” porque cree que es la única manera de “sacar la cabeza”.
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Ayuso y Feijóo, por caminos (visuales) distintos
Ayuso y Feijóo, por caminos (visuales) distintos
Europa Press News via Getty Images

23:10 del lunes 1 de agosto. Pocos escenarios menos propicios para un terremoto político que el de esta calurosísima noche veraniega. El Gobierno acaba de presentar su plan de ahorro energético y media España empieza a echar cuentas de cómo ahorrar ese maldito 7%. Pero con Isabel Díaz Ayuso la oportunidad de una nueva confrontación siempre está ahí; también al filo de una sofocante medianoche de agosto.

En una rueda de prensa desde La Moncloa, la vicepresidenta tercera y responsable de energía, Teresa Ribera, llamaba a empresas, trabajadores y usuarios a reducir su consumo con medidas como la limitación de temperatura de aires acondicionados y estufas, el apagado de la iluminación por la noche o el cierre de puertas obligatorio en los negocios para no desperdiciar ni una pizca de energía. Una situación “crítica” que requiere hacer “esfuerzos”, apuntó.

Apagadas las luces de Moncloa, ya hasta septiembre salvo novedad, en el silencio apareció la lideresa madrileña. Sin consultar a Génova, se posicionó de forma súbita contra las medidas de ahorro energético. Su ‘no’ rotundo a Pedro Sánchez volvió a coger con el pie cambiado a la dirección nacional, más aún cuando el presidente del PP había abogado tan solo unos días antes por sacrificios similares a los planteados por Moncloa.

“Por parte de la Comunidad de Madrid no se aplicará. Madrid no se apaga. Esto genera inseguridad y espanta el turismo y el consumo. Provoca oscuridad, pobreza, tristeza, mientras el Gobierno tapa la pregunta: ¿qué ahorro se va a aplicar a sí mismo?”, exponía en un sorprendente tuit. A lo largo del martes tanto ella como su equipo han vuelto a la carga. Una vieja historia, la de la líder madrileña enmendando cualquier medida del Gobierno de Sánchez... y dando un quebradero de cabeza extra a la dirección nacional, como admiten fuentes internas a El HuffPost.

Sus desavenencias con el líder socialista llevan marcando la política nacional y autonómica desde que tomó el poder en la Puerta del Sol; especialmente desde que surgió la pandemia. Cada decisión era un motivo de conflicto institucional, cuando no personal, entre ambos.

Pasó lo peor del coronavirus, pero queda la rutina de dos largos años de emergencia. Haga lo que haga, o incluso sin necesidad de que haga nada, no hay mitin de Ayuso en el que no ataque al jefe del Ejecutivo. Una oposición nacional por parte de una presidenta regional que niega cualquier aspiración a La Moncloa. La campaña de las autonómicas del pasado año fue la mejor muestra del ‘ayusismo’.

“Que haga lo que quiera mientras gane elecciones y nos deje a nosotros hacer”

- Un vicesecretario general del PP sobre Ayuso

El fondo pero sobre todo las formas chocan con el ‘nuevo’ estilo del PP. Desde el entorno de Feijóo entienden que Ayuso “sigue su línea disonante” porque cree que es la única manera de “sacar la cabeza”. “Que haga lo que quiera mientras gane elecciones y nos deje a nosotros hacer”, admite un vicesecretario general.

El problema, añade otra voz popular, es que “en su choque permanente con Sánchez” pone en un brete a Feijóo, de talante aparentemente más moderado. Y, pese a sus buenas palabras mutuas, los choques entre ambas sedes van a más con el paso de los días.

“Patinazos”, “líos”, la visión de Génova

No hace falta irse muy atrás en la hemeroteca para encontrarse con otro episodio disonante entre la madrileña y el gallego. En pocos días, Ayuso indignó a las comunidades educativa y LGTBI por sus palabras sobre el Orgullo —“el Orgullo o el 8-M se celebraba ese día [...] luego ya pasó a ser una semana y ahora ya estamos un mes aguantándolo”— y las becas a familias con rentas superiores a 100.000 euros —“que también lo están pasando muy mal”—. “Vaya patinazos”, acertaba a decir un alto cargo nacional del PP al periodista de El HuffPost Antonio Ruiz Valdivia.

No es la única voz autorizada que se manifiesta en términos similares. Las fuentes consultadas admiten que Ayuso “va por libre” y esto provoca “líos” como el de este martes. “Y en vez de estar a valorar los malos datos del paro estamos a esto”, prosigue otra fuente de la sede nacional. Desde algunas baronías se quejan de que la dirección nacional tampoco ayuda, ya que tarda en fijar posición sobre asuntos importantes. Así, la Región de Murcia se ha posicionado más próxima a Madrid, mientras Andalucía asume el cumplimiento y otras optan por guardar silencio.

¿Y Feijóo qué dice? De momento no se le conoce reacción, ni en línea con Ayuso ni en su contra, una equidistancia que no dudan en explotar a estas horas en el PSOE.

Lo único que parece claro es que la línea de Ayuso cada vez se aleja más de las de Feijóo y el nuevo presidente autonómico de referencia, el andaluz Juanma Moreno. Desde ‘su’ Málaga, el nuevo coordinador general y antigua mano derecha de Moreno, Elías Bendodo, ha tratado de quitar hierro al asunto, pero sin asumir las tesis de la presidenta madrileña. Lo más que ha hecho, dar autonomía a los barones para que sean ellos quienes marquen la posición más conveniente ante las “frivolidades” energéticas del Ejecutivo.

“Está muy bien que cada cual tome la mejor decisión para su región, pero somos un partido nacional y en cuestiones nacionales tendríamos que tener unas directrices claras o esto puede convertirse en un caos”, razona uno de esos líderes autonómicos, que augura más choques entre Ayuso y la dirección nacional.

Con todo, desde lo alto del partido no creen que esto vaya a tener efectos negativos en los sondeos: “Seguimos muy arriba. El desgaste de Sánchez es enorme”. Pero en Génova cada vez se fían menos de la carrera “a su aire” de una Ayuso en constante precampaña contra todo lo relacionado con el presidente y su entorno. Vienen curvas, a un año de la gran batalla electoral: municipales, autonómicas y nacionales. La energía se dispara en la línea Sol-Génova.