Francia y sus aliados anuncian una retirada militar coordinada de Mali

Seis meses después de la caótica retirada de Afganistán, otro cierre de misión en falso.

Francia y sus socios europeos que intervienen en Mali, además de Canadá, anunciaron este jueves una retirada militar coordinada de ese país africano, donde están presentes la operación francesa Barkhane y las fuerzas especiales europeas Takuba.

Una declaración conjunta subrayó que ya no se reúnen las condiciones políticas, operativas y jurídicas para continuar su compromiso militar actual en la lucha contra el terrorismo yihadista allí dada la falta de cooperación de la junta militar que Gobierna Bamako.

El grupo apuntó que, “en estrecha cooperación con los países vecinos, desean seguir presentes en la región”, donde en total hay unos 25.000 soldados y Francia tiene, en concreto, unos 4.300, de ellos unos 2.400 solo en Mali.

Entre los signatarios están Alemania, Bélgica, Dinamarca, Italia, Eslovaquia, Eslovenia, Suecia, el Consejo Europeo, la Comisión Europea, la Coalición para el Sahel y la Comisión de la Unión Africana.

“No podemos seguir comprometidos militarmente junto a unas autoridades de facto con las que no compartimos la estrategia. La lucha contra el terrorismo no puede justificarlo todo”, afirmó hoy en rueda de prensa el presidente francés, Emmanuel Macron.

La decisión fue tomada en una reunión este miércoles por la noche en el Elíseo con una veintena de dirigentes europeos y africanos.

“No podemos seguir comprometidos militarmente junto a unas autoridades de facto con las que no compartimos la estrategia. La lucha contra el terrorismo no puede justificarlo todo”

La retirada se traducirá en el cierre de las bases de Gossi, Menaka y Gao, algo que tardará “entre cuatro y seis meses”, y se hará de forma ordenada en coordinación con las fuerzas malienses y de la ONU. Está motivada, según la nota, “por las múltiples obstrucciones de las autoridades de transición malienses”.

Esa junta militar está en el poder tras el golpe de Estado de mayo de 2021, el segundo en menos de un año.

“Francia intervino en Mali primero para luchar contra el terrorismo y a petición de un Estado soberano. Esa segunda condición ha cambiado. La victoria no es posible si no está encabezada por el propio Estado”, explicó Macron, quien se niega a comparar esta salida con la que hace apenas seis meses se produjo en Afganistán, donde las tropas internacionales lideradas por EEUU tuvieron que marcharse en agosto, tras la toma de Kabul por parte de los talibanes.

Cómo quedan las cosas

Para contener la potencial extensión geográfica de las acciones de los grupos terroristas hacia el sur y el oeste, los socios internacionales contemplan expandir su apoyo a los países vecinos del Golfo de Guinea y de África Occidental, según sus peticiones.

Las fuerzas se reorganizarán ahora junto al Ejército nigeriano en la región fronteriza maliense. El punto de inflexión es que el núcleo de la acción ya no estará en Mali, sino en Níger, en la llamada “zona de las tres fronteras”.

El comunicado precisó también la intención de seguir apoyando a la población maliense y de afrontar “las causas profundas de la inseguridad” en el país”, movilizando ayuda para responder a las necesidades inmediatas y a más largo plazo.

Barkhane se creó en agosto de 2014 como sucesora de la operación Serval, que París lanzó a comienzos de 2013 para impedir que las organizaciones yihadistas que se habían hecho fuertes en el norte y el centro de Mali consiguieran el control de todo el país.

El pasado junio, Macron ya anunció una “profunda transformación” de esa misión para convertirla en una operación de cooperación, lo que iba a suponer una reducción de tropas.

Emmanuel Macron