INTERNACIONAL
25/03/2020 07:13 CET

¿Dan motivos para la esperanza los últimos datos sobre el coronavirus?

En Italia empieza a bajar el número de contagios, China deja atrás el confinamiento y España se acerca al pico de la curva, pero aún queda mucho, mucho por hacer.

Este martes, Italia ha registrado un descenso en el número de contagios de coronavirus, pero después de dos días consecutivos en los que decreció la cifra de muertes, esta ha vuelto a subir.

En España, Fernando Simón, director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias, se atrevió a hablar el lunes de “datos halagüeños”, de ciertas “reducciones” que daban esperanza, como que ya no son el 15% de los pacientes, sino el 12%, los que requieren ingresos en UCI. 

Simón reiteró el martes que “afortunadamente ya hay más curados que fallecidos”, que son ya 3.794. No obstante, siguen creciendo los contagios, que ya rozan los 40.000, con un aumento del 19,8% en las últimas 24 horas. “Los incrementos son menores que la semana anterior”, ha afirmado Simón, matizando que, en cualquier caso, “los datos tienen un retraso desde que las personas se infectan hasta que se notifican”.

Entonces, ¿son estos motivos para la esperanza en plena crisis sanitaria? Sí y no. Para empezar, aún no se puede hablar de una tendencia, así que: cautela, cautela, cautela. Es cierto que algunos datos son positivos, como que el incremento de contagios se va ralentizando de un día para otro, pero también hay otros que invitan al pesimismo, como que la epidemia se extiende más rápido en España que en Italia. Vayamos por partes.

Se reduce el aumento porcentual de los casos. ¿Qué quiere decir?

En España “llevamos unos cuantos días en los que el incremento porcentual de los casos ha ido disminuyendo. Y hay que tomárselo con muchísima cautela”, explica Javier Padilla, médico de familia y autor del libro ¿A quién vamos a dejar morir?.

“Está claro que no es algo negativo, pero también hay que tener en cuenta que puede deberse a una saturación del sistema, que está teniendo retrasos para procesar las muestras. En ese caso, sería una sensación de falsa mejora”, apunta, y estima que hasta la semana que viene no habrá mejoras en las cifras, “si es que el confinamiento ha funcionado”.

¿En qué se ve esto, de momento? “Hace una semana, en Madrid las cifras de contagios se iban duplicando de un día para otro. Ahora, el número de casos se duplica cada cinco días. Esto quiere decir que antes, por cada infectado, se contagiaban seis o siete personas. Ahora, por cada paciente hay otros dos o tres contagiados adicionales. El pico al que nos acercamos se dará cuando una persona contagie a menos de una persona”, contesta Padilla.

Si la curva empieza a aplanarse, ¿qué significa?

El caso de Madrid es quizás más significativo, ya que en esta comunidad los casos han sido muchos más numerosos desde el principio y su sistema sanitario ha sufrido más tensión. También Madrid fue la primera comunidad en suspender las clases, y todo apunta que será la primera en alcanzar el famoso pico de la epidemia, probablemente “a finales de esta semana”, vaticina Padilla.

 

Y, sin embargo, llegar a ese pico no supone el final de la crisis, ni mucho menos. “La inversión de la curva no significa salir del túnel. Porque ese también es el momento en el que se puede alcanzar el colapso sanitario”, señala Pedro Gargantilla, jefe de Medicina Interna del Hospital de El Escorial. Él calcula que “la curva se estabilice la semana que viene” y, a partir de ahí, vendrán “dos semanas críticas”. “Todavía queda”, resume Gargantilla. 

“Los datos muestran que vamos caminando hacia esto. Está claro que no vamos empeorando”, coincide Padilla. “Pero hay que ser cautos y tener en cuenta que lo peor para el sistema sanitario vendrá después del pico; porque habrá una acumulación de casos importante”. Y añade Gargantilla: “Cuando se alcance ese pico, la gente que entre a la UVI todavía tendrá tres semanas por delante de hospitalización. Y ese es el momento en que los hospitales se pueden colapsar”. “De ahí que se haya habilitado un hospital de campaña IFEMA”, ilustra.

Precisamente si se intenta aplanar la curva de contagios con las medidas de confinamiento es para dar aire al sistema, para dar tiempo a que se liberen camas y profesionales sanitarios, que ya dan muestras de estar al borde del colapso. 

Pedro Gargantilla anticipa que en las próximas semanas habrá una sensación de “desconcierto” entre la población, ya que se está hablando mucho “del pico y de la curva como algo positivo, y lo es, pero cuando se alcance será también cuando más casos acumulados haya”. Y más muertes. 

La letalidad del virus en España, mucho mayor que en otros sitios

Resulta sorprendente que en España la tasa de mortalidad del virus supere el 6% (esto es, por cada 100 personas infectadas, mueren 6) cuando en Alemania apenas roza el 0,4% (con casi 30.000 casos confirmados, ‘sólo’ ha habido 119 muertes). 

Javier Padilla explica que esta diferencia puede deberse principalmente a dos factores: el número de tests realizados y la capacidad sanitaria del sistema. “Por un lado, si en España hiciéramos más tests, el porcentaje de letalidad se desplomaría”, aclara, ya que si se multiplica el número de contagios registrados y la cifra de muertes sigue siendo la misma, la proporción es mucho menor. 

EFE/Toni Albir
Un técnico sanitario desinfecta la camilla de una ambulancia en la entrada de urgencias del Hospital de Bellvitge, este martes, cuando se cumple el décimo día del estado de alarma decretado por el Gobierno por la pandemia de coronavirus.

“Por otro lado, habría que analizar, pasado el tiempo, hasta qué punto ha tenido que ver en esto la capacidad del sistema”, sostiene Padilla. “España es uno de los países en los que más ha caído la proporción de camas por habitante. Y Madrid es una de las Comunidades Autónomas más afectadas por los recortes”, detalla. “No es momento ahora, pero en el futuro sí habrá que sentarse a analizar estas cifras”, opina.

Además, hay otro aspecto que puede tener que ver en la tasa de letalidad, y es el envejecimiento de la población. Si un virus ataca a un país con una población más envejecida, también será más mortal. A esto ha hecho referencia este martes Fernando Simón, que ha mencionado los casos de las residencias de ancianos afectadas como un factor que ha incrementado de forma “importante” el número de fallecidos en nuestro país.

El porcentaje de sanitarios infectados también deja mal a España

Según los datos de este 24 de marzo, en España hay 5400 profesionales sanitarios infectados. Esto supone un porcentaje del 13,6% del total de los contagios, mientras que en países como Italia no llega al 8% y en China no pasa del 4%.

La OMS advirtió este lunes de las “alarmantes”  cifras de contagios entre personal sanitario que se dan en algunos países. “Sólo podrán hacer su trabajo de forma efectiva si lo hacen de forma segura”, insistió el director general de la organización, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus.

 

“Aunque todo lo demás se haga bien, si no damos prioridad a proteger a los profesionales de la salud, mucha gente morirá, porque el médico que podría haberle salvado la vida está enfermo”, lamentó el director de la OMS. Mientras tanto, los profesionales sanitarios españoles siguen demandando más protección, y las mascarillas y demás equipos van llegando con cuentagotas a las comunidades más afectadas.

¿Los datos de Italia son buenos?

De nuevo, sí y no. Es cierto que la curva de contagios se va aplanando, pero este martes el número de muertes ha vuelto a subir. Pau Mateo, médico español en el norte de Italia, llama a “ser prudentes”. “Un único dato no marca una tendencia”, señala Mateo. “Esta semana es crucial para ver cómo se comporta el virus y para ver los números de contagios. El domingo se cumplieron dos semanas de la cuarentena obligatoria y también [el jefe de Gobierno Giuseppe] Conte hizo más duras las medidas. Veremos cómo evolucionan los siguientes días”, plantea. En España, las dos semanas de cuarentena se cumplen el próximo fin de semana.

En cuanto a las cifras italianas, Javier Padilla alude a un posible “efecto fin de semana”, ya que “hay muchas dinámicas de datos habituadas a funcionar de lunes a viernes” que, llegado el fin de semana, pueden dar fallo o funcionar a medio gas. Y esto se aplica a Italia y a España. “Por ejemplo, en estas semanas los datos para Madrid del lunes son buenos; y yo no hablaría tanto de recuperación, sino de un efecto fin de semana”, señala.

Algo que diferencia a Italia y a España, para bien o para mal, es que Italia concentra la inmensa mayoría de casos (el 80%) en las regiones del norte, mientras que en España el virus está mucho más diseminado, y en las regiones a priori menos afectadas crecen los contagios de forma acelerada. La Comunidad de Madrid, que al principio de la crisis acumulaba la mitad de casos, ahora supone menos de un tercio de todos los contagios en España, y preocupa especialmente el crecimiento en Cataluña.

Si miramos a otros continentes, también hay noticias buenas y malas. Mientras China comienza a dejar atrás el virus y ha anunciado el fin del confinamiento de Wuhan para el 8 de abril, la OMS alerta de que la expansión de los casos a nivel mundial “se está acelerando”. Llama especialmente la atención Estados Unidos, que con más casos de coronavirus detectados que en España, se niega a pedir el confinamiento de la gente o a tomar medidas sanitarias, dejando vía libre a la epidemia.

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