NOTICIAS
01/08/2019 13:45 CEST | Actualizado 01/08/2019 13:48 CEST

Hospitalizada en Sevilla una mujer con el virus Crimea-Congo

La señora, de 74 años, está en aislamiento, sometida a pruebas para saber si ha sido infectada por una garrapata

EL HUFFPOST
La garrapata Hyalomma, que transmite la enfermedad. 

Una mujer de 74 años se encuentra ingresada en aislamiento en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla por una sospecha de fiebre hemorrágica Crimea-Congo. La paciente fue trasladada en el día de ayer desde el Hospital Valle de los Pedroches de Pozoblanco (Córdoba), donde ingresó el día 30 con fiebre.

La Consejería de Salud y Familias ha tomado esta medida de precaución aplicando con carácter preventivo el protocolo de vigilancia para este virus, y está a la espera de conocer el resultado de la muestra de la paciente que está analizando el Centro Nacional de Microbiología, y cuyos resultados se conocerán en las próximas horas.

El virus de la fiebre hemorrágica Crimea-Congo tiene un riesgo de transmisión bajo, según el Informe de Situación y Evaluación del Riesgo de Transmisión del Virus de Fiebre Hemorrágica de Crimea-Congo (FHCC) en España, elaborado por el Ministerio de Sanidad.

El virus de la FHCC se transmite a las personas por la picadura de garrapatas o por contacto con la sangre o tejidos de animales. Puede haber transmisión entre seres humanos en casos de contacto estrecho con sangre, secreciones, órganos u otros líquidos corporales de personas infectadas, según informa en su web la Red de Investigación Colaborativa en Enfermedades Tropicales.

Puede darse también la transmisión entre personas, pero para que esto se produzca tiene que establecerse un contacto estrecho con sangre, secreciones, órganos u otros fluidos corporales de personas infectadas. Además, también puede contraerse la infección en el ámbito ganadero, al sacrificar y manipular animales que tengan el virus en sangre, tal y como ha señalado el Ministerio de Sanidad.

Este tipo de fiebre hemorrágica es endémica en África, los Balcanes, Oriente Medio y Asia. Diversos estudios apuntan a la posibilidad de que a través de las aves migratorias, portadoras de las garrapatas que transmiten el virus, haya llegado a la península.

La tasa de mortalidad asociada a esta enfermedad está en el 30% y los primeros síntomas que hacen sospechar del contagio son la fiebre, la mialgia (dolor muscular), mareo, dolor o rigidez de cuello.

Antecedentes

El verano pasado falleció un hombre de 74 años en Ávila a causa de esta enfermedad. El afectado contrajo probablemente el virus durante una jornada de caza en la localidad pacense de Helechosa de los Montes, donde sufrió la picadura de una garrapata.

En 2016, se confirmaron los dos primeros casos de esta enfermedad en España, un varón de 62 años que falleció tras sufrir la picadura de una garrapata y la enfermera que le atendió durante su ingreso.

#CuandoElDescansoEsUnSueño