Villa des Orangers, un oasis en el corazón de Marrakech

Cuenta con una ubicación excepcional para conocer el centro de la ciudad.
Vistas de la mezquita Koutoubia desde la azotea.
Vistas de la mezquita Koutoubia desde la azotea.

A los pies de la mezquita de Koutoubia, entre el Palacio Real y la plaza Jemaa el Fna se abre paso la Villa des Orangers, una casa tradicional marroquí construida alrededor de un patio con diferentes pisos. La mayoría de sus habitaciones y suites tienen una terraza en la azotea o un balcón, además de dos plantas que dividen los dormitorios de las habitaciones. La perfecta integración del hotel con el marco tradicional conforma un lugar idílico de 30 estancias.

El complejo es un Riad, una casa tradicional marroquí, que fue construida en los años 30 por un juez de Marrakech que habitó el lugar hasta el año 1998. Pascal y Veronique Beherec, propietarios de dos hoteles en París, descubrieron el lugar durante un viaje a la ciudad marroquí.

En este momento comenzó el soñado proyecto: la creación de un hotel de lujo que combinara tradición y decoración en pleno centro de la medina de la ciudad. Los trabajos de restauración duraron nueve meses y durante la remodelación se trataron cuidadosamente todas las tradiciones del lugar.

El alojamiento cuenta con una ubicación excepcional para conocer el centro de la ciudad. Se encuentra a 15 minutos del aeropuerto y a los pies de la icónica mezquita de Koutoubia, cuyo minarete se puede observar desde el hotel. Otro de los lugares que la rodean es la animada plaza Jemaa el Fna, que se encuentra a escasos cinco minutos.

La Villa des Orangers es un oasis de paz en medio del bullicio de Marrakech. Cuenta con 30 habitaciones situadas en dos niveles y alrededor de cuatro patios verdes a cielo abierto y con multitud de fuentes que rodean el complejo.

Interior del hotel.
Interior del hotel.

Cuenta con tres piscinas: una en la azotea con vistas a la mezquita y las montañas del Atlas, una climatizada en el jardín y un Riad privado de dos suites y un solárium. En el interior también podremos encontrar cuatro salones con chimenea, dos comedores, cabinas de masaje, gimnasio, cine y un bar.

El hotel está compuesto por 4 habitaciones de lujo, 3 habitaciones con terraza privada, 8 junior suites (dos de ellas interconectadas), 11 suites de diferentes tamaños con azotea privada, 2 suites principales con balcón y vistas al jardín y a la piscina, un Riad privado con 2 suites y piscina y una suite familiar con dos habitaciones comunicadas. Todas las habitaciones están equipadas con aire acondicionado, televisión vía satélite, mini bar, caja fuerte, bañeras separadas y un lavabo doble.

De 12:00 a 15:00 se sirve diariamente, donde los huéspedes deseen, un snack lunch compuesto por ensaladas, sándwiches y diferentes especialidades. El personal transforma cada hora del día en un momento para la relajación. Se puede tomar té de menta, pasteles marroquíes o un refresco en la piscina o en el jardín.

El complejo también cuenta con un balneario equipado con un Hammam marroquí. El Spa Nuxe tiene tres cabinas de masaje, una habitación para una pareja, dos individuales y dos salas de tratamiento.