Impuestos: lo que les ocurra a los demás me importa un carajo

No se trata ya de una confrontación de proyectos, ¡ojalá! Se trata de alertar a la gente sobre una estafa piramidal de carácter electoral.
Almeida, Ayuso y Feijóo.
Almeida, Ayuso y Feijóo.
Europa Press News via Getty Images

Cada uno a lo suyo, porque lo que les ocurra a los demás me importa un carajo, ¿de verdad este pensamiento, latente en muchos discursos políticos hoy en día, os parece un buen comienzo para convivir? Y me da a mí que vamos a convivir un buen rato todavía. La frivolización y la mentira crecen como la mala hierba en el huerto de la razón. Estoy cansada de las falacias del PP. No se trata ya de una confrontación de proyectos, ¡ojalá! Se trata de alertar a la gente sobre una estafa piramidal de carácter electoral.

Las economías nacionales se resienten de los enfrentamientos internacionales, lo nacional se transmite a lo autonómico, y de ahí a lo local. Se trata de un dominó de adversidades. Aquí, en Londres y en Roma. En este escenario entra en juego el PP con un planteamiento tan perverso como oportunista: hay que bajar impuestos para que la gente tenga más liquidez. Este simple aserto encierra un poso destructivo enorme, porque, de un lado, presenta los impuestos como algo malo y, de otro lado, esconde un modelo de sociedad injusto y cruel. “A nadie le gusta pagar impuestos”, me diría una mente lúcida tipo Ayuso.

“Ni a mí comer verduras, pero no quiero morir de gota”, le contestaría yo con infinita paciencia. Lo Público no es el enemigo que te ataca día y noche tu libertad y tu independencia, lo Público es el aliado que debe responder cuando necesites ayuda. Y para que esto ocurra, debemos arrimar el hombro todos. Las distintas administraciones, bien gestionadas a través de ingresos recaudatorios, nos facilitan dignidad y bienestar. ¿En serio quieres llenarte los bolsillos con monedas de dos euros mientras ves cómo la educación, la sanidad, las infraestructuras, los cuerpos de seguridad se desmoronan? En la Comunidad de Madrid, el debilitamiento de la sanidad y de la educación pública ya está ocurriendo a un nivel alarmante. Y no lo dice una sociata, lo dicen los datos objetivos, por si interesan, aunque con la posverdad trumpista del PP ¿qué más dan los datos objetivos? ¿Quieres el modelo estadounidense? Por mucho que ahorres en impuestos, estás en un buen aprieto.

¡Abramos los ojos! Además, te están engañando en la cara porque no te bajan a ti los impuestos, se los bajan a los ricos. A muchos ricos claro que les molesta el Estado del bienestar. Ellos no lo necesitan, ellos sí pueden abrazar el modelo estadounidense y decir: lo que les ocurra a los demás me importa un carajo.

Almeida, que necesita tu voto, asegura que los servicios sociales están blindados. Mientras tú escuchas sus palabras, él los externaliza a empresas privadas que ya no buscan el bien común de los ciudadanos sino sacar tajada de las necesidades de todos. Eso es muy neocon, muy de hienas, vivir de lo público, que se lo digan a los Medinas y Luceños del PP.

Yo no quiero que alguien de derechas me vote, te lo digo en serio. Lo que quiero es que dejemos de permitir que nos tomen el pelo, porque no creo que el votante medio del PP pueda decir mirándose en el espejo: lo que les ocurra a los demás me importa un carajo.