La incitación de Trump a la violencia contra la democracia es parte del manual de todo fascista

La incitación de Trump a la violencia contra la democracia es parte del manual de todo fascista

Aunque muchos republicanos creen que los acontecimientos del miércoles forzarán a Trump a moderar su comportamiento, también podría suceder lo contrario.

Manifestantes republicanos frente al Capitolio gritando "detened el robo".Robert Nickelsberg via Getty Images

Miles de fanáticos de Donald Trump se afanaron ayer en romper ventanas y asaltar el Capitolio para intentar alterar el resultado electoral que ha acabado con Joe Biden como presidente electo de los Estados Unidos. Sin embargo, hubo una historiadora al que esto no le sorprendió lo más mínimo.

“A veces odio tener razón”, lamenta Ruth Ben-Ghiat, catedrática de la Universidad de Nueva York y experta en fascismo, que llevaba un buen tiempo advirtiendo de que Trump recurriría a la fuerza y no facilitaría una transición pacífica.

Según la experiencia de Ben-Ghiat, normalmente, quienes no estan en el poder utilizan la violencia para justificar la ley marcial y los golpes militares, como sucedió en Chile en 1973 cuando el general Augusto Pinochet derrocó a Salvador Allende. En este caso, Ben-Ghiat sugiere que el causante ha sido el hombre que pronto dejará de estar en el poder.

“Trump lo tenía planeado. Por eso les animó a marchar al Capitolio. Delira. Él creía que la violencia sería la solución porque así es en su mente”, comenta.

La Casa Blanca no ha querido responder a las preguntas de la edición estadounidense del HuffPost.

Desde las primeras horas de la noche electoral de ayer, Trump no dejó de repetir que los demócratas habían robado las elecciones y, como prueba de la gran conspiración que hay contra él, enumeró los procesos de recuento normales y corrientes que tienen lugar en cualquier votación.

En las últimas semanas, sus mentiras se han aderezado con llamamientos a sus seguidores para ayudarle a “recuperar” las elecciones, aunque para ello tuvieran que recorrer todo el país y asaltar el Capitolio.

Quienes asaltaron el Capitolio son gente con mucho gusto por las armas. Llevaban años esperando ese momento

En la manifestación previa al asalto, Trump les dijo a sus seguidores, literalmente, que marcharan al Capitolio para presionar al vicepresidente Mike Pence y a los republicanos del Congreso para que bloquearan la certificación de la victoria de Biden.

“Nuestro país ya ha tenido suficiente. No vamos a pasarles ni una más”, amenazó.

Ben-Ghiat, que menciona a Trump en su libro Strongmen sobre líderes autoritarios en el último siglo, asegura que Trump habría utilizado el ejército de haber podido. Según sospecha, los altos mandos del Pentágono le advirtieron que no formarían parte de ninguno de sus planes después de la polémica vivida en junio, cuando tuvieron que despejar por orden de Trump la plaza Lafayette con gases lacrimógenos y violencia, solo para que el presidente pudiera hacerse una buena foto.

“Así las cosas, recurrió a estos manifestantes como milicia. Quienes asaltaron el Capitolio son gente con mucho gusto por las armas de fuego. Llevaban años esperando ese momento”, asegura.

Un asesor cercano de Trump asegura desde el anonimato que aunque muchos republicanos creen que los acontecimientos del miércoles forzarán a Trump a moderar su comportamiento, también podría suceder al contrario. Si el presidente ve lo que han hecho sus simpatizantes siguiendo sus órdenes, es posible que lo repita.

Trump cree a pies juntillas que si las multitudes le aplauden es porque el país entero le apoya
 

“Trump cree a pies juntillas que si las multitudes le aplauden es porque el país entero está apoyándole”, sostiene el asesor.

De hecho, cuando Trump publicó un vídeo pidiendo a la gente que se fuera a casa, aprovechó para volver a soltar todas las mentiras que habían traído a los manifestantes al Capitolio en primer lugar. “Celebramos unas elecciones y nos las robaron. Fue una victoria arrolladora y todo el mundo lo sabe”.

Lo cierto es que Trump perdió las elecciones nacionales por 7 millones de votos y los escaños por 306 a 232. En más de un siglo, solo tres presidentes antes que él fracasaron en su intento de lograr la reelección.

Este artículo fue publicado originalmente en el ‘HuffPost’ Estados Unidos y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco.