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25/06/2019 19:01 CEST | Actualizado 26/06/2019 12:34 CEST

Iria, una de las asesinas de San Fernando, localizada dando clases a niños en Reino Unido

Una escuela primaria de Oxford tuvo diez meses contratada a una de las adolescentes que mató en 2000 a Klara García, a la que propinaron 32 puñaladas.

¿Recuerdas la historia? En el año 2000, dos niñas, Iria y Rakel, de 16 y 17 años, asesinaron a puñaladas a su amiga Klara García, también de 16, para saber que se sentía al matar. Ocurrió en la localidad gaditana de San Fernando. Las dos condenadas salieron a la calle seis años después gracias a Ley del Menor. 

Ahora, una de ellas, Iria Suárez, vuelve a ser noticia porque la cadena pública del Reino Unido, la BBC, ha desvelado que estuvo trabajando durante 10 meses como profesora de primaria en una escuela primaria de Oxford, llamada justamente West Oxford. La joven había estudiado Psicología durante su estancia en prisión y ahora tenía su residencia habitual en Galicia. Posteriormente, amplió sus estudios a Pedagogía, por lo que está titulada para trabajar con niños. 

Aunque se supo la semana pasada, estuvo trabajando en el centro durante el curso 2016/2017, de noviembre a julio, y su labor consistió en estar con niños de cuatro a seis años. 

La joven ocultó a sus empleadores su pasado delictivo para conseguir el contrato y fueron agentes de la Policía Nacional española, gracias a una llamada anónima, quienes pusieron el hecho en conocimiento de las autoridades del condado. Al haber cometido el crimen cuando era menor, éste había desaparecido del registro de antecedentes, por lo que su expediente estaba limpio. En España las condenas pueden eliminarse del registro de un condenado cuando cumple 28 años y si el delito se cometió cuando era menor de 18.

Nuevas identidades

Tanto Iria como la otra autora del crimen, su amiga Rakel, cuentan con identidades nuevas. Las dos fueron las primeras en ser juzgadas en España por la que entonces era la polémica ley del menor. Pasaron unos seis años encerradas pero, según cita el Diario de Cádiz, “jamás volvieron a tomar contacto la una con la otra”. “Todo lo que se sabía de Raquel es que había entablado una relación y vivía en una barrio de Madrid donde, al parecer, se había preparado para ser peluquera”, añade este medio.

El condado donde se encuentra la escuela ha reprendido a su dirección por no haber sido más cuidadosa en sus contrataciones y el colegio ha denunciado a su vez a Iria por no haber informado de su pasado. Sin embargo, la denuncia no tenía recorrido, ya que la chica, en realidad, no cometió ningún delito según las leyes españolas. 

El caso ha tenido una enorme repercusión en el Reino Unido, donde diarios como el sensacionalista The Sun han titulado: “Asesina en la escuela primaria. Horror. Una escuela primaria contrata como profesora asistente a una conocida asesina adolescente que cortó el cuello de la chica y la apuñaló 32 veces”.

En declaraciones a este medio, el condado se exculpó de toda responsabilidad en esta contratación y recordó que eran exclusivas de la escuela.  Por su parte, en la escuela se argumentaba que no tenían modo de saber lo ocurrido, con su expediente completamente limpio.

Frío y premeditado

El crimen de Clara o Klara, como la conocían sus amigos, conmocionó a toda España por la frialdad con la que se habían conducido las dos amigas al atacarla. De hecho, hasta poco antes de su muerte Clara también era amiga de ellas. Las tres estudiaban en el instituto Isla de León de San Fernando y habían sido compañeras de pupitre durante años.

Según explicó Iria más tarde, su imaginación y determinadas lecturas la hicieron planear un asesinato para ver lo que se sentía y, a la vez, hacerse famosa. Cuando la policía entró en su domicilio tras el crimen, en su habitación halló cartas de tarot. Las dos chicas, además eran eran aficionadas a la güija y se mandaban cartas con José Rabadán, el asesino de la catana.

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