POLÍTICA
09/09/2019 12:58 CEST

"Irritante": la devastadora advertencia de Gabilondo al PSOE y a Podemos si no logran un acuerdo

"Que nadie sueñe siquiera en..."

CADENA SER
CADENA SER

“No sé si el PSOE y Podemos están midiendo debidamente el desgaste que puede producir en ambos ese pulso estéril que se va haciendo más irritante a medida que se acerca el fin del plazo”. El periodista Iñaki Gabilondo ha lanzado una cruda advertencia -en la Cadena Ser- al PSOE y a Podemos, previendo que ambas formaciones mantendrán la “ficción negociadora hasta el último minuto” del 23 de septiembre, cuando se convocarían elecciones para noviembre automáticamente si el candidato socialista Pedro Sánchez no logra apoyos para su investidura. 

“Creo que ninguno de los dos tiene la menor intención de modificar su posición, ni la menor esperanza de que la modifique el otro”, ha resaltado el periodista, quien vaticina que “serán días de desgaste porque ni el PSOE ni Unidas Podemos han explicado hasta el momento su posición de forma convincente”.

“Millones de españoles siguen sin entender por qué para los socialistas es del todo el punto imposible aceptar un gobierno de coalición y por qué para Podemos es imposible aceptar algo distinto a un gobierno de coalición”, ha afirmado Gabilondo, antes de sentenciar: “Si hay elecciones el 10 de noviembre serán las primeras que se convocan contra la voluntad de todos; es decir, sin que las desee nadie ni tampoco mucho el que las convoca y sin que nadie sueñe siquiera en obtener réditos de importancia”.

“Los ciudadanos van a ser arrastrados a las urnas como los penados a galeras con una pequeña diferencia: no se puede dar por segura su docilidad. Yo no me fiaría de las encuestas”, ha reflexionado.

¿Cómo entretenemos la espera hasta el día 23?

¿Qué piensan hacer Sánchez e Iglesias para entretener la espera hasta el día 23? ¿Seguirán representando la ficción negociadora hasta el último minuto de esa fecha límite? Y digo ficción porque creo que ninguno de los dos tiene la menor intención de modificar su posición, ni la menor esperanza de que la modifique el otro. Temo, por tanto, que nos espera una quincena de plomo fundido; y no sé si el PSOE y Podemos están midiendo debidamente el desgaste que puede producir en ambos ese pulso estéril que se va haciendo más irritante a medida que se acerca el fin del plazo.

Un plazo que posiblemente no se vaya a agotar porque seguramente antes Sánchez hará saber al rey que no tiene suficientes apoyos y que es mejor que no le llame. Pero serán días de desgaste, sí, porque ni el PSOE ni Unidas Podemos han explicado hasta el momento su posición de forma convincente. Han ido apuntando razones por aquí por allá, pero millones de españoles siguen sin entender por qué para los socialistas es del todo el punto imposible aceptar un gobierno de coalición y por qué para Podemos es imposible aceptar algo distinto a un gobierno de coalición.

De no producirse una sorpresa nos aguardan unos días de política vacía, propagandista y triste, agitados por la Diada en Cataluña y la sombra de la crisis económica que se espesa. Es un tiempo apagado, como si al país se le hubiera ido la luz porque en toda la historia de nuestra democracia si hay elecciones el 10 de noviembre serán las primeras que se convocan contra la voluntad de todos; es decir, sin que las desee nadie ni tampoco mucho el que las convoca y sin que nadie sueñe siquiera en obtener réditos de importancia. Los ciudadanos van a ser arrastrados a las urnas como los penados a galeras con una pequeña diferencia: no se puede dar por segura su docilidad. Yo no me fiaría de las encuestas.

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