Jennifer Garner, otra 'celebrity' que advierte sobre los retoques estéticos

"Mi consejo es que te mires menos al espejo y tengas cuidado a la hora de inyectarte cualquier cosa en la cara".
Jennifer Garner en la gala de los Oscar 2022.
ANGELA WEISS via Getty Images
Jennifer Garner en la gala de los Oscar 2022.

A sus 50 años, la actriz Jennifer Garner se ha convertido en una firme defensora de la belleza natural y de la vida saludable. Así lo muestra en sus redes sociales, donde comparte recetas, charlas de yoga y meditación o el trabajo en el huerto de Once Upon a Farm, empresa de alimentación orgánica para niños de la que ella es una de sus fundadoras.

En asuntos de belleza, la exmujer de Ben Affleck es coherente con su estilo de vida y así de clara se mostró en una entrevista en la revista femenina Harper’s Bazaar respecto a la obsesión por la belleza y la perfección que nos rodea. “Todos nos miramos a la cara más de lo que solía hacerlo la gente, y eso no te hace ningún bien. Te obsesionas con los cambios o cómo arreglar algo en tu cara”, aseguraba la protagonista de la serie Alias.

″¿Hay algún consejo de belleza que haya recibido que se haya quedado y que le transmita a sus hijas?”, le preguntan en un momento de la entrevista. “Mi consejo de belleza es siempre el mismo: mírate menos en el espejo, obsesiónate menos y mira al resto del mundo para ver en qué podrías estar usando tu tiempo”, respondía. Además de advertir a las mujeres que sean muy cautelosas con los procedimientos estéticos y esperar “el mayor tiempo posible para inyectar cualquier cosa”: “No creas que tienes 37 años y necesitas inyectarte la cara. No necesitas usar tanto maquillaje”.

Esta no es la primera vez que Garner se muestra contraria a estos tratamientos y concretamente al bótox. En una entrevista en 2020 reconoció haberse puesto toxina botulímica en más de una ocasión, pero no quedó contenta con el resultado: “No me gusta, no quiero una cara congelada”.

¡Basta! a los rellenos faciales

La lista de famosas y famosos que se han plantado y han decidido renunciar a los rellenos faciales se va haciendo cada vez más grande.

Uno de los primeros en reconocer que se había inyectado la cara fue el cantante Robbie Willians: “Me he rellenado la cara con bótox y he retocado mi barbilla, lo que significa que no puedo mover mi jodida frente”.

Pocos meses después, fue la actriz Courteney Cox la que decidió parar. La protagonista de Friends contó en una entrevista que había decidido dar carpetazo a esa etapa y había dejado que todos sus rellenos faciales se disolviesen: “Soy tan natural como puedo serlo. Me siento mejor porque parezco yo misma. Creo que ahora parezco más la persona que era”.

A ellos se han ido uniendo Jane Fonda, Cameron Diaz, Nicole Kidman, Gwyneth Kate Paltrow​ y Shannen Doherty. “Me di cuenta de que había pocos personajes femeninos con los que pudiera identificarme. Ya sabéis, mujeres sin rellenos ni estiramientos faciales o sin Botox. Mujeres que acepten su rostro y toda la experiencia que éste muestra”, reflexionaba en sus redes soaciales la actriz que dio vida a Brenda en Sensación de Vivir.

Kate Winslet en el Campeonato de Winbledon en julio de este año.
David M. Benett via Getty Images
Kate Winslet en el Campeonato de Winbledon en julio de este año.

Pero, sin duda, la que se ha mostrado siempre como el gran azote de la dictadura de la imagen ha sido la actriz británica Kate Winslet. La protagonista de Titanic prohibió al director de la serie Mare of Easttown que editase una escena de sexo en la que se veía su tripa. Además, el póster promocional se tuvo que editar dos veces porque estaba “demasiado retocado” y ella quería que se viesen todas sus arrugas.

El canon de belleza en 18 países