Claves para entender lo que pasa con J.K. Rowling y el colectivo trans

La autora de Harry Potter ha sido acusada de transfobia tras cuestionar la identidad de las mujeres trans.
J.K Rowling, en la premiere de 'Animales fantásticos: Los crímenes de Grindelwald', en noviembre de 2018.
J.K Rowling, en la premiere de 'Animales fantásticos: Los crímenes de Grindelwald', en noviembre de 2018.

J.K. Rowling está en centro de la diana. La escritora de Harry Potter, una de las sagas literarias más populares de todos los tiempos, ha suscitado la ira por una serie de tuits en los que cuestiona la identidad de género de las mujeres trans. Miles de fans han cargado contra la autora escocesa por sus palabras y varios actores de la saga se han desmarcado de Rowling promoviendo un alegato en favor de los derechos trans.

Hay más: varias decenas de asociaciones feministas de todo el mundo también han acusado a la novelista de transfobia hasta el punto de que Rowling ha tenido que salir al paso con una carta publicada en su página web defendiéndose de los ataques. Lo único que ha conseguido ha sido avivar aún más el fuego.

¿De dónde viene la polémica?

Arrancó el 6 de junio, cuando la escritora compartió un artículo en su cuenta de Twitter —que siguen más de 14,5 millones de personas— sobre cómo será el futuro post-COVID para “las personas que menstrúan”. Rowling se echó las manos a la cabeza e ironizó sobre la expresión: “Estoy segura de que existía un término para esas personas”.

Después de la publicación del tuit llegaron las primeras críticas, que ella misma denunció un día después en la misma red social. “Feminazi, TERF, puta, bruja. Los tiempos cambian. El odio hacia las mujeres es eterno”, recopiló la escritora.

Horas después Rowling, publicó un hilo para exponer su visión del feminismo y del papel que desempeñan las personas trans dentro del movimiento. “Si el sexo no es real, no hay atracción hacia un mismo sexo. Si el sexo no es real, la realidad de las mujeres de forma global se elimina. Conozco y quiero a personas trans, pero borrar el concepto de sexo elimina la habilidad de muchas de discutir sus vidas de manera significativa. Decir la verdad no es odio”, defendía.

“Respeto el derecho de toda persona trans a vivir de cualquier manera con la que se sienta auténtica y sea cómoda para ella. Me manifestaría con vosotras si se os discriminara por ser trans. Al mismo tiempo, mi vida ha sido moldeada por ser mujer”, añadía en otro de los tuits.

La reacción dentro y fuera de redes sociales fue inmediata y abrió un encendido debate sobre la inclusión de las mujeres trans dentro del movimiento feminista, que defienden los críticos de Rowling con una frase sencilla: “Las mujeres trans son mujeres”.

Pero las acusaciones de transfobia no son nuevas para Rowling. En diciembre de 2019 la escritora se posicionó a favor de Maya Forstater, una mujer que perdió su trabajo por tuitear que las mujeres trans “no podían cambiar su sexo biológico”. Rowling salió en su defensa tuiteando con el hashtag #IStandWithMaya y fue duramente criticada y etiquetada como TERF (Trans-Exclusionary Radical Feminist). Es decir, excluye a las mujeres trans del movimiento feminista porque no las considera mujeres.

Para añadir más gasolina al fuego, hace dos años la escritora dio un ‘me gusta’ a un tuit que decía que las mujeres trans eran “hombres con falda”. Su publicista aseguró que había sido un “accidente”.

¿Qué defiende J.K. Rowling?

La escritora intentó salir al paso de las acusaciones de transfobia y de las críticas en un largo ensayo en su página web el 10 de junio. En él defiende “el sexo biológico” como la única manera de determinar el género de una persona y que las mujeres trans no han sufrido la misma discriminación por no haber nacido mujeres. Un argumentario similar al que presentó el PSOE en un polémico documento interno tachado de tránsfobo por multitud de miembros del propio partido. En el texto, Rowling también confiesa que ha sido víctima de abusos sexuales y violencia de género.

“Me niego a inclinarme ante un movimiento que creo que está haciendo un daño demostrable al tratar de erosionar a la ‘mujer’ como clase política y biológica y ofrecer cobertura a los depredadores como pocos antes”, sentencia la escritora, que defiende que lleva años documentándose sobre las reivindicaciones del colectivo trans.

“La explosión actual del activismo trans anima a la eliminación de casi todos los sistemas férreos que los candidatos para la reasignación debían pasar. Un hombre que no quiera operarse o tomar hormonas puede ahora obtener un certificado de reconocimiento de género y ser una mujer ante la ley”, continúa en otro fragmento del ensayo, en el que afirma haber recibido amenazas y mensajes de odio.

“Cuando abres las puertas de los baños y los vestuarios a cualquier hombre que cree o siente que es una mujer y, como he dicho, los certificados de confirmación de género ahora se pueden otorgar sin necesidad de cirugía u hormonas, entonces abres la puerta a todos y cada uno de los hombres que quieren entrar. Esa es la simple verdad”, insiste la autora.

¿Cómo han reaccionado los fans?

La generación que creció leyendo Harry Potter se lo ha tomado como un ataque personal, una traición a los valores que transmitían los libros. De hecho, una de las editoras de la web The Leaky Chaudron, uno de los mayores portales de fans del universo Potter, ha confesado que tiene “el corazón roto” y ha pedido dejar de comprar los libros de Rowling.

La periodista Aja Romano, que se identifica como queer y creció con los libros, describe en un artículo en el portal estadounidense Vox cómo se sienten muchos jóvenes seguidores de la saga y cuenta que ha retirado las novelas de su estantería.

¿Qué dicen Warner y su editorial?

La productora que llevó Hogwarts a la gran pantalla emitió un comunicado en el que reafirmaban su compromiso con la diversidad, pero no hacían referencia a los proyectos que tienen entre manos con la escritora. “Promover una cultura diversa e inclusiva nunca ha sido tan importante como ahora tanto para nuestra empresa como para los espectadores”, señala la nota. Warner tiene los derechos de streaming de las ocho películas de la saga original y es la encargada de producir y distribuir la próxima película de Animales Fantásticos, la saga precuela creada también por la escocesa.

En la editorial que tiene previsto publicar el próximo libro de cuentos de Rowling, Hachette, también han despertado voces que condenan los comentarios de la escritora y que han declarado que no quieren seguir trabajando en el proyecto.

La división británica de la editorial publicó un comunicado el 16 de junio para aclarar los rumores, en el que confirman que seguirán adelante con el libro y que se sienten “orgullosos” de hacerlo.

“Creemos firmemente que todo el mundo tiene derecho a expresar sus pensamientos y creencias. Por eso nunca hacemos comentarios sobre las opiniones personales de nuestros autores y respetamos el derecho de nuestros empleados a tener un punto de vista diferente”, reza el texto. El grupo Hachette es el mismo que canceló la publicación de las memorias de Woody Allen después de las protestas de sus trabajadores.

¿Y los actores de la saga Harry Potter?

Todos se han posicionado contra Rowling. Los actores que dieron vida a los personajes creados por la británica han salido en masa a rebatir los comentarios de la escritora. Empezando por los que encarnaron al trío protagonista: Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint.

Radcliffe, que interpretó a Harry Potter en las ocho películas de la saga, fue el primero en alzar la voz y escribió una carta abierta a Rowling: “Como ser humano, me siento obligado a decir algo en este momento: las mujeres transgénero son mujeres. Cualquier declaración en sentido contrario borra la identidad y la dignidad de las personas transgénero y va en contra de todos los consejos dados por las asociaciones profesionales de atención médica que tienen mucha más experiencia en este tema que Jo o yo”.

El actor también aprovechó la ocasión para lanzar un mensaje a los miles de fans decepcionados por las palabras de Rowling. “Si estos libros te enseñaron que el amor es la fuerza más poderosa del universo, capaz de superar cualquier cosa; si te enseñaron que la fuerza se encuentra en la diversidad y que las ideas dogmáticas de pureza conducen a la opresión de los grupos vulnerables; si crees que un personaje en particular es trans, no binario o fluido de género, o que es homosexual o bisexual; si encontraste algo en estas historias que te llegó y te ayudó en cualquier momento de tu vida. Entonces eso se queda entre el libro y tú: eso es sagrado”.

Su compañera Emma Watson utilizó su perfil de Twitter para hacer un llamamiento contra la transfobia: “Las personas trans son quienes dicen ser y merecen vivir sus vidas sin ser constantemente cuestionadas o decirles que no son quienes dicen ser”. Rupert Grint, en declaraciones recogidas por el Times, también ha mostrado su rechazo a los comentarios de la escritora. “Las mujeres trans son mujeres. Los hombres trans son hombres. Todos deberíamos tener la posibilidad de vivir con amor y sin ser juzgados. Me posiciono firmemente con la comunidad trans y reproduzco los sentimientos expresados por muchos de mis compañeros”, sentenció el actor.

Actrices como Evanna Lynch, Katie Leung o Bonnie Wright también han defendido a las personas trans, al igual que el oscarizado Eddie Redmayne, que protagoniza las películas de Animales fantásticos, una saga precuela de Harry Potter. J.K. Rowling hizo feliz a millones de lectores pero se ha quedado sola.

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