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15/02/2020 10:00 CET | Actualizado 18/02/2020 16:18 CET

'Jordi El niño polla', el joven que se fugaba del instituto para hacer porno: "Mis padres sospechaban"

Es el actor porno más buscado del mundo, es de Ciudad Real, y ha sacado nuevo libro: 'Sabiduría poller'.

Ángel no es un chico normal, aunque lo parezca. Tiene 25 años y por su aspecto podría ser el hijo de tus vecinos, ese que se fue a Madrid a estudiar Ingeniería Informática. Pero nada más lejos de la realidad. 

Ángel Muñoz García es el actor porno más buscado del mundo. Eso sí, nadie le busca por ese nombre. Todos lo conocen como Jordi El Niño Polla (a partir de ahora Jordi ENP). 

Este joven de Ciudad Real, empezó en el porno en 2013 y poco a poco ha logrado convertirse en una estrella. Tiene un canal de YouTube con casi cuatro millones de suscriptores y ha sacado su primer libro: Sabiduría Poller (Planeta). 

Nos encontramos con Jordi ENP en el Círculo de Bellas Artes de Madrid después de que muchos hoteles se negasen a cedernos una habitación para la charla. Llega acompañado de su novia y, de lejos, parecen dos turistas que pasean por el centro de la capital de España. 

¿Cómo surge la idea de hacer el libro?

Por mi canal de YouTube. Me gustó la idea y dije que sí a Planeta enseguida. Luego di mis ideas. Ellos me sugirieron temas de los que hablar, fuimos haciendo el índice y ya lo desarrollé. 

Hablas de tus inicios, faltabas al instituto para ir a grabar tus primeras escenas. 

La primera vez no se lo dije a nadie, ni a mis amigos, ni a mis padres. Después salió la escena online y ahí la vio todo el mundo. Intentaba compaginarlo. Cada vez que me iba de clase todo el mundo sabía por qué no estaba. 

¿Cómo se enteran tus padres?

Faltaba mucho a clase. Tenía varios rodajes seguidos y ya no iba a dormir a casa. Decía que era el cumpleaños de algún amigo. Luego se volvió todo demasiado frecuente y mis padres sospechaban. 

Claro, te decían que no tenías tantos amigos.

No sospechaban que hiciese porno pero sí que pudiese estar por ahí juntándome con quien no debía. Ellos tenían esa idea en la cabeza. Ya lo sabían hasta los vecinos. Otros familiares lo sabían y no se atrevían a sacar el tema delante de mis padres. Me pillaron un billete de AVE a Valencia y ahí ya se lo tuve que contar. 

Carlos Pina
Jordi ENP.

Jordi ENP tardó siete meses en contarle a sus padres que se dedicaba al desconocido mundo del porno. Con 18 años empezó a trabajar en la productora FaKings y al poco tiempo se dio cuenta de que podía vivir de ello. En su primera escena, el chico que tenía que actuar con él —y con otras dos chicas— “se rajó” y tuvo que hacer la escena él solo. 

Lo que iba a ser un partido de dobles acabó siendo un trío. “Iba cagado porque ya se iba a centrar toda la atención en mí”, dice con la voz tímida.  

Y de FaKings a Brazzers, uno de los grandes del porno. 

Mi vida ahí cambió. Ya había cambiado antes porque llevaba cuatro meses viviendo en Madrid, estaba adaptándome y me llamaron de Brazzers para trabajar con ellos. La segunda escena que hice con ellos fue la más vendida del año y me ofrecieron un contrato y ahí sí que cambió mi vida. 

No eres el estereotipo de estrella del porno. Eres una persona muy tímida.

Antes me daba timidez hasta quitarme la ropa. Antes de rodar, salía de la ducha y entraba en escena con la toalla puesta. Intentaba aguantar lo máximo posible para quitármela. Ahora soy tímido al hablar, pero trabajando no. 

¿Te imaginas haciendo porno a los 40 años?

Estaré hasta que me canse. Algunos se han retirado jóvenes pero Rocco [Siffredi] ahí sigue con 50 y algo. Puedes aguantar yendo al gimnasio y aguantando un poco el físico para que te sigan llamando, porque no vas a rodar siendo un viejo gordo y peludo.  

¿Todo está guionizado?

Prácticamente todo. Luego puedes improvisar. Si estás disfrutando el productor no te corta para decirte la siguiente postura porque le gusta lo que está viendo. Las mejores escenas son en las que los dos disfrutan y se deja de lado el rollo de las posturas. Pero aún así hay que seguir el guión. Tienes que ser consciente de que la cámara está ahí y, por ejemplo, no te puedes echar encima de la actriz porque haces sombra. 

Ahora tienes tu propia productora. 

Hacía escenas con Brazzers y esta pertenece a la misma empresa que PornHub, que es una especie de YouTube pero de porno. A pesar de que no puedo trabajar con otras productoras porque tengo un contrato de exclusividad, a Pornhub sí que puedo subir contenido. Mi jefe me propuso que subiese vídeos amateur, que me fuese a un hotel con una chica y lo subiese a Pornhub a ver qué pasaba. 

Y ahí inventas algo revolucionario. En tu canal de YouTube entrevistas a la actriz y luego, el que quiera, puede ver el final en PornHub. Y pasas del millón de subscriptores en 20 días. 

Tampoco llego a decir que se tienen que ir a PornHub. La idea surge de que quiero hacer el vídeo con la actriz en el hotel y pensé: ‘pues ya que estoy con la chica, con una actriz como Apolonia, pues hago un vídeo de YouTube’.  

Tienes 3,7 millones de suscriptores en YouTube, ¿cómo lo gestionas?  

Tengo a una persona que me edita los vídeos. Como fuente de ingresos es algo más pero no es mi objetivo. Me gusta, me lo paso bien, y luego la gente se va a PornHub, que ahí sí gano más. Pero mi trabajo en realidad está en Brazzers. 

A nivel imagen, YouTube es diferente al porno, los que me conocían antes era a raíz del porno, ahora también me conocen por mi canal. Sin YouTube no habría salido lo del libro. 

¿Cuándo descubres que eres famoso?

Al principio venía a Madrid y la gente me empezó a parar en el metro.

Tienes pareja, ¿cómo se lleva la relación?

Lo lleva bien porque es trabajo, se lo toma así. Después de mi trabajo no hago nada, se liga más porque te conoce más gente

¿Impones?

No he preguntado y no me lo han dicho. Con las redes sociales pues a lo mejor te habla una chica de Colombia o una de México. Pasas y ya está. 

¿Trabajar con Nacho Vidal y Rocco Siffredi te abrió las puertas de Estados Unidos?

Llevaba casi tres años en mi primera productora y contactaron conmigo. Fueron los primeros pasos para darme a conocer fuera. Con Nacho grabé en Barcelona, pero para una productora de Estados Unidos. Con Rocco fue en Budapest, la primera vez que salí de España, también para la misma productora de Estados Unidos. A mí me imponían ellos. Yo estaba aquí con mis chicas amateur y pensaba ‘con ellos tendré que cumplir’.

¿Cómo es tu día a día?

Tengo que viajar uno o dos días antes. Llego al hotel, un coñazo después de unas horas de viaje, y después ir a trabajar. Como aquí pero al estar fuera me ponen más escenas y paso muchos días seguidos trabajando. 

¿Cómo te ves después de terminar tu carrera como actor?

Quisiera dedicarme al porno como actor bastantes años y luego seguir como productor. No sé si surgirá algo que cambie mis ideas pero en estos siete años siempre he pensado lo mismo. A veces con lo de productor te cansas, agobia un poco. Tienes que organizar muchos rodajes en poco tiempo. Ahora justo estoy organizando doce a la vez, para ahora y para marzo, y es un coñazo. Tienes que hablar con las actrices, ver cuánto cobra cada una, quedar con ellas, asegurarse de que se hacen el test, que tengan fotos de sus documentos. Son doce chicas a la vez hablándote y a veces sí que necesitas mandarlo todo a tomar por culo. 

El Huffington Post da las gracias al Círculo de Bellas Artes por haber cedido sus instalaciones para la grabación de esta entrevista

#CuandoElDescansoEsUnSueño