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08/11/2021 22:14 CET | Actualizado 10/11/2021 12:43 CET

La respuesta de De la Morena cuando José María García le dijo "qué gilipollas hemos sido"

El mítico director y locutor de 'El Larguero' ha vuelto por un día a la radio y a la 'Cadena SER'.

GTRES
José Ramón de la Morena habla de José María García.

José Ramón de la Morena es, ahora, un hombre “feliz” a sus 64 años. El mítico periodista, voz de El Larguero (Cadena SER) desde 1989 a 2016 y de El Transistor (Onda Cero) los últimos cinco años, ha vuelto por un día a su casa, la ‘SER’ para tirar de memoria, retirado desde el 30 de junio.

En la entrevista de Aimar Bretos en Hora 25, De la Morena ha rememorado sus grandes momentos, sus muchos años y algún que otro mal rato de una carrera en la radio que le llevó a ser el número 1. En 1995, la inenarrable ‘guerra’ que mantuvo con(tra) José María García provocó el sorpasso y su llegada al liderazgo de las ondas. 

La rivalidad entre ambos fue mucho más que profesional. Ninguno, años después, rememora orgulloso un conflicto absolutamente personal en público y en privado, donde todo valía para ser el más oído, el mejor. Así, ha recordado cuando, acabada esa ‘guerra de las 12’, como se conocía su rivalidad, le llamó García.

“Un día después de todo esto me llama y me dice ‘qué gilipollas hemos sido los dos’”. Su respuesta fue digna de semejante duelo: “Tú más”, espetó De la Morena, aunque esta vez con un sentido positivo. “Le dije ‘tú más’ porque no lo necesitaba. Si él no se ocupa de mí no le hubiera llegado nunca...”.

Rememora el periodista, recién casado y con un hijo de ocho meses cómo aceptó la ‘pelea’ a su llegada a El Larguero contra el entonces inalcanzable Supergarcía: “Dije, mientras él no me toque no haré ninguna pelea, pero si me toca, no me voy a callar, porque a los que se callan no les ha ido bien’.

“Cuántos daños colaterales he hecho”, se ha lamentado al apuntar con honestidad que “intenté con todas mis fuerzas ser buena persona, pero no lo conseguí siempre... Me arrepiento de muchas batallas libradas porque han sido injustas y exacerbadas”, ha confesado con un punto de tristeza en su voz.