INTERNACIONAL
08/06/2021 07:56 CEST | Actualizado 08/06/2021 14:47 CEST

Kamala Harris, a los migrantes: “No vengáis. No vengáis”

La vicepresidenta de EEUU, de ronda por Centroamérica, intenta desincentivar a quien trata de llegar a su país, olvidando el derecho a pedir asilo y protección.

En el expresidente de EEUU, Donald Trump, la frase sonaría normal. En boca de la nueva vicepresidenta, Kamala Harris, es un puñetazo que evidencia que, en cuestiones migratorias, no han cambiado tanto las cosas en la Casa Blanca: “No vengáis. No vengáis”, ha dicho desde Guatemala a los migrantes ansiosos por llegar a su país. Como si quedaran otras opciones y como si no tuvieran derecho a pedir asilo y protección. 

Harris mantuvo la pasada noche una serie de encuentros en Guatemala en busca de soluciones a la migración irregular, en ascenso en los últimos meses, ante el “impacto” que ello conlleva para su país. Detalló en una rueda de prensa que su Gobierno implantará varias medidas con el objetivo de reducir la migración irregular desde este país, incluida la creación de un ente trasnacional que luche contra la corrupción y la inversión de empresas privadas de EEUU en las zonas más pobres del país.

“No vengáis. No vengáis”, indicó la vicepresidenta durante una rueda de prensa en el Palacio Nacional de la Cultura, sede del Gobierno guatemalteco, para desalentar a los migrantes de ir de manera irregular a Estados Unidos.

Harris llegó el domingo por la noche a Guatemala y durante la mañana de este lunes se reunió con el presidente guatemalteco, Alejandro Giammattei, para abordar diversos temas, pero principalmente la migración irregular. Por la tarde, la funcionaria estadounidense se reunió con alrededor de 20 miembros de la sociedad civil en una universidad privada, antes de partir a México, como está programado en su agenda.

Dentro de los miembros de la sociedad civil con los que Harris se reunió en la tarde del lunes están la premio Nobel de la Paz en 1992, la líder indígena Rigoberta Menchú; el exvicepresidente Eduardo Stein (2004-2008) y la activista de derechos humanos Helen Mack.

La gira de tres días de Harris por Guatemala y México, su primer viaje al extranjero desde que tomó posesión en enero pasado, tiene como principal objetivo la búsqueda de soluciones a la migración irregular, que va en ascenso.

“Nuestro mundo está interconectado y es interdependiente. Y sabemos que lo que pasa en el extranjero impacta nuestra seguridad y prosperidad en Estados Unidos. Esa es la razón por la que estoy en Guatemala hoy”, aseguró la vicepresidenta.

EEUU tiene una ley, la Refugee Act, alineada con el Derecho Internacional y la declaración de derechos humanos, que hace que sea legal solicitar asilo y buscar protección en su suelo. 

Las soluciones

Harris, en compañía del presidente Giammattei, indicó que es la pobreza la que cada año impulsa a miles de guatemaltecos a dejar el país y buscar mejores condiciones de vida en Estados Unidos.

“La mayoría de la gente que emigra no quiere dejar el país”, explicó Harris, por lo que la funcionaria aseguró que buscarán soluciones para la población, entre ellas la inversión de empresarios estadounidenses en las regiones más pobres de la nación.

Específicamente, aseveraron Giammattei y Harris, la inversión se realizará principalmente en el oeste del país, en los departamentos fronterizos con México que registran los índices más altos de pobreza.

De acuerdo con cifras oficiales, el 59 % de los 16,3 millones de guatemaltecos viven bajo el umbral de la pobreza y uno de cada dos niños sufre de desnutrición.

La otra solución a la migración planteada por Harris es la creación de un ente regional anticorrupción bajo las órdenes del Departamento de Estado.

Giammattei, por su parte, negó ser parte de la corrupción en Guatemala, ante la consulta de un periodista durante la rueda de prensa. El mandatario argumentó: “le puedo dar la respuesta de en cuántos casos de corrupción he sido acusado: cero”.

El presidente guatemalteco no tiene actualmente acusaciones en su contra que ameriten la pérdida de su inmunidad, pero más de una docena de sus funcionarios más allegados sí tienen investigaciones por corrupción, incluido su ex ecretario privado Giorgio Bruni.

“La conversación que tuve al respecto con el presidente sobre la corrupción fue muy franca”, puntualizó la vicepresidenta estadounidense, quien reiteró la importancia de “un poder judicial independiente” en Guatemala y “una sociedad civil” que tenga voz.

Harris, además, añadió que su Gobierno se seguirá enfocando en resolver la problemática de la migración irregular “de una manera que sea significante y que tenga resultados reales”.

Según cifras oficiales, en Estados Unidos hay más de tres millones de guatemaltecos, la mayoría en situación irregular, y cada año al menos 300.000 personas intentan llegar sin documentos a la nación norteamericana en busca de mejores condiciones de vida. 

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