Qué es la artritis psoriásica, la enfermedad que sufre Kiko Hernández

Su dolencia le ha obligado a lucir guantes en 'Sálvame' en más de una ocasión.
Kiko Hernández con guantes negros en 'Sálvame'.
Kiko Hernández con guantes negros en 'Sálvame'.

La semana pasada Kiko Hernández llamaba la atención de los espectadores de Sálvame (Telecinco) al aparecer con unos guantes negros en plató. Su atuendo llamó la atención de los espectadores y también del presentador Jorge Javier Vázquez, quien le dijo: “Me aterrorizan esos guantes negros”.

Aunque el colaborador del programa no quiso responder a las bromas de su compañero, ya confesó hace un par de años que sufría una enfermedad degenerativa llamada artritis psoriásica por la que tiene que llevar en ocasiones esos guantes compresores.

“No puedo mover bien la mano derecha, me dan pinchazos y tengo los dedos casi inmóviles. Reconozco que me da miedo que se me caiga una de mis hijas”, dijo en una entrevista publicada en 2017 en Diez Minutos.

Tal y como señalan en la Clínica Mayo, la artritis psoriásica suele diagnosticarse en pacientes que sufren psoriasis, pero advierten de que “los problemas articulares a veces pueden comenzar antes de que aparezcan los parches cutáneos” característicos de esta enfermedad dermatológica.

En el American College of Rheumatology recuerdan que esta dolencia inflamatoria es crónica y degenerativa. Según datos de esta institución, en torno al 15% de los pacientes con psoriasis sufren de artritis psoriásica. Suele diagnosticarse en personas de entre de entre 30 y 50 años y afecta por igual a hombres y mujeres. “Los niños con artritis psoriásica también corren el riesgo de desarrollar uveítis (inflamación de la capa media del ojo)”, apuntan.

Su gravedad puede variar algunas personas puede ser leve y tener “brotes puntuales” mientras que en otras puede ser continua y afectar a la movilidad de las articulaciones.

Esta enfermedad suele afectar a las “articulaciones grandes”, principalmente las piernas, manos y pies. También puede presentarse en las “articulaciones posterior y sacroilíaca de la pelvis” y provocar lumbalgia.

Fue precisamente esa dolencia la que le llevó a finales de 2020 a acudir al plató de Sálvame (Telecinco) en silla de ruedas.

“Esto va por picos. De pronto me da un dolor que no me puedo ni levantar para ir al baño del dolor que tengo que, a las dos horas, ya no tengo absolutamente nada y me puedo mover. Gracias a Dios que esta enfermedad da este descanso”, dijo a quienes le criticaban por ir en silla de ruedas unos días y otros no.

La enfermedad no tiene cura y su tratamiento es paliativo ante los brotes y los síntomas que presente cada persona. Tal y como señalan en el American College of Rheumatology, los casos más leves se puede tratar con antiinflamatorios en momentos de “brote”, mientras que en las personas que sufren una enfermedad más cronificada suelen recibir fármacos antireumáticos.

Así han cambiado los colaboradores de 'Sálvame'