Kiko Rivera inicia la batalla legal contra su madre, Isabel Pantoja

Le solicita documentos, cuentas y explicaciones sobre la administración de la herencia de su padre, Francisco Rivera 'Paquirri'.
Isabel Pantoja recibe a Kiko Rivera a su salida de 'Supervivientes' en 2011.
Telecinco
Isabel Pantoja recibe a Kiko Rivera a su salida de 'Supervivientes' en 2011.

Le dio un ultimátum de 24 horas en enero para ponerse en contacto con él. “Si no es así, voy a tener que tomar las medidas”, dijo Kiko Rivera a su madre Isabel Pantoja desde el plató de Sábado Deluxe. Sin embargo, el DJ ha esperado tres meses desde entonces, seis desde que estalló Cantora: la herencia envenenada y cinco desde su primera exclusiva en la revista Lecturas en la que dinamitó su relación con la tonadillera.

Ha sido ahora cuando el hijo de la artista ha decido dar el primer paso de una batalla legal que tiene todos los elementos para ser de lo más desapacible. Kiko Rivera ya ha requerido notarialmente a su madre que le facilite los documentos, las cuentas y explicaciones sobre la administración de la herencia de su padre, Francisco Rivera ‘Paquirri’ —que recibió hace 34 años—, antes de interponer una demanda contra ella. Se los ha pedido públicamente en numerosas ocasiones, pero la tonadillera —que la gestionó debido a que su hijo era menor de edad cuando el torero falleció en 1984— no se los ha entregado.

El acta notarial, según recoge el diario El País, hace especial hincapié en la información sobre las cuentas de Cantora, donde Pantoja vive aislada desde que estalló la guerra con su hijo, propietario del 47,6% de la finca que él necesita vender por sus problemas económicos. Además, no sólo se solicita a la cantante que rinda cuentas, sino que también lo tendría que hacer su hermano, Agustín Pantoja, ya que el DJ asegura que le firmó un poder a los 30 años para actuar en su nombre cuando su madre ingresó en prisión en 2014.

El notario acudió el pasado jueves a Cantora y entregó el requerimiento firmado por Rivera, según ha desvelado en Telecinco la periodista Paloma García-Pelayo, cercana al DJ. Antes había intentado entregarlo a través de un correo certificado enviado a Cantora y a su piso de Sevilla, pero nadie lo recogió. Según las palabras de Kiko Rivera en Telecinco a mediados de marzo, Isabel Pantoja le debe cinco millones de euros por la herencia de Paquirri.

El principio del fin

El pasado mes de noviembre Kiko Rivera abrió la caja de pandora con la primera entrega de Cantora: la herencia envenada. El DJ desveló en los especiales que la relación con su madre se rompió el día en que la artista celebró su 64 cumpleaños, cuando descubrió que Isabel Pantoja tenía en una habitación todas las pertenencias de su padre que siempre ha negado tener.

De hecho, la tonadillera ha mantenido desde hace 25 años que se los robaron, razón por la que nunca entregó a los hijos del torero con Carmina Ordóñez, Francisco y Cayetano Rivera, los trajes de luces y los capotes que siempre le han reclamado, especialmente por su valor sentimental. La mayoría de esos objetos deberían haber sido repartidos entre sus tres hijos, herederos universales Paquirri, pero nunca llegaron a sus manos.

Kiko Rivera estaba dispuesto a mantener esta guerra de puertas para adentro, hasta que su madre llamó en directo a Sábado Deluxe el 17 de octubre, cuando él concedía una entrevista en la que habló de su bajo estado anímico, básicamente para reñirle, a pesar de que ya estaban distanciados.

“Hay una pandemia en el mundo, lo que tú estás pasando no es importante”, dijo la tonadillera, una intervención que el DJ no entendió dado lo que estaba ocurriendo entre ellos. Dos semanas después, el hijo de Paquirri concedió una entrevista a Lecturas en la que explicó que las ínfulas de grandeza de la artista han arrasado con todo lo demás.

En enero sumó una entrevista más en la misma publicación. Dijo sentirse huérfano, aseguró que había firmado una hipoteca con su parte de Cantora de 1,2 millones de euros y que su madre llevaba 15 meses sin pagar la letra en su perjuicio. Con ese dinero, explicó, intentaba ayudar a su madre a salir de la cárcel, sin saber que la tonadillera y su hermano ya habían recaudado 800.000 euros a través de amistades. ”¿Dónde está ese dinero?”, le preguntó.

Según Rivera, el motivo de hacer público todos estos enfrentamientos familiares ha sido que ha preguntado en privado muchas veces a su madre por la herencia y su respuesta siempre fue “no tengo nada’, como dando pena. Han dicho que soy un mantenido, pero esto demuestra que yo he sido la tarjeta de crédito de mi madre”.

Y después de todo, aunque dijo que no podría perdonarla, la semana pasada Sálvame desvelaba que Kiko dijo en privado que estaba dispuesto a hacerlo si su madre se pusiera en contacto con él. Aunque después de esta última decisión en la que ha tenido que recurrir a un notario, todo pinta más negro, si cabe.

La evolución de Kiko Rivera Pantoja